Uno de los mejores compactos deportivos del momento le ha dejado su técnica al Honda Prelude, y esa va a ser una de las razones de su éxito

El nuevo Honda Prelude está prácticamente a punto y ha confirmado que utilizará varios componentes del último Honda Civic Type R.
Una marca de coches es, por norma general, una empresa gigante, con múltiples ramas y tantos recursos que, si los sabes gestionar bien, dan lugar a sinergias que ahorran trabajos y consiguen que tus automóviles tengan lo mejor de lo mejor. Honda lo sabe y por eso, para uno de sus modelos más esperados, el Honda Prelude, va a tomar prestados componentes de una de las joyas de la corona, el Honda Civic Type R.
La marca de la ‘H’ ha publicado un escueto comunicado para confirmar que su nuevo coupé deportivo heredará gran parte del chasis de su radical hermano.
En él se puede leer que “incorporará la suspensión, las vías delanteras y traseras anchas y los frenos delanteros Brembo del legendario Civic Type R. Esta es la primera vez que el innovador diseño de suspensión delantera de doble eje, introducido por primera vez en el Civic Type R 2017, se utilizará en un modelo que no sea Type R”.
Esta confirmación, por otra parte, no despeja una duda que lleva presente desde que se anunció el nuevo modelo: ¿su gama culminará con un Honda Prelude Type R? Todavía no se ha confirmado, pero tampoco se ha desmentido y, si tuviéramos que apostar, pondríamos nuestro dinero en que sí, pero lo importante es que, ya de base, el coupé con una plataforma con una puesta punto como es debido.
La nota sigue diciendo que “los sistemas de suspensión y frenos se ajustarán exclusivamente para el nuevo Prelude, ofreciendo una experiencia de conducción de gran turismo deportiva y a la vez cómoda”.
La estrella aquí será la suspensión delantera de doble eje que, básicamente, añade una horquilla de amortiguación para separar la mangueta del amortiguador y acortar el desplazamiento central. Esto hace que se elimine la desviación del par en los potentes coches de tracción delantera.
Esto es un logro notable ya que, como explica la propia Honda, “con la suspensión convencional de puntal, el desplazamiento central es estructuralmente difícil de reducir y ha sido un problema durante muchos años”.
Aplicar este sistema significa que el nuevo Honda Prelude tendrá un mejor compartimiento tanto en las curvas como en las aceleraciones, pues digerirá mejor la potencia de su sistema de propulsión.
Ahora bien, ¿cuál será esté? Por el momento la marca está siendo muy parca en detalles, señalando únicamente que “el primer Prelude electrificado estará propulsado por el sistema híbrido-eléctrico de dos motores Honda, ultrasuave, sensible y potente, presente en el Civic híbrido”.
Esto significa que utilizará el sistema e:HEV que en el compacto desarrolla una potencia de 184 CV y un par máximo de 315 Nm, suficiente como para acelerar de 0 a 100 km/h en 7,8 segundos gracias a su combinación con un sistema de tracción delantera y con una caja de cambios denominada como eCVT.
La firma si que ha señalado que “el sistema híbrido se combinará por primera vez con el innovador sistema Honda S+ Shift, un nuevo modo de conducción que optimiza el control de cambios lineal para mejorar la experiencia deportiva y a la vez cómoda del Prelude GT”.
Gracias a ello el fabricante afirma que “el nuevo Prelude de sexta generación brindará altos niveles de emoción y participación del conductor, incluida una dinámica de conducción inigualable y una sensación de diversión al conducir, todo ello sin dejar de ser cómodo para la conducción diaria”.
A grandes rasgos el sistema debería permanecer inalterado en el Prelude y para los que piensen que siempre existe la posibilidad de que, buscando un posicionamiento superior, la marca nipona “apriete” un poco más el motor para conseguir una potencia superior, que pase por encima de los 200 CV, tenemos una mala noticia: no va a ocurrir.
Recientemente pudimos hablar con Tomoyuki Yamagami, el jefe del proyecto Prelude, y fue claro al respecto: “Todo es cuestión de equilibrio. 184 CV puede sonar un poco bajo si se compara, digamos, con otros coches deportivos. Sin embargo, por lo general, esto es sólo un número utilizado, principalmente, para fines de marketing. En situaciones habituales, siempre se está muy por debajo del rendimiento máximo. Así que, desde el equilibrio del vehículo total era importante encontrar un equilibrio”.
"En Honda tenemos el principio de desarrollo que se llama 'Man Maximum, Machine Minimum', 'Hombre Máximo, Máquina Mínima'. Esto es que siempre estamos buscando el mejor equilibrio entre peso, tamaño, especificaciones y el beneficio para el conductor, para el ser humano”, añade.
“Por supuesto, podemos hacer un tren de potencia de 250, 300 CV, pero entonces sería más pesado, más grande. Tal vez no quepa en el vano motor, por lo que tendríamos que cambiar el diseño del coche al ser más grande”, continúa.
"Las mismas preguntas nos hicieron cuando presentamos el Honda Civic Type R. ¿Por qué no optar por la tracción total? Además, en vez de 300 CV, se podrían meter 400, por lo que podría ir mucho más rápido. Por supuesto, pero entonces el coche sería más grande, más pesado, más caro. Esto no es un equilibrio saludable”, sentenciaba Tomoyuki.

