Cambios de marcha en coches eléctricos: si es por diversión, ¿por qué tanto odio?

Están llegando coches eléctricos que no solo simulan el sonido de un motor de combustión, sino también cambios de marchas. ¿Por qué tanta polémica si es por diversión?
No estamos libres de las falsedades, tampoco en el mundo del motor. Podemos hablar de las tan comunes salidas de escape falsas de algunos modelos e incluso de los sonidos falsamente introducidos en el interior a través de los altavoces de algunos coches deportivos, incluso con petardazos simulados añadidos. Ahora llegan novedades como coches eléctricos con cambios de marcha simulados, pero ¿por qué generan tanta controversia?
Los coches eléctricos han ganado mucho terreno en el mercado en los últimos años y la idea es que sigan aumentando su popularidad en un futuro, pero no todo el mundo se siente atraída por ellos. Es por esto que varios fabricantes han optado por introducir elementos que los acercan de forma artificial a los coches de combustión, de forma más o menos convincente.
Todo empezó con los sonidos de motor simulados, con muchos casos que solo son convincentes al ralentí y que rápidamente acaban siendo molestos, ya que no se sienten como algo natural. No obstante, no siempre es así. Por ejemplo, modelos como el Hyundai IONIQ 5 N te pueden romper los esquemas con una combinación de elementos que deja boquiabierto a cualquiera.

El compacto deportivo eléctrico de Hyundai cuenta con varios sonidos que puedes elegir para que te acompañen durante la conducción. También puedes ir en silencio absoluto, pero la imitación del motor de combustión está muy conseguida. Claro, que esto no es solo mérito del sonido en sí, sino de una caja de cambios simulada que está sorprendentemente bien representada.
El Hyundai IONIQ 5 más deportivo no tiene una transmisión de ocho marchas, pero no lo parece al conducirlo. Puedes dejarlo en modo automático o “cambiar de marcha” con las levas del volante y el comportamiento se adecúa perfectamente a ello. Es decir, que en una marcha demasiado alta no tendrás una respuesta rápida y si apuras podrás llegar al corte y no tendrás más aceleración a no ser que subas de marcha. Y lo mejor es que no pondrás en riesgo la mecánica, como en un coche térmico.
Todo esto es falso y no hace falta. Nadie lo ha pedido, pero cambia por completo la experiencia de conducción de un eléctrico al hacerte olvidar que estás al volante de un coche de baterías. Es pura diversión, así que ¿qué problema hay en incluir algo así?

Soluciones como esta han sido criticadas por algunos aficionados a los coches de combustión y también por integrantes de marcas que no lo consideraban algo con sentido. Sin embargo, ahora hay más fabricantes que se están interesando por algo así, incluso si en un primer momento no lo veían adecuado.
Un caso reciente es el de Porsche, que inicialmente no estaba de acuerdo con los cambios de marchas simulados en los coches eléctricos, pero que ahora está trabajando en un prototipo que simula un cambio de marchas PDK en un modelo de baterías, así como el sonido del motor V8 de un Cayenne. No se sabe si llegará a las calles, pero todo apunta a que podría ser así.
Mientras tanto, firmas como Genesis, que no deja de ser la marca premium de Hyundai, también ha adoptado esta idea. En modelos como su GV60 Magma se utiliza el cambio de marchas simulado del IONIQ 5 N, así como otros elementos también incluidos en este eléctrico deportivo, como el modo ‘Drift’.

Si este tipo de ideas son adecuadas o no, depende de los gustos de cada uno, pero diría que todo depende de lo que se pretenda lograr. Quizás elementos como las salidas de escape o las tomas de aire simuladas en algunos coches, incluso deportivos, pueden crear más decepción que otra cosa por ser algo puramente estético. Sin embargo, los sonidos y cambios simulados pueden ser buenos, con matices.
Hay muchos eléctricos que imitan el ruido de los motores de gasolina, pero no tantos que lo hagan bien y por ello acaba siendo algo molesto, ya que no convence y no sientes que tenga sentido que esté ahí. No obstante, en casos como el del IONIQ 5 N sí te sientes como en un coche térmico, junto al cambio simulado. No se siente idéntico a un coche térmico, pero es muy similar y es entonces cuando la idea funciona.
En algunos BEV no tiene sentido algo así, pero en uno deportivo puede ser la solución para dar ese toque de diversión que se espera. Al fin y al cabo, por mucho que los defensores a ultranza de los eléctricos repitan, la diversión de un coche no se mide en lo rápido que acelera de 0 a 100 km/h. Hacerlo de forma silenciosa y totalmente automática no es tan divertido como puedas pensar.
Esa es la clave: la diversión. Un coche deportivo tiene que hacer que te quedes con una sonrisa de oreja a oreja y soluciones como esos cambios de marcha simulados y los sonidos del motor bien conseguidos pueden ser la respuesta. Puede no ser lo más purista del mundo, pero si algún día no nos queda otra que conducir coches eléctricos, ¿qué hay de malo en añadir algo a la ecuación por el simple hecho de que te lo hace pasar en grande?

Sergio Ríos
Redactor
Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor