Los coches eléctricos modernos tienen un 0 a 100 que roza el absurdo. Por eso en China planean limitarlo

Yangwang U9
Yangwang U9

En China planean limitar la capacidad de aceleración de los coches en el 0 a 100 km/h para que no baje de los cinco segundos a no ser que así lo desee el conductor.

China prepara un nuevo marco normativo que podría cambiar de forma radical el comportamiento de los coches, especialmente los coches eléctricos, en el país asiático. Las autoridades estudian restringir la aceleración de los vehículos para que no puedan alcanzar los 100 km/h en menos de cinco segundos, una medida sin precedentes que busca mejorar la seguridad vial y reducir el número de incidentes provocados por el exceso de potencia o las salidas bruscas desde parado.

El planteamiento forma parte del borrador de la nueva normativa de vehículos de carretera, titulado “Especificaciones técnicas para vehículos motorizados que circulan por carreteras”. Este documento sustituiría al estándar GB 7258-2017, vigente desde hace casi una década, cuando la movilidad eléctrica aún no había alcanzado la popularidad que tiene hoy en el país asiático.

China se plantea limitar la aceleración de los coches

El texto propone que todos los turismos dispongan de un modo de conducción predeterminado en el que la aceleración de 0 a 100 km/h no sea inferior a cinco segundos tras el encendido del vehículo. Es decir, al arrancar el coche, este limitaría su entrega de potencia de manera automática, a menos que el conductor elija manualmente otro modo de conducción que elimine esa restricción.

La propuesta se recoge en el apartado 10.5.4 del documento, donde se especifica: “Después de cada encendido/arranque de un vehículo de pasajeros (excluyendo el arranque y parada automáticos del motor), el vehículo debe estar en un estado en el que el tiempo de aceleración de 100 km/h no sea inferior a 5 segundos”.

En la práctica, esta limitación funcionaría como una el modo ECO presente en muchos coches eléctricos actuales. A través del software del vehículo, se reduciría la entrega de potencia y par motor, suavizando la respuesta del acelerador. Los conductores podrían desactivar este modo, pero deberán hacerlo cada vez que arranquen el coche, algo similar a lo que ocurre con el sistema Start-Stop en los coches de combustión.

La medida afectaría a todo tipo de turismos, independientemente de si son coches eléctricos, híbridos o de combustión, aunque su impacto sería especialmente notable en el creciente mercado de vehículos eléctricos de altas prestaciones, donde las cifras de aceleración han alcanzado niveles inéditos en la historia del automóvil.

El coche eléctrico han cambiado el concepto de aceleración

En los últimos años, la tecnología eléctrica ha cambiado por completo el concepto de aceleración. La entrega instantánea de potencia que caracteriza a estos sistemas de propulsión ha permitido que incluso coches familiares o SUV sean capaces de igualar e incluso superar el rendimiento de deportivos tradicionales.

Modelos con varios motores eléctricos y tracción total pueden pasar de 0 a 100 km/h en apenas dos segundos, algo que antes solo era posible en superdeportivos de combustión.

Ese incremento generalizado en la capacidad de aceleración ha generado preocupación entre las autoridades chinas. La facilidad con la que un conductor inexperto puede manejar un coche extremadamente rápido, sin el sonido o las vibraciones que transmiten los límites del vehículo, se ha convertido en un factor de riesgo.

Por eso, este nuevo estándar busca introducir un punto de control previo al uso del coche, limitando la aceleración predeterminada y obligando al conductor a asumir la decisión consciente de liberar toda la potencia.

De aprobarse, la norma afectaría directamente a modelos tan populares como el Xiaomi SU7 Ultra, capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 1,98 segundos; el Zeekr 001 FR, que lo hace en 2,02 segundos; el Tesla Model S Plaid, en 2,1 segundos; o el BYD Yangwang U9, que necesita apenas 2,36 segundos. Todos ellos quedarían sujetos al nuevo modo de conducción con limitación de potencia, aunque el usuario podría desactivarlo manualmente.

Los excesos de velocidad en coches de más de seis metros

Esta iniciativa se enmarca en un contexto más amplio de revisión de las normas de seguridad vial y comportamiento en carretera. El documento incluye también medidas específicas para vehículos de mayor tamaño.

En otro borrador complementario, titulado “Especificaciones de seguridad para vehículos motorizados que circulan por carreteras”, se propone que los vehículos de pasajeros con una longitud igual o superior a seis metros cuenten con un sistema de aviso por exceso de velocidad.

Según la sección 10.5.1 de ese texto, estos vehículos deberán estar equipados con un sistema de alarma capaz de emitir señales visuales o acústicas cuando superen el límite máximo permitido de velocidad. Además, el estándar establece que la velocidad máxima de estos modelos no podrá superar los 100 km/h, salvo que dispongan de un limitador que cumpla con la normativa.

En Europa, los coches deben equipar sistemas de asistencia inteligente de velocidad (ISA), que alertan al conductor cuando excede los límites establecidos, aunque su funcionamiento es distinto al planteado por China. En el caso europeo, el sistema no interviene directamente en las prestaciones del vehículo, sino que se limita a emitir avisos sonoros o visuales.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España