El Mercedes W196 R ayudó a Fangio a ganar su segundo mundial de F1. Ahora puede ser tuyo

Sólo un pequeño detalle. ¿Tienes 49 millones de euros? Pues en esa cantidad deberás empezar a pujar en la subasta que tendrá lugar el 1 de febrero de 2025. Aquel coche montaba un V8 de 290 CV que alcanzaba los 300 km/h. Y, ojo, estamos hablando de 1955...
Por algo más de 49 millones de euros, podrías ser dueño de tu propia isla caribeña, un gran yate y una provisión de Happy Meals para toda la vida. O podrías cambiar la buena vida por una ligeramente diferente con uno de los cuatro Mercedes-Benz W196 R jamás construidos con una carrocería "Stromlinierwagen" de guardabarros cerrados. Es una decisión difícil.
El W196 se fabricó en 1954 para marcar el regreso de Mercedes a las carreras tras una pausa de posguerra, y este mismo coche saboreó la victoria en su debut en el Gran Premio de Buenos Aires de 1955. ¿El piloto? Un argentino poco conocido llamado Juan Manuel Fangio.
¿Su compañero de equipo? Nada menos que Sir Stirling Moss, que marcó la vuelta más rápida en el GP de Monza de ese año con este mismo coche.
Finalmente, Fangio consiguió su segundo campeonato de pilotos en 1955, tras cuatro años de espera, mientras que Moss acabó segundo. En total, este chasis contribuyó a un total de 11 victorias en 14 salidas para el programa W196, lo que selló su estatus como una auténtica leyenda.
Así que sí, este es… un coche importante. Tan importante que Mercedes incluso organizó una fiesta de despedida para él, antes de donarlo al Museo del Autódromo de Indianápolis, donde ha permanecido desde entonces.
Terminada la lección de historia, probablemente quieras saber por qué era tan dominante en la pista. Impulsado por un motor de ocho cilindros en línea de 2,5 litros 'M196' (dos bancos de cuatro cilindros acoplados) y complementado con componentes de carrera adecuados, como lubricación por cárter seco e inyección de combustible a alta presión, el W196 alcanzó una potencia máxima de 290 CV.
Pero lo más impresionante era que podía alcanzar los 300 km/h ¡en 1955! Dios mío, eso debió haber sido aterrador, incluso si tenía un diferencial de deslizamiento limitado adecuado, suspensión de doble horquilla y frenos de tambor enormes para ayudarlo a salir de situaciones difíciles.
Aparte de su potente gruñido, la otra razón de su ritmo vertiginoso es su carrocería con forma de torpedo y sus llantas cerradas, que ayudaron al W196 a cortar una línea más fina en el aire que ese pájaro realmente rápido de Looney Tunes.
El monoplaza (con una tapicería de tartán muy llamativa) se subastará el 1 de febrero de 2025 y no nos sorprenderá en absoluto si supera el precio de referencia. Considerablemente. Al fin y al cabo, estos viejos Silver Arrows tienen esa costumbre.
Si, por lo que sea, no tienes calderilla para pujar por este vehículo de la firma de la estrella, siempre te quedará la opción de visitar el Museo Juan Manuel Fangio en Balcarce, Argentina, donde verás a escala éste y otros modelos que condujo el cinco veces campeón del mundo.
No es el primero que se subasta
Como ya hemos dicho, de este Mercedes sólo se fabricaron cuatro unidades. De una de ellas ya hemos hablado. Otra se subastó hace 11 años a través de la casa de subastas Bonham y salió en almoneda en el Festival de Velocidad de Goodwood. En aquel entonces, el bólido, con el número 12 en sus costados, se vendió por casi 23 millones de euros. De las otras dos nada más se supo.
