Extraños compañeros de viaje: coches que no sabías que comparten motor

En este artículo hacemos un recopilatorio con tres casos de extraños compañeros de viaje, coches que no sabías que comparten motor, y es sorprendente.
Las colaboraciones son más frecuentes de lo que creemos en la industria del automóvil. Al menos, así lo era hace unas décadas, donde los fabricantes no dudaban en compartir su tecnología si había algún tipo de acuerdo por medio. Y esto daba como resultado extraños compañeros de viaje, coches que usaban más que una misma plataforma, también compartían el motor.
Por lo general, a este tipo de acuerdos se suele llegar cuando hay algún tipo de beneficio por ambas partes. Por ejemplo, el fabricante que desarrolla el motor puede cubrir parte de lo invertido en su creación vendiendo los derechos de uso a otra empresa, que podrá equipar ese motor en un coche muy diferente al original.
Esto sucede también en la actualidad, aunque lo normal es utilizar los motores dentro de la misma marca para impulsar diferentes modelos. Incluso es común encontrar los mismos motores en marcas diferentes, siempre y cuando formen parte del mismo conglomerado, como puede suceder en el Grupo Volkswagen o en el Stellantis.
Sin embargo, lo que pretendemos con este artículo es dar a conocer algunas de las colaboraciones menos conocidas que se han hecho en el pasado, o lo que es lo mismo, revelarte coches que usaban el mismo motor y que muy probablemente desconocías hasta ahora. Presta atención, porque hay más de una sorpresa que puede que no supieras.
Mercedes Clase S y Pagani Zonda

Por todos es sabido que Pagani utiliza motores de Mercedes-AMG. Lo que no cualquiera sabe es que la berlina ejecutiva por excelencia y un superdeportivo tan icónico como el Zona compartieran motor hace ya más de 25 años.
No hablamos de un motor cualquiera, sino del V12 M120 que Mercedes instaló por primera vez en su Clase S en 1991, concretamente en la versión S 600. Lo interesante aquí es que, en 1999, cuando el Pagani Zona llegó al mercado, lo hizo acompañado de este mismo motor que casi una década atrás había estrenado el buque insignia de la firma alemana.
El propulsor, una unidad de doce cilindros y 6.0 litros genera 394 CV de potencia y 570 Nm de par motor. Esto permitía al Zonda pasar de 0 a 100 km/h en 4,4 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 298 km/h. Las mismas cifras de potencia y par anunciaba el Clase S W140, pero pasaba de 0 a 100 km/h en 6,6 segundos y tenía una velocidad máxima limitada a 250 km/h.
Volvo XC90 y Noble M600

Viajamos a principios de la década de 2000 para descubrir al Volvo XC90. El SUV nórdico, un coche que en principio no estaba destinado a llamar la atención ni tener las prestaciones de un superdeportivo, fue equipado con un potente motor V8 de 4.4 litros, un bloque naturalmente aspirado y desarrollado en colaboración con Yamaha de 315 CV con 440 Nm de par.
Siete años más tarde, en 2009, se presenta el Noble M600, un superdeportivo británico que contaba con la peculiaridad de compartir el motor V8 de 4.4 litros del XC90, salvo que en esta ocasión se optó por un sistema biturbo que aumentaba la potencia hasta los 650 CV. Esto permitía al M600 pasar de 0 a 100 km/h en unos 3 segundos y alcanzaba más de 360 km/h.
Renault Espace y Nissan 350Z

Cerrando este recopilatorio de coches que no sabías que comparten motor tenemos un monovolumen francés y un deportivo japonés. Esta asociación ya debería llamarte la atención, pero si te digo que el Renault Espace y el Nissan 350Z equiparon el mismo motor, ¿qué piensas ahora de los monovolúmenes?
Hablamos de la cuarta generación del Espace, un monovolumen grande que llegó al mercado en 2002, mismo año en el que debutó el Nissan 350Z. Como sabrás, ambos fabricantes forman parte de la Alianza Renault-Nissan (se asociaron en 1999), por lo que compartir ingeniería y tecnología es algo común entre estas dos compañías desde hace ya más de un cuarto de siglo.
Lo realmente interesante es saber qué pasaba por la cabeza del responsable de Renault que decidió que era una gran idea instalar el motor V6 de 3.5 litros y aspiración natural que emplearía el 350Z en una de las versiones de producción del Espace.
En el caso del monovolumen, este bloque, el VQ35DE de Nissan, fue modificado para reducir su potencia a 245 CV, que ya es una cifra impresionante para un vehículo familiar. En el deportivo japonés, desarrollaba inicialmente 280 CV, aunque más tarde llegaría a superar la barrera de los 300 CV. Como imaginarás, el Espace tenía unas prestaciones de alto nivel y con un escape acorde podía sonar como el 350Z.
