La Euro 7 se cobra víctimas: exactamente 41, que son los CV que va a perder el BMW M5

BMW M5
BMW M5

La nueva normativa de emisiones afecta a los BMW M5 y BMW XM, pero gracias a la electricidad mantienen su rendimiento conjunto.

Todos los fabricantes de coches en Europa miraban con recelo a la normativa Euro 7. Al fin y al cabo, suponía un salto bastante estricto en lo que a emisiones se refiere. Finalmente relajó en cierta medida sus exigencias, pero eso no implica que no haya damnificados: el BMW M5 y el BMW XM (que a pesar de la polémica es el ‘M’ más vendido) han visto como la nueva norma les hacía perder caballos para cumplir con ella.

BMW ha anunciado que, a partir de primavera, el motor V8 que montan ambos vehículos experimentará un recorte de potencia de 41 CV para poder cumplir con la normativa. En esta ocasión, al contrario de lo que sucede muchas veces, la marca alemana ha informado además de que es algo que se aplicará a todos los M5 y XM del mundo, no solo a los europeos.

Así, el resto de regiones del globo tiene motivos para mirar mal a Europa, que este caso ejerce el papel de aguafiestas para todos. Sin embargo, tampoco podrán quejarse en exceso ya que, gracias a la magia de la electrificación, a pesar de que el apartado térmico del modelo sufra recortes, el eléctrico da un paso al frente para que el rendimiento total no se resienta.

Ambos vehículos montan el mismo motor 4.4 V8 TwinPower Turbo, pero, para cumplir con la nueva normativa, recibe bastantes modificaciones: ajustes en el software de control del motor, tratamiento mejorado de los gases de escape y la adopción del ciclo de combustión Miller que, respecto al Otto, mejora la eficiencia.

Esto ha hecho que la potencia caiga desde los 585 hasta los 544 CV, una caída importante, pero que dado el poderío del propulsor no es tanto en términos relativos. La marca alemana no menciona cambios en su par motor, así que suponemos que continua teniendo su considerable pegada de 750 Nm.

Ahora bien, esta bajada, que en un modelo de combustión puro tendría consecuencias, aquí, gracias a que es un híbrido enchufable, no se nota. Que se chupen esa los puristas.

BMW afirma que el rendimiento del BMW M5 sigue siendo de 727 CV, mientras que el BMW XM Label Red, que es la versión más salvaje del todocamino, también mantiene intactos sus 748 CV.  Conseguirlo no ha implicado ningún tipo de cambio de hardware del coche, si no que se ha logrado simplemente mediante la optimización del software del vehículo.

¿Qué significa eso? Que el apartado eléctrico ya tenía dentro la capacidad de tener más rendimiento, pero que BMW había preferido no exprimirlo al máximo. Ahora, fruto de la necesidad, se ha desbloqueado ese potencial para que los poseedores de unidades pre Euro 7 y post Euro 7 estén en igualdad de condiciones.

Eso sí, hay un aspecto que no se concreta: las prestaciones. Que los vehículos sigan teniendo las mismas cifras de potencia y par no es seguro de que sean idénticas, ya que también influye la manera en la que ambos factores se trasladan al asfalto. Antes de la actualización el M5 completaba el sprint en 3,4 – 3,5 segundos y el XM hacia lo propio en 3,6 – 3,8 segundos, así que por el momento no sabemos si las versiones renovadas tienen la misma aceleración de 0 a 100 km/h.

Las novedades de la norma Euro 7

La norma Euro 7 introduce una serie de novedades que son las que han obligado a “capar” a estos dos BMW M. Al contrario que la Euro 6, se aplica a todos los tipos de vehículos de manera uniforme, mantiene los límites de emisiones de 60 mg/km de NOx para vehículos de gasolina y 80 mg/km para diésel, pero obliga a realizar las pruebas en condiciones reales de conducción, para que los resultados sean más fidedignos; exige que los coches cumplan con los estándares de emisión durante 10 años de uso o 200.000 kilómetros (antes eran 5 años o 100.000 km) y también se analizan las emisiones debidas al desgaste de los frenos y neumáticos, con un límite de 7 mg/km para los coches con motor de combustión interna.

Además, aunque no aplica en este caso, se establece que las baterías de los coches eléctricos tienen que tener un 80 % de su capacidad a los 5 años o 100.000 kilómetros, y un 72 % a los ocho años o 160.000 kilómetros.

BMW ha sido capaz de capear el recorte gracias al apartado eléctrico del sistema de propulsión, pero muchos otros modelos no podrán y experimentarán recortes efectivos en su rendimiento.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España