Vanwall hacía coches de Fórmula 1 diseñados por Colin Chapman. Ahora hace un deportivo basado en el Ioniq 5 por 128.000 euros

Vanwall, el mítico equipo de Fórmula 1, ganador de un título en 1958, vuelve como marca de deportivos eléctricos y ya tiene listo el Vanwall Vandervell.
Hace casi dos años, Vanwall presentó al mundo el Vandervell, un prototipo de coche eléctrico compacto con un diseño muy retro, que recuerda al Ioniq 5. Ahora ha dejado de ser un concept y está preparado para entrar en la cadena de producción.
Para quien no conozca Vanwall, fue un equipo mítico que compitió en la Fórmula 1 en los años 50, alcanzando la gloria en 1958, cuando se proclamó campeón del mundo de constructores. Incluso, llegó a tener pilotos de la talla de Stirling Moss, que fue subcampeón de pilotos ese mismo año.
La marca fue fundada por Tony Wandervell y el nombre procede de la combinación de Vandervell y thinwall, las juntas para bastidores (thinwall bearings), que era el producto más conocido de la compañía.
Wandervell fue uno de los primeros equipos en competir con coches que montaban motores y chasis desarrollados 100% por la propia compañía.
Sobre este poso de historia, Colin Kolles creó la actual Vanwall, quien ha trabajado como director general y jefe de equipo en varias escuderías de F1. Según ha explicado, su objetivo es crear un coche “que pueda conducirse como una limusina de lujo de la más alta categoría o como un coche de carreras”.
Además, Vanwall compite en el FIA WEC con un LM Hypercar como continuación del equipo austriaco-alemán ByKolles Racing Team. Este coche de carreras servirá de base para un modelo de producción, tanto para carretera como para circuito, con más de 1.000 CV y un peso de 1.000 kg.
Vanwall Wandervell, un deportivo eléctrico con aspecto ochentero
El Vanwall Vandervell está construido sobre la plataforma E-GMP del grupo Hyundai, la misma arquitectura que emplea el Ioniq 5, lo cual explica su parecido con el modelo coreano.
Aunque Vanwall no menciona explícitamente el eléctrico de Hyundai, las similitudes son evidentes: todo, desde los retrovisores exteriores hasta los contornos de las puertas, sugiere que se trata de una versión rediseñada del Ioniq 5.
El coche eléctrico cuenta con una configuración de chasis deportiva y lo que Vanwall describe como un “peso significativamente inferior”, aunque la empresa aún no ha facilitado cifras exactas.
Estará disponible en tres versiones con tracción total: el básico será el H-GT, con 325 CV, mientras que el tope de gama será el N-GT, que desarrolla 650 CV, igualando la potencia del Ioniq 5 N de Hyundai y del último EV6 GT de Kia.
Visualmente, tiene una carrocería de fibra de carbono fabricada por Vandervell, cuyo diseño se mantiene fiel al que lució el prototipo, con sus guardabarros ensanchados y sus faros cuádruples integrados en la parrilla.
¿Limitado a 500 unidades?
La postura agresiva se acentúa aún más con las grandes tomas del parachoques, un difusor trasero de tamaño considerable y un discreto alerón trasero. Completan el conjunto unas enormes llantas de aleación de 22 pulgadas con siete radios en color dorado.
Aunque no disponemos de fotos del interior, la compañía británica asegura que utiliza materiales de alta calidad para la tapicería, como el cuero y el terciopelo.
Por el momento, no se conocen detalles sobre el precio del Vanwall Vandervell, así como su disponibilidad, pero sí se sabe su de partida, que es de 128.000 euros... sin IVA, y tras haber pagado 20.000 euros en concepto de fianza. Asimismo, la producción estaría limitada a sólo 500 unidades.
En un principio, el objetivo era iniciar la producción en 2024, pero como suele ocurrir con este tipo de proyectos tan exclusivos como ambiciosos, los tiempos casi nunca se cumplen.
