Un hiperdeportivo eléctrico con 2.000 CV ya no sorprende a nadie. Pero si su fabricante se dedica a hacer otras cosas, te hace levantar una ceja

Xiaomi da otro paso en su aventura en la automoción: ahora ha creado un hiperdeportivo para Gran Turismo.
A estas alturas hay que admitir que ver cifras estratosféricas de potencia en coches eléctricos ya empieza a ser cosa tan habitual que ni siquiera nos sorprende. Entre hiperdeportivos que superan los 1.600 o 1.800 CV y que hay fabricantes novatos en este terreno que pelean por récords de aceleración y vuelta a Nürburgring, hemos normalizados ver auténticos “aparatos” de cero emisiones, que consiguen con aparente facilidad lo que hace no tanto era prácticamente un imposible.
Si que aceptamos, también que cuando ese coche no viene de una marca tradicional (ni Ferrari, ni Porsche, ni McLaren), es capaz de llamarnos algo más la atención. Pongamos, por ejemplo, el caso de una compañía que tradicionalmente se ha dedicado a hacer smartphones, patinetes eléctricos o auriculares inalámbricos; pero que en tiempos recientes ha pegado el “pelotazo” en el mundo de la automoción: Xiaomi.
Tenemos cero dudas de que el caso de la marca china será estudiado en el futuro, porque su irrupción en el mundo del motor ha sido fulgurante y no tiene pinta de que vaya a relajarse a corto o medio plazo.
El último ejemplo de ello se ha podido ver en el Mobile World Congress 2026 en Barcelona, en el que Xiaomi nos ha hecho levantar la ceja al mostrar su nuevo Vision Gran Turismo, un hiperdeportivo eléctrico conceptual que puede rondar los 2.000 CV de potencia… aunque sea (de momento) solo de manera virtual.
Si hace apenas unas semanas la firma hizo historia al convertirse en la primera marca china en tener un vehículo incluido en la saga de Gran Turismo, esto constituye un nuevo hito, porque ha diseñado un nuevo vehículo concebido expresamente para el software. Entrar en el exclusivo programa Vision Gran Turismo de la saga de juegos Gran Turismo para PlayStation no es sencillo, pero Xiaomi ha hecho méritos para colarse en un Olimpo muy selecto.
La mala noticia es que eso significa es que este coche no solo es una declaración de intenciones tecnológicas en la vida real, sino que también podrás “conducirlo” virtualmente en el simulador de conducción más famoso del mundo., pero que lo más probable es que nunca se haga realidad. ¿Quieres que te demos algo de esperanza? Podría ser que sirviera de influencia para un hipotético hiperdeportivo futuro de la marca… pero mejor espera sentado, por si acaso.
¿Qué hace que este “juguete” sea tan especial, más allá de la potencia? Pues varios detalles que saltan a la vista y le acercan peligrosamente a la definición de nave espacial.
Tiene un diseño extremadamente bajo y aerodinámico con grandes entradas de aire y difusores gigantes, el frontal está prácticamente pegado al suelo, una enorme salida de aire en el capó ayuda con la aerodinámica, el habitáculo está conformado por una gran cúpula en la que están presentes puertas de tijera también hechas de cristal, una alerta dorsal recorre todo el techo y la visión de la trasera es espectacular, con una luz de freno continua y una salida de aire descomunal.

Mención especial merecen las ruedas. Tiene llantas con diseño de turbina con una cubierta flotante que hace que, al estar en movimiento el coche, parezca que no se están moviendo. Además, detrás de ellas hay un sistema de frenos carbocerámicos para asegurar que el prototipo frena como es debido.
El interior, por su parte, parece sacado de una cabina de avión futurista. Aunque el Vision GT de Xiaomi es un vehículo pensado para un videojuego y, concretamente, para competir, no es monoplaza, si no que cuenta con dos asientos. Lo curioso es que en ambos los ocupantes van prácticamente tumbados, como si se tratase de un fórmula.

No hay pantalla como tal, si no que es la base del parabrisas la que hace dicha función, mostrando todo tipo de información en distintas secciones. Además, en sus extremos sendas pantallas muestran las imágenes que captan las cámaras que hacen las veces de retrovisores. Por último, el volante es bastante llamativo, con un diseño similar a una mariposa, con una pantalla en el centro y otras cuatro a su alrededor desde las que se pueden cambiar parámetros de distinto tipo.
A nivel técnico la compañía apenas ha dicho nada, algo lógico porque a fin de cuentas es un coche virtual, así que no tienen que justificar cifras o prestaciones. Solo se ha anunciado que la plataforma sobre la que se apoya el Vision GT es de 900 V con carburo de silicio, una arquitectura avanzada que permite gestionar enormes niveles de potencia y eficiencia, aunque sea de manera virtual.

