Los próximos BMW eléctricos tendrán motores revolucionarios

La compañía alemana, junto con DeepDrive, han diseñado un sistema que fusiona dos motores eléctricos en una sola unidad, creando un accionamiento extremadamente compacto que es energéticamente eficiente y tiene una alta densidad de par motor, con lo que será más liviano y reducirá sus costes.
Investigar para desarrollar nuevos productos ha sido una máxima que durante su historia ha seguido BMW. Ahora, en los tiempos que corren, mucho más, ya que cuenta con más medios y asociaciones con otras empresas para lograr objetivos que hasta ahora no había obtenido. Por esta razón, se ha unido a DeepDrive para producir un motor que ellos han catalogado de "revolucionario".
Este nuevo propulsor incorpora tecnología de doble rotor que ayudará, en principio, a facilitar la producción de coches eléctricos donde la potencia y la eficiencia vayan de la mano. Los protagonistas prefierieron omitir las especificaciones, pero sí comunicaron que las pruebas en carretera son la prolongación de un exitoso proyecto piloto que mostró resultados favorables.
La muestra de que este nuevo bloque mecánico promete grandes beneficios se ve en que se va a instalar "varias versiones de la nueva unidad de propulsión en los modelos de BMW Group", señaló el comunicado que ofrecieron ambas partes.
DeepDrive ha conseguido algo que hasta ahora nadie había hecho: "Fusiona dos motores eléctricos en una sola unidad, creando un accionamiento extremadamente compacto que es energéticamente eficiente y tiene una alta densidad de par motor", reza la nota de prensa.
Para que lo entendamos mejor, los cabezas visibles de este proyecto describieron que en un motor eléctrico convencional el estator mueve un rotor interno o externo, pero en el estator de DeepDrive este funcionamiento cambia, ya que impulsa ambos rotores de manera simultánea.
A pesar de que todavía faltan por conocer los pormenores, desde la compañía de Múnich nuestran sus altas pretensiones, tal y como manifiestan: “Los motores en las ruedas requerirán menos espacio y serán más eficientes energéticamente, más livianos y menos costosos, lo que los convierte en una opción atractiva para una amplia gama de modelos de vehículos altamente escalables”.
Según lo narran, podemos pensar que va a ser todo un éxito, pero todavía falta saber más detalles, y sobre todo, cómo será su funcionamiento a largo plazo, con lo que habrá que esperar a que se instale en algún nuevo modelo de BMW y ver si es exitoso o no.
De momento, y sin conocer nada más de este nuevo propulsor, ya se han hecho fotos espías de un cupé Neue Klasse, que se avistó en un circuito a principios de este mes de julio, con lo que podemos pensar que se va a instalar, de momento, en un automóvil deportivo de bajo volumen.
Los fotógrafos que lograron cazar este coche camuflado dieron pistas sobre cómo sería este nuevo vehículo porque el modelo en cuestión no tenía pinzas de freno e incorporaba "motores de cubo de rueda plateados" que eran muy visibles "detrás de la llanta negra" que portaba, con lo que todo apunta que ese prototipo ya instalaba los motores de origen DeepDrive.
Mercedes ya trabaja con motores de flujo axial
Antes de que BMW presentara su asociación con DeepDrive, Mercedes se adelantó a la jugada adquiriendo la empresa británica YASA, que es una compañía que se ha especializado en el desarrollo de motores de flujo axial, una tecnología que eleva a nuevos estándares los motores de los vehículos eléctricos.
En este tipo de motores, el campo magnético que hace que gire el rotor es paralelo al eje de rotación. O para que lo entendamos, a diferencia de los motores de flujo radial, que son los que se emplean habitualmente en el mercado, el campo magnético que los hace moverse se genera perpendicularmente a este eje.