Los Serie 5 E39 son uno de los BMW más recordados. Pero su diseño exterior podría haber sido completamente diferente

Probablemente, de todas las generaciones del BMW Serie 5, el E39 es la más deseada. Sin embargo, su imagen podría haber sido completamente diferente.

El BMW Serie 5 nació hace más de 50 años y no tardó mucho en convertirse en una de las berlinas de referencia en el segmento premium. De sus siete generaciones, el Serie 5 E39 es uno de los BMW más añorados por muchos aficionados al motor, sin embargo, su imagen podría haber sido completamente distinta.

Cuando se lanza al mercado un coche, no somos conscientes de que se trata del producto final, el resultado de un largo proceso lleno de pruebas, propuestas de diseño desechadas, otras modificadas y un largo etcétera

La mayoría de las veces, ese largo y arduo tiempo se desconoce y aquel coche que identificamos rápidamente por su diseño, podría haber sido completamente diferente. 

Es lo que ocurre con el BMW Serie 5 E39, sin duda, una de las generaciones más lograda de la berlina alemana, salido del lápiz de Joji Nagashima.

Sería interesante hacer una encuesta entre aficionados de BMW en la que tuvieran que elegir el mejor Serie 5, al menos, estéticamente, de todos los tiempos. Seguramente, ganaría el E39.

El diseño del BMW Serie 5 E39 podría haber sido muy diferente

El Serie 5 E39 es una berlina que ha envejecido muy bien en estas tres décadas, desde que salió al mercado en 1996. Sin embargo, estuvo a punto de tener un diseño muy distinto al que conocemos, que habría sido muy futurista en aquel momento.

BMW Classic ha compartido en Instagram una serie de bocetos de diferentes diseños elaborados por por Joji Nagashima para el Serie 5 E39 que, finalmente, fueron rechazados. 

Nagashima acabaría creando el diseño definitivo del E39 que conocemos. Pero es interesante ver cuál era su visión original para la cuarta generación del Serie 5 mucho antes de que saliera a la venta.

El diseño original de Nagashima (el sedán blanco que aparece en la tercera imagen de la publicación, fechado en 1989) era muy diferente del que finalmente tenemos. Tiene un diseño mucho más aerodinámico y llama la atención el frontal, que recuerda a prototipos de Italdesign como el Nazca M12 y el C2.

También son llamativas las llantas sin radios, que parecen tapacubos. En general, es un diseño muy futurista de finales de los años 80. 

En el otro boceto que aparece en la publicación, vemos un prototipo de color burdeos, en el que ya se observan algunos rasgos del modelo definitivo, como los riñones de la parrilla, o los grupos ópticos a la misma altura en todo el frontal. Y aunque las líneas del capó son mucho más curvas, se puede ver cómo Nagashima llegó finalmente al diseño final.

Uno de los mayores éxitos de BMW

Cuando el diseñador japonés realizó el primer boceto en 1989, el Serie 5 E34 (el predecesor del E39) sólo llevaba dos años en el mercado, con un diseño más cuadrado y anguloso. Por lo tanto, lo que vemos del 89 ya era radicalmente diferente a todo lo que BMW había fabricado anteriormente

Como decimos, por aquel entonces el lenguaje de diseño de BMW era afilado y elegante, pero los artistas de la compañía ya miraban hacia el futuro. 

A Chris Bangle se le atribuye en gran medida el drástico cambio estético de BMW entre la segunda mitad de la década de los 90 y principios de los 2000, para bien o para mal, pero no se convirtió en jefe del departamento de diseño de la marca hasta 1992, tres años después de que Nagashima dibujara el primer boceto del Serie 5 E39.

Quién sabe si el E39 se consideraría hoy el clásico que es, de haber tenido un aspecto diferente, siguiendo el estilo de Bangle, en lugar del de Nagashima. Por suerte o por desgracia, es algo que nunca sabremos. Mejor, nos quedamos con el modelo que llegó al mercado y que fue uno de los mayores éxitos de BMW.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España