Xiaomi ha desarrollado un modelo específicamente para Gran Turismo. Eso denota que van muy en serio. Saluda a su "Sofa Racer"

Xiaomi ha sido la última marca en crear su propio Vision Gran Turismo, entrando dentro de un grupo muy selecto.
Cuando una marca decide crear un coche para el universo Vision Gran Turismo, no lo hace por casualidad. Es una oportunidad que la desarrolladora del videojuego da a muy pocas compañías, un movimiento reservado a fabricantes que quieren enseñar músculo tecnológico y, sobre todo, dejar claro hacia dónde se dirigen. Normalmente son marcas con mucho prestigio, como Porsche, Ferrari o Bugatti, pero en este caso, ha sido Xiaomi la que ha dado el paso, una muestra más de su clara ambición dentro del mundo del automóvil.
El modelo, denominado Vision Gran Turismo a secas (lo que es habitual, pero no deja de ser poco inspirado), ha sido concebido específicamente para el videojuego, no es un coche de producción ni un prototipo convencional: es la oportunidad para los diseñadores de explorar ideas sin las limitaciones habituales de la industria. Y es algo que se nota desde el primer vistazo.
El jefe de diseño de Xiaomi, Tianyuan Li, ha explicado, según recoge Motor Trend: “Nos dio la oportunidad de replantearnos el diseño de los hipercoches desde la perspectiva de una empresa tecnológica. Estamos en la era de la electrificación inteligente y la IA, y nos preguntamos: ‘Si Xiaomi creara un hipercoche, ¿qué aspecto tendría?’”.
El diseño apuesta por una estética extremadamente radical, con proporciones muy bajas y una carrocería que prioriza claramente la aerodinámica. Las formas son fluidas, con superficies limpias y una silueta que recuerda a los prototipos de competición más avanzados. Todo está pensado para maximizar el rendimiento y la eficiencia del flujo de aire.
Uno de los aspectos más llamativos es precisamente ese enfoque aerodinámico. El coche parece diseñado alrededor del aire, con canales, entradas y salidas que demuestran un trabajo muy detallado en este apartado.
A este respecto, Li confiesa: “Podríamos ser rápidos en línea recta con poca resistencia aerodinámica o rápidos en las curvas con mucha carga aerodinámica, pero pensamos que encontrar el equilibrio perfecto entre resistencia aerodinámica y carga aerodinámica sería lo más óptimo para un hipercoche eléctrico, y nuestra idea era alcanzar nuestros objetivos aerodinámicos sin alerones adicionales”.

Al tratarse de un modelo virtual, Xiaomi ha podido ir más allá de las limitaciones habituales. No hay normativas que cumplir ni costes de producción que controlar, lo que permite experimentar con soluciones que, en muchos casos, serían inviables en un coche de calle.
El interior del hermano avanzado del Xiaomi SU7 Ultra sigue esa misma lógica. Aunque no está pensado para un uso real, el planteamiento apuesta por una experiencia centrada en el conductor, con un entorno que prioriza la inmersión y la interacción digital, pero lo curioso es el formato por el que se ha optado, que desde la marca definen como “Sofa Racer”.
La idea principal del formato, en el que tanto el piloto como el copiloto van prácticamente tumbados, no es solo adoptar una posición similar a la que se usa en modelos de competición, sino que está orientada a que se sientan tranquilos y cómodos al volante del hiperdeportivo. Li dice que con estos asientos “sigues teniendo la sensación de que es un coche deportivo, pero sin presionarte ni generarte estrés. Te sientes relajado”.
El desarrollo del hiperdeportivo virtual fue una tarea compartida para los diseñadores de los estudios de Xiaomi en Shanghái, Pekín y Múnich; con especial peso de este último.
Jean-Arthur Madelaine-Advenier, director de diseño de éste, señala que la colaboración ha sido clave: “Recibimos muchas ideas innovadoras y audaces de China. Pero se necesita experiencia para perfeccionar los detalles. Cuando eres un diseñador joven, tienes muchas ideas y tiendes a incluir demasiadas en un coche. Con la edad, aprendes que un buen diseño debe centrarse en dos o tres mensajes clave”.
Y sentencia: “Aún somos una empresa muy joven en la industria automotriz, pero nuestra mentalidad es lograr la combinación adecuada entre algo automovilístico que transmita emociones y que a la vez exprese que somos una empresa tecnológica”.

Más allá del propio coche en sí, lo importante es lo que representa este movimiento. Participar en la saga de videojuegos con su propio Vision Gran Turismo mete a Xiaomi en un grupo muy selecto, le hace entrar en un escaparate global donde están presentes algunas de las marcas más reconocidas del sector.
No es solo una cuestión de diseño o de creatividad, algo en lo que creemos que la compañía china ha cumplido, sino también de posicionamiento. Es un paso más que demuestra la buena trayectoria de Xiaomi en un sector con el que hace apenas tres años no tenía nada que ver, pero para el que la apuesta parece total y que, al menos de momento, está triunfando.


