El Aston Martin Lagonda Taraf con su motor V12 tenía todo a favor para ser la berlina favorita de muchos. Pero un par de años después se vende por la mitad de su precio nuevo

Aston Martin Lagonda Taraf
Aston Martin Lagonda Taraf

Iban a fabricarse 200 unidades Aston Martin Lagonda Taraf, finalmente fueron solo 120, pero ni siquiera esa exclusividad le ha servido.

Cuando un coche cuesta cerca de un millón de euros, lo normal es pensar que estamos ante una máquina destinada a convertirse en objeto de culto. Eso parecía claro con el Aston Martin Lagonda Taraf, una de las berlinas más exclusivas que ha producido la marca británica en tiempos recientes y que vio la luz allá por 2016. Sin embargo, el tiempo no ha sido amable con el modelo británico, que en una subasta reciente solo ha alcanzado la mitad de su precio nuevo.

El Lagonda Taraf supuso una suerte de reinvención, 40 años después, del mítico Aston Martin Lagonda. Así, por ese lado tenía el pedigrí para hacerse hueco entre los modelos importantes de la marca, a lo que sumaba además un diseño llamativo, un potente motor V12 y una producción muy limitada.

Con todos estos ingredientes, al menos sobre el papel, tenía todo para convertirse en un clásico instantáneo. Pero la realidad del mercado ha sido bastante diferente.

Quienes invirtieron un millón en él hace una década seguramente lo hicieron a modo de inversión, seguros de que un modelo tan exclusivo se revalorizaría con el paso del tiempo. Vamos, que era una oportunidad de hacer negocio para especuladores. Es por eso que tenemos que admitir que lo que ha sucedido en parte nos hace sacar una sonrisa.

En la subasta celebrada durante el Amelia Concours 2026, en Estados Unidos, que ha tenido lugar hace tan solo unos días, se vendió una unidad prácticamente nueva, con menos de 500 millas en el odómetro (poco más de 800 km). Lo que ha resultado chocante ha sido el precio que ha alcanzado la puja ganadora: unos 430.000 dólares.

La cifra es impresionante para cualquier coche, pero en este caso concreto hay un detalle importante: representa menos de la mitad del precio que tenía cuando era nuevo. Menos de 10 años para reducir su valor a menos del 50%, algo que es realmente extraño que pase en modelos de esta categoría y con una producción tan reducida.

Y es que esa es una clave. Cuando lo presentó Aston Martin, anunció que tenía intención de fabricar 200 unidades, lo que constituye una tirada limitada. Sin embargo, finalmente solo se llegaron a producir 120 ejemplares, algo que tiene una doble lectura.

Por un lado, es un claro indicativo de que el vehículo no tuvo la aceptación esperada, con una demanda inferior a la que se preveía, lo que hizo que la compañía optara por cortar la producción antes. Eso era un mal indicativo, pero, a la vez, hacía que el coche fuera todavía más raro y exclusivo de lo que inicialmente estaba previsto, así que quienes compraron un ejemplar debieron pensar que el negocio les podía salir bien. Parece que se equivocaban.

Aston Martin Lagonda Taraf
Aston Martin Lagonda Taraf

Lo cierto es que cuesta adivinar qué es lo que salió mal con el Aston Martin Lagonda Taraf.

Fue concebido como símbolo de lujo extremo, pensado para un nicho de público extremadamente reducido, supuso el regreso de la histórica submarca Lagonda, tradicionalmente asociada a las berlinas de lujo de Aston Martin, y se hizo todo lo posible por darle un aire de modelo exclusivo.

Su diseño es peculiar, pero sigue siendo impresionante a día de hoy. La parrilla delantera es fácilmente reconocible como Aston Martin, pero se combina con un cuerpo de berlina que dese hace décadas es una rara avis dentro de la marca.

Además, el interior estaba pensado como un coche para viajar con chófer, con un habitáculo de cuatro plazas muy espacioso y repleto de detalles exclusivos: cuero de alta calidad, pantallas traseras, sistema de sonido premium e incluso accesorios como auriculares Bang & Olufsen o tabletas integradas para los pasajeros.

El coche, además, tenía argumentos técnicos de sobra para impresionar. Bajo el capó montaba un motor V12 atmosférico de 5,9 litros derivado del del Rapide, capaz de desarrollar alrededor de 540 CV y asociado a una caja de cambios automática de 8 velocidades. Esto le permitía ofrecer prestaciones más propias de un deportivo que de una gran berlina de lujo.

Con todo este resumen, parece que el Aston Martin Lagonda Taraf lo tenía todo para triunfar y es entendible que quienes compraran uno creyeran tener la garantía de que, si no se revalorizaba mucho, al menos sí que conservaría su valor a lo largo del tiempo, por lo que la inversión era más segura.

Pero las cosas no siempre salen como uno quiere y, aunque la burbuja de la automoción a estos niveles parece que no va a terminar de hincharse nunca, hay ciertos modelos que se quedan fuera de ella… en ocasiones suponiendo pérdidas de varios centenares de miles de dólares.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España