Los mejores deportivos italianos con motor de cuatro cilindros

Hemos seleccionado los mejores deportivos italianos equipados con motor de cuatro cilindros. Muchos son de los 80, pero hay uno que, seguramente, no te esperas.

Para disfrutar al volante como un niño pequeño no hacen falta 600 CV ni demasiada tecnología. La prueba está en los mejores compactos deportivos de toda la historia. Pero si hay un país donde saben hacer coches emocionales es Italia. Te mostramos los mejores deportivos italianos con motor de cuatro cilindros.

Puede que los coches italianos no sean tan avanzados tecnológicamente si los comparamos con marcas alemanas, por ejemplo. Pero cuando se trata de tocarte la fibra sensible, pocos lo consiguen igual que los italianos.

Italia ha sido la cuna de grandes deportivos, de marcas como Ferrari, Lamborghini o Maserati. Pero también ha parido algunos de los deportivos con motor de cuatro cilindros más deseados.

Lancia Delta S4 Stradale

Quizá, el primero que se te haya venido a la mente haya sido el Lancia Delta S4 Stradale. El Delta llegó al mercado en 1978, nacido del lápiz de Giorgetto Giugiaro. A lo largo del tiempo, tuvo varias evoluciones, aunque la versión más especial de todas fue el S4 Stradale.

Fue una versión construida para homologar el coche de rally del Grupo B, según las normas de la FIA en aquella época. Aparte de los notables cambios estéticos, del Delta S4 tenía un motor de cuatro cilindros colocado en posición central trasera, de 1.8 litros con doble sobrealimentación: turbocompresor y compresor volumétrico

Rendía una potencia de 250 CV que le permitía acelerar de 0 a 100 km/h en 6 segundos y sólo se fabricaron las 200 unidades que requería la FIA para obtener la homologación. El coche de competición superaba los 500 CV.

Alfa Romeo 75 Twin Spark

Si muchos añoran los años 80 no es sólo por la música, sino también por berlinas como esta. En 1985, se lanzó el Alfa Romeo 75, modelo que conmemoraba el 75 aniversario de la marca del Biscione.

Esta berlina fue muy importante, porque fue la última desarrollada por la marca, antes de entrar en el Grupo Fiat. De ahí que los alfistas lo consideren como el último verdadero Alfa Romeo.

Arrancó su vida comercial con motores de cuatro cilindros con doble árbol de levas y dos carburadores dobles que, en las versiones de 2.0 litros, entregaban 128 CV. Sin embargo, la marca italiana quería más, ya que la competencia en el segmento D era muy dura en aquellos años.

Así que los italianos lanzaron el Alfa Romeo 75 Twin Spark, una versión con el mismo motor de 2.0 litros atmosférico y dos válvulas por cilindro, pero con 148 CV, gracias a una culata de doble encendido, una inyección electrónica Bosch Motronic ML 4.1 y una distribución con variador de fase. 

Alfa Romeo 75 Turbo Evoluzione

No cambiamos de modelo, porque el Alfa Romeo 75 dio mucho juego, algo parecido a lo que Lancia hizo con el Delta. En Milán sabían que podían exprimir aún más a su berlina y así lo hicieron, aprovechando que era la última, antes de depender de Fiat.

El Alfa Romeo 75 Turbo Evoluzione fue una versión para homologar el coche de competición para el Grupo A, del que tenía que construir 500 unidades. 

El modelo de producción tenía un motor de cuatro cilindros y 1.8 litros con un turbo Garret que rendía 156 CV, aunque se dice que hubo unidades que superaron los 200 CV en banco de pruebas. 

Hacía el 0 a 100 km/h en 7 segundos y alcanzaba los 210 km/h. No son unos registros espectaculares en nuestros días, pero no estaban nada mal para la época y, sobre todo, más que las prestaciones, lo mejor del Turbo Evoluzione eran las sensaciones al volante.

Fiat Uno Turbo i.e.

No abandonamos la década de los 80, porque, incluso 40 años después, perdura la fascinación por aquellos pequeños deportivos sobrealimentados que llenaron las carreteras españolas. 

Entre aquellos, estuvo también el Fiat Uno Turbo i.e., un utilitario moderno, más grande y práctico que el Panda, equipado con un extraordinario motor de cuatro cilindros de 1.3 litros alimentado por inyección directa de combustible, en lugar de carburador.

Este propulsor producía 105 CV y 147 Nm de par, pero gracias a los 845 kg de peso, el coche aceleraba de 0 a 100 km/h en 8,3 segundos y alcanzaba los 200 km/h de velocidad máxima. Un juguete muy divertido. 

Autobianchi A112 Abarth

Más atrás en el tiempo, a principios de los años 70, tenemos el Autobianchi A112 Abarth. Este coche nació cuando Fiat compró Abarth y ésta se convirtió en el departamento de carreras de la compañía turinesa.

El A112 Abarth fue la réplica al Mini Cooper. Inicialmente, tuvo un motor de cuatro cilindros y 903 cc, que luego aumentó hasta 982 cc, unido a un carburador de doble cuerpo y un sistema de escape momdificado. Con todo ello, rozaba los 60 CV de potencia a 6.600 rpm.

El motor siguió evolucionando y, en la tercera serie, alcanzaba los 1059 cc y 70CV, una potencia nada desdeñable para la época, teniendo en cuenta, además, su 700 kg de peso.

Fiat Panda 100 HP

Terminamos con un coche que, quizás, no te esperabas que apareciera en esta lista de mejores deportivos italianos con motor de cuatro cilindros, pero es que realmente era un deportivo.

Lanzado en 2006, el Fiat Panda 100 HP montaba el conocido y mítico motor Fire de la casa italiana, de 1.4 litros de cilindrada, aspiración natural y 16 válvulas. Desarrollaba 100 CV y 131 Nm de par, como su nombre indica, a 6.000 rpm. 

Unido a una caja de cambios manual de seis velocidades, era capaz de pasar de 0 a 100 km/h en 9,5 segundos, gracias a sus 1.050 kg de peso. No es que sean unas prestaciones que quiten el hipo, pero no están mal para un utilitario urbanita.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España