El Mazda RX-7 un deportivo de culto que está subiendo como la espuma. Aquí tienes 7 cosas que no sabías de este clásico JDM

Mazda RX-7
Mazda RX-7

El Mazda RX-7 es un deportivo japonés clásico inconfundible, pero hay algunos datos que no todo el mundo conoce. Aquí tienes algunas curiosidades de este icono del universo JDM.

Los deportivos japoneses del siglo XX están en una liga aparte, pero el Mazda RX-7 es todavía más especial por su emblemático motor rotativo que le diferenció de todos los demás. Como otros coches prestacionales de la firma asiática, es un coche muy conocido por los aficionados a las cuatro ruedas, pero hay algunos datos que quizás no conocías.

El icono de Mazda se lanzó en 1978 y se mantuvo a la venta hasta el año 2002. En esos años contó con varias generaciones, pero es innegable que las FC y FD (la última) son las más reconocidas. 

La firma tiene pensado resucitar este modelo a partir del Iconic SP concept ya presentado, pero el proyecto podría quedar parado por cuestiones financieras. Aun así, nos queda la historia del RX-7, que nos ha dejado algunos datos interesantes durante el periodo de existencia de este modelo.

Existió una versión Type R

Si pensabas que los únicos deportivos Type R japoneses son de Honda, estabas equivocado. En la generación FD se creó el RX-7 Type R, una versión que mantenía la mecánica de 280 CV, pero que se caracterizaba por estar más aligerada. Más adelante llegaron otras como el Type R Bathurst, con amortiguadores especiales, fibra de carbono y una producción de 500 unidades.

No solo se vendió como Mazda

Efini RX-7
Efini RX-7RM Sothebys

En la década de 1990, Mazda creó varias submarcas con diferentes identidades: Amati, Eunos, Xedos, Autozam y Efini. Básicamente, en estas compañías se vendían modelos de la marca con otros nombres y una de ellas fue Efini, de filosofía más premium. Ofrecía modelos propios como el MS-8 (basado en el Mazda 626) y el RX-7, que básicamente era el mismo Mazda RX-7 que todos conocemos.

Se inspiró en el Porsche 924

Un rival del deportivo de Mazda en la década de 1980 era el Porsche 924. La marca japonesa apuntó a este modelo especialmente con la generación FC, algo que se podía entrever con su oferta mecánica, pero también con su diseño, que se dice que se inspiró en el modelo de Stuttgart. Sin duda, las similitudes están ahí.

Te avisaba si el escape estaba muy caliente

Interior del Mazda RX-7
Interior del Mazda RX-7

Al conducir un deportivo, la temperatura de los componentes aumenta y esto puede generar algún problema si uno no es cuidadoso. Para prevenir inconvenientes, el RX-7 FD contaba ya con un sensor en el escape que hacía activar una luz de aviso en el túnel central para advertir al conductor del exceso de temperatura en este componente. Eso sí, ya había avisos similares anteriormente, como una alerta sonora del FC cuando te pasabas con las revoluciones.

Podía tener huecos portaobjetos tras los asientos

Si has conducido un coche deportivo, sabrás que los asientos traseros suelen ser de adorno. Por ello, Mazda ofreció en la última generación de su icono de motor rotativo dos compartimentos portaobjetos con tapa donde normalmente se colocan los asientos posteriores. Al menos, así se aprovechaba mejor ese espacio...

Los japoneses tenían más potencia

Los Mazda RX-7 se vendieron también en países como el Reino Unido, pero ahí llegaron con una potencia de unos 240 CV, mientras que en Japón las cosas fueron diferentes. Las primeras unidades rondaban los 250 CV y más adelante se incremento a 280 CV, por el pacto de caballeros de las marcas del país asiático.

Turbos secuenciales

El motor rotativo del Mazda RX-7 fue el primero de producción con turbos secuenciales. Esto quiere decir que cuenta con dos turbos que funcionan de forma separada, con el primero activado a partir de 1.800 rpm y el segundo a partir de 4.000 rpm. Así, la entrega de potencia es más lineal que la de otros coches turbo de la época.

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Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor