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Prueba del Hyundai Kona eléctrico de 204 CV

Con enchufe

Imagen de perfil de Luis Guisado
Corre mucho, pero es carillo

La prueba del nuevo Hyundai Kona eléctrico te demuestra que los coches eléctricos están madurando. En serio.

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Verás. Hace unos años, conducir un eléctrico viviendo fuera de lo que es el centro de la ciudad era vivir con la continua angustia de la autonomía. Por ejemplo, con el anterior Nissan Leaf he llegado a ir con la calefacción apagada en plena ola de frío porque el alcance con el compresor encendido bajaba drásticamente. Pero no es cosa de Nissan. El Renault Zoe también sufría de eso.

Pero con la llegada de la nueva oleada de eléctricos como este Hyundai Kona la cosa ha cambiado. Es raro el modelo que hace menos de 200 km y, en el caso del nuevo Hyundai Kona eléctrico, sube a 482 km (WLTP), aunque en la marca aseguran que en determinados circunstancias podría llegar a 600 km.

Pero vayamos por partes. La prueba del Hyundai Kona eléctrico tiene una parte buena, y es que lo que llevo entre manos es un coche normal. Entiende por normal una estética idéntica a la del modelo del que deriva. Y es que no son pocos los me han contado que una de las cosas que les echa para atrás de este tipo de coches es que su imagen es demasiado rara (por no decir fea en algunos casos).

Prueba del Hyundai Kona eléctrico: interior

El habitáculo del Hyundai Kona es amplio en general. Eso quiere decir que en este caso también me encuentro con un interior espacioso y luminoso. Detrás, los pasajeros van cómodos (mejor dos que tres), pero creo que en relación hay más espacio para las rodillas que para los hombros.

Delante también tengo una sensación positiva: los asientos son cómodos y todos los mandos están bien ordenados. El sistema de infotainment es como el que te puedes encontrar en un Hyundai Ioniq, por ejemplo (y, de paso, en los últimos modelos de Kia). Está bien ordenado y en la pantalla principal tienes el mapa e información del sistema multimedia, además de algunos accesos directos. Como curiosidad, la botonera del climatizador es distinta a la de los modelos gasolina o diésel.

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Al iniciar la marcha es done se notan algunas diferencias. Para empezar no hay palanca de cambios, sino botones. Nada grave, porque hay algunos modelos automáticos que utilizan este sistema.

Ponlo en D y empieza a moverte en silencio (relativo, puesto que emite un sonido para alertar a peatones). El Kona tiene cuatro modos de conducción: Eco, Normal y Sport. Un momento: ¿Y el cuarto? Es un Eco+ que se activa dejando pulsado el selector de modo un segundo. Atrás quedaron los tiempos en los que haciendo eso se pasaba a un modo deportivo más radical... Cuando lo activas la autonomía aumenta considerablemente, pero a costa de apagar el sistema de climatización y de limitar la velocidad a 90 km/h. 

Pero eso no es muy dramático: el Hyundai Kona eléctrico cobra todo el sentido en ciudad. El motor de 204 es una auténtica pasada. Acelera como un deportivo, y no es una forma de hablar. Para que te hagas una idea, hace el 0 a 100 en 7,6 segundos. Es más: los neumáticos Nexen N'fera SU1 de baja fricción no pueden contener toda la fuerza del coche (tampoco me extraña) y no es raro ver el piloto del ESP parpadeando. Un apunte: en mojado hay que medir bien la presión sobre el acelerador, puesto que pierdes mucha tracción...

Además, como ocurre en el Nissan Leaf, puedes frenar sin necesidad de utilizar el pedal. Simplemente necesitas presionar la leva izquierda para reducir la velocidad e incluso pararte.

¿Qué tal el Kona eléctrico en carretera?

Es curioso, pero no va nada mal. En autopista puedes circular a velocidades decentes sin sufrir más de la cuenta: está bien insonorizado y al nivel de los mejores coches nuevos y la respuesta del motor es sensacional. 

En una carretera secundaria le puedes sacar partido a un centro de gravedad más bajo y a una puesta a punto que no está nada mal. Suena raro decirlo, pero lo pasé bien conduciendo este eléctrico por una comarcal repleta de curvas gracias a una dirección de peso adecuado y moderadamente precisa.

Solo los frenos se quedan un poco atrás, pero es más por el feeling del pedal (ya sabes que en los eléctricos no es un sistema convencional) que por potencia.Para terminar la prueba del Hyundai Kona eléctrico solo puedo decir que es uno de los pocos coches eléctricos que me han convencido. Vale, los Tesla molan mucho y corren más, pero son tremendamente caros. El Kona no es barato, pero se adentra en un nivel de precios que la gente normal nos podemos permitir... siempre y cuando no pensemos que por este dinero nos podemos hacer con un Volkswagen Golf GTI...

 

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