¿Al pensar en un motor V8 te lo imaginas longitudinal? Estos cinco coches lo montaron de una manera poco común

Los motores V8 suelen colocarse en posición longitudinal por tamaño, pero hay modelos que los montan en posición transversal. Aquí tienes algunos ejemplos que quizás no conocías.

Los motores V8 nos gustan y también los coches que los montan, pero hay algunos peculiares. Si bien lo normal es que este tipo de bloques se instalen de forma longitudinal debido a su tamaño y al hueco que hay disponible bajo el capó, también los hay en posición transversal. 

Un ejemplo son estos cinco coches que montan un motor V8 transversal, donde verás algunos famosos y algún que otro desconocido. Hay varios modelos que podemos mencionar de esta configuración mecánica, a pesar de no ser la más sensata y común. 

Lo más normal es que este propulsor se encuentre en posición longitudinal, pero otros modelos optaron por otra fórmula, especialmente en aquellos con motor V8 y tracción delantera.

Sobre estos coches, muchos provienen de los Estados Unidos y dos de los integrantes de esta lista también son del país de las barras y estrellas. Sin embargo, creemos que también es interesante ver algún modelo europeo y asiático, especialmente si tenemos en cuenta que los V8 no son las mecánicas más populares en estos fabricantes.

Lancia Thema 8.32

Los años 80 eran muy diferentes. Entonces no había hueco para el downsizing y las soluciones más eficientes, sino que las marcas podían arriesgar más con proyectos llamativos, aunque no fueran la alternativa más sensata. Lancia representó este fenómeno cuando lanzó el Thema a mediados de los 80.

La berlina italiana formaba parte del ‘Proyecto 4’, con una base que sirvió para este modelo y para el Fiat Croma, el Alfa Romeo 164 y el Saab 9000. La idea era crear un coche elegante y de cierto carácter premium, pero ¿por qué no darle una versión deportiva? Existía el 2.0 Turbo de 204 CV, sí, aunque se podía ir más allá.

Así, por encima se creó el 8.32, la variante más codiciada de esta berlina por su motor. Es un V8, pero no uno cualquiera, sino un bloque de 2,9 litros colocado en posición transversal con 255 CV y proveniente del Ferrari 308. Permitía un modesto paso de 0 a 100 km/h en 7 segundos, pero tener la firma de Ferrari bajo el capó le dio una magia especial.

Volvo XC90

Volvo XC90 V8.
Volvo XC90 V8.

El actual Volvo XC90 es un SUV de gran tamaño más concienciado con la eficiencia y sostenibilidad e incluso tiene un hermano 100% eléctrico llamado EX90. No obstante, su primera generación era diferente en algunos aspectos, como puede ser en la gama de mecánicas que ofrecía.

Con la idea de competir de tú a tú con los todocaminos más premium del momento, Volvo pensó en incorporar un motor V8 en posición transversal bajo el capó. Se trataba del B8444S, que también fue utilizado por el Volvo S80 y por el Noble M600 y que fue diseñado por Yamaha.

Se trataba del bloque más potente ofrecido para este modelo con una potencia de 315 CV que se enviaba a ambos ejes y que se gestionaba a través de una caja de cambios automática. No llegó a ser un SUV deportivo ni mucho menos, pero le dio al todocamino sueco un carácter necesario en la lucha del segmento en los 2000.

Hyundai Equus/Mitsubishi Proudia

A finales de la década de 1990, Hyundai y Mitsubishi se unieron para crear una gran berlina de carácter premium que pudiera plantarle cara a las marcas alemanas. Por supuesto, esta es una historia que normalmente no tiene un final feliz y lo cierto es que los modelos que crearon ambas marcas no terminaron siendo un éxito global.

Por parte de Mitsubishi, se produjo el Proudia, que contó con la versión limusina Dignity para el mercado japonés. En el caso de Hyundai, se trataba del Equus. Ambos modelos medían unos 5 metros de largo y contaban con un diseño anguloso del estilo de coches como el Lexus LS.

Asimismo, otro punto destacable de estas berlinas era la gama mecánica, donde se podía contar con un V8 en posición transversal en el acabado tope de gama. Se trataba del 8A80 Omega de 4,5 litros, el cual enviaba unos 280 CV de potencia al eje delantero para ofrecer fuerza y suavidad.

Ford Taurus SHO

No se puede hablar de motores V8 sin hablar de coches americanos y no podíamos dejar pasar la oportunidad de recordar a uno de los mejores sleepers de fábrica: el Ford Taurus SHO. Llegó en 1989 con una estética discreta y un motor V6 de Yamaha con unos 220 CV, mientras que la segunda generación de los años 90 mantenía la potencia, pero aumentó el par en 20 Nm.

Aquellos modelos fueron queridos por aficionados de Ford y aficionados al motor en general, de manera que la marca del óvalo pensó en mantener esta versión SHO (que significa Super High Output) en la tercera generación del que era uno de los coches más populares de Estados Unidos.

El Taurus SHO de tercera generación llegó en 1996 y montaba un motor Yamaha creado junto a Cosworth, pero esta vez era un V8 de 3,4 litros en posición transversal. Rendía unos 235 CV, lo que sonaba bien, pero los problemas de fiabilidad que presentó hicieron que no llegara otro SHO hasta 2009.

Cadillac Allanté

A mediados de la década de 1980, Cadillac se propuso crear un descapotable elegante y con cierto sabor europeo. Para ello acudió nada menos que a Pininfarina, quien ayudó a trazar las líneas del Allanté. Su carrocería la fabricaba el carrocero italiano en sus instalaciones y posteriormente era enviada a Estados Unidos para unirse al resto del coche. Dato curioso: para ello se usaron Boeing 747 especialmente equipados.

En Estados Unidos es donde se incorporaban los demás elementos de este descapotable, tales como su mecánica. Montó varios V8 en posición transversal, inicialmente con 170 CV y finalmente con 295 CV. Eso sí, la potencia se enviaba al eje delantero, ya que la base utilizada era una versión acortada de la que entonces se encontraba en el El Dorado.

Si bien no fue un deportivo por esta razón, era un descapotable elegante con cierto atractivo, aunque eso no fue suficiente para triunfar. Debido a los gastos que suponía su fabricación y a sus ventas modestas por el elevado precio de 54.700 dólares en 1987, el Allanté acabó diciendo adiós de forma definitiva en 1993.

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Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor