AC Cobra es el fabricante de coches más antiguo de Inglaterra. Y hace uno de los deportivos más locos, el Cobra GT Roadster con un V8 Coyote de Ford

Un año después de su presentación, las primeras unidades del AC Cobra GT Roadster salen del centro de producción, con un motor V8 Coyote de 663 CV.

Justo un año después de conocer el nuevo AC Cobra GT Roadster, las primeras unidades ya han salido de su centro de producción en Inglaterra, con su espectacular motor V8 Coyote de origen Ford, mientras la histórica marca se centra en la producción en serie y la entrega a sus afortunados y limitados clientes.

Es la culminación de más de seis años de trabajo e inversión. La finalización del primer AC Cobra GT Roadster representa un momento decisivo para el fabricante más antiguo de Inglaterra, cuyo legado se remonta a 1901. 

A pesar de los retos a los que se enfrentan hoy en día este tipo de compañías de bajo volumen, la perseverancia de AC Cars le ha permitido avanzar con paso firme hacia la producción y entrega de sus primeros vehículos a clientes.

El CEO de la firma, David Conza, se ha mostrado muy orgulloso por este nuevo hito: "Este es un día para recordar y la finalización de los primeros AC Cobra GT Roadster de producción es un logro monumental. Estoy inmensamente orgulloso de lo que ha conseguido la empresa y del continuo apoyo y entusiasmo que han mostrado nuestros clientes".

Cobra GT Roadster, un deportivo inspirado en los años 60

Desarrollado desde la sede central y el centro de investigación y desarrollo de la compañía en el famoso Donington Park, el Cobra GT Roadster es un deportivo diferente a todo lo que puedas imaginar.

Está construido con una carrocería de fibra de carbono y un chasis monocasco de aluminio, y mide 4,23 metros de largo, 1,29 metros de alto y una distancia entre ejes de 2,57 metros. A esto hay que añadir un peso en vacío de 1.400 kg.

Extremadamente ligero y con una excepcional rigidez torsional, el avanzado diseño del AC Cobra GT Roadster se desarrolló desde el principio para un coche descapotable. 

A su chasis monocasco de aluminio y una carrocería de fibra de carbono, se une un sonoro motor V8 sobrealimentado de 5.0 litros procedente de Ford, lo que convierte a este roadster en el auténtico sucesor del legendario coche nacido en la década de 1960. 

Dicho motor desarrolla 663 CV y 780 Nm de par, una potencia elevada para sus 1.400 kg. Esto le permite acelerar de 0 a 100 km/h en tan sólo 3,4 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 278 km/h.

La mecánica se completa con una caja de cambios que puede ser manual de de seis velocidades o una automática de diez velocidades para impulsar las ruedas traseras. 

Igualmente, monta frenos de disco de 394 milímetros de diámetro con pinzas de seis pistones, delante, y de discos de 378 milímetros y pinzas de cuatro pistones, detrás. Así, se acaba con el problema del original: la frenada.

Edición limitada a 63 unidades

AC Cars iniciará las primeras entregas de los modelos Edition 63, que conmemoran la victoria del AC Cobra en las 24 Horas de Le Mans de 1963. De ahí que la producción esté limitada a 63 unidades. Del resto, la compañia prevé producir 250 unidades, cada una de ellas al precio de 213.000 libras, unos 250.000 euros, antes de impuestos.

Presentan unos acabados en una exclusiva combinación de colores AC Blue e incluyen las especificaciones marcaron un nuevo capítulo en el legendario nombre AC Cobra.

Además del AC Cobra GT Roadster, la marca ofrece también el AC Cobra GT Coupe con una carrocería cerrada para ofrecer un modelo totalmente nuevo a medida que la compañía continúa ampliando su atractivo para los compradores más exigentes. 

El GT Coupe conserva los detalles clave del Roadster, pero se inspira en parte en el famoso AC A98 coupé de Le Mans de 1964. Diseñado para ser totalmente legal en carretera, está disponible con volante a la izquierda y a la derecha e incorpora modernas características de seguridad. 

Significativamente más grandes que el AC Cobra original, los nuevos AC Cobra GT recogen 50 años de evolución del diseño. 

Gracias a una ergonomía completamente moderna, las cabinas de los coches son aptas para conductores de más de 1,80 metros de estatura, mientras que las modernas tecnologías de transmisión y control validan sus credenciales de gran turismo. 

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España