Plataforma modular, hidrógeno y tecnología drive-by-wire hace 23 años: el GM Hy-Wire fue un concept que reinventaba el automovilismo. ¿Dónde está ahora?

En 2002, General Motors investigó formas de crear coches de hidrógeno y creó un concept con esta mecánica, diseño modular y tecnología drive-by-wire. Así era el GM Hy-Wire.

Los coches de hidrógeno siguen siendo una auténtica rareza, pero no son un concepto nuevo. Muchos fabricantes han estado explorando esta tecnología durante décadas y hace más de 20 años que General Motors sorprendió con un concept que usaba esta tecnología, usaba una plataforma modular e incluso drive-by-wire: el GM Hy-Wire de 2002.

Entre las cualidades de muchos coches eléctricos recientes destacan las plataformas modulares, las cuales permiten contar con multitud de configuraciones de forma sencilla. Sin embargo, esto es algo que la compañía estadounidense ya exploró hace más de 20 años, con un prototipo que buscaba ser revolucionario en muchos aspectos.

A principios de los 2000, GM estaba explorando nuevas formas de movilidad. Ya en la década de 1990 se investigó la movilidad eléctrica con el GM EV1, cuya historia se vio truncada antes de lo que debía. Años después, el foco se puso en el hidrógeno y en 2002 llegó un prototipo que llamó la atención por muchas razones.

Llamado Autonomy, era un coche autónomo impulsado por hidrógeno que se presentó en el North American International Auto Show. Además de por su forma de propulsión, destacó por su plataforma de “skateboard” sobre la que se colocaba la carrocería y que era esencialmente una plataforma modular.

Esta base fue utilizada en otro modelo que se desveló poco después pero que no era autónomo y era totalmente funcional. Se llamaba GM Hy-Wire y se trataba de un concept que presentaba una idea interesante: la posibilidad de instalar diferentes carrocerías de forma sencilla sobre una misma plataforma modular que incorpora todo el tren motriz.

Esa base de “patinete” era la clave. Incorporaba varios tanques de hidrógeno, una pila de combustible de 94 kW y un motor trifásico capaz de rendir unos 81 CV y 215 Nm de par que se enviaban al eje delantero. La velocidad máxima estaba limitada a 64 km/h, a la que llegaba desde parado en unos 10 segundos. ¿Y la autonomía? Unos 128 kilómetros.

Si bien estos datos no son espectaculares, se esperaba incrementar notablemente la autonomía (hasta unos 480 km) y prestaciones con futuros avances de la tecnología. Aun así, lo más llamativo de este concept no era esto, sino su construcción. De entrada, la carrocería se unía al chasis a través de unos 10 puntos y el habitáculo era minimalista y diáfano.

Con muchas superficies acristaladas, la visibilidad desde el interior del GM Hy-Wire era muy buena y también ayudaba a esto la ausencia de un motor como tal delante de los ocupantes e incluso de un salpicadero. En su lugar, había una estructura con un volante similar a uno de tipo ‘yoke’ con dos agarres y una pantalla en una parte central que no se movía.

Aquí estaban todos los mandos, ya que tampoco había pedales como tal. La aceleración y la frenada se realizaban al girar hacia adelante y atrás los agarres, mientras que la dirección era más convencional. Ahora bien, no había una conexión mecánica que activar durante la conducción, ya que todo se basaba en software.

Se trataba de un sistema drive-by-wire creado por la compañía sueca SFK, la cual se basó en el concept Bertone Filo, que usaba una idea muy similar. Reutilizar tecnologías no era algo extraño y, de hecho, la propia mecánica de hidrógeno del GM Hy-Wire era muy similar a la del prototipo Opel Zafira hydroGen 3. Entonces, la firma alemana formaba parte de General Motors.

Con este concept, la empresa norteamericana presentaba una idea de futuro innovadora, con un coche de hidrógeno avanzado cuya plataforma le permitiría cambiar de forma muy sencilla. Es decir, podría comprarse como berlina, pero más adelante ser modificado hacia un modelo de tipo SUV e incluso un coupé.

Por supuesto, muchos de sus elementos eran difícilmente trasladables a la producción, al menos a corto y medio plazo. Sin embargo, había voluntad de trasladar las ideas del GM Hy-Wire a un coche de producción basado en él, algo que finalmente no ocurrió. Desde entonces, el enfoque de la empresa en cuanto a la movilidad con hidrógeno ha cambiado mucho.

A partir de 2020, la firma centró esta tecnología en los vehículos comerciales y no de pasajeros. No obstante, en 2025 ha firmado una colaboración con Hyundai que resultará en la creación de cinco vehículos conjuntos a partir de 2028 entre pequeños comerciales y compactos. 

La firma coreana es una de las pocas que ofrece hidrógeno en su gama (con el Nexo), de manera que esta tecnología podría tener cabida todavía en GM. Ahora bien, cuestiones como los costes que presenta, la baja demanda, las limitaciones de la tecnología y la dificultad del repostaje juegan en contra de esta fórmula. 

El tiempo dirá si el hidrógeno sigue formando parte del futuro de General Motors, pero quedan concepts como el GM Hy-Wire para recordar una época en la que esa era una apuesta firme en la mirada hacia el automovilismo del mañana. Puede que te preguntes qué fue de él y nos alegra decir que no ha desaparecido, sino que se ha conservado bien todos estos años.

En el momento de la escritura de estas líneas, puedes ver el Hy-Wire de 2002 en el museo America on Wheels de Allentown (Pensilvania, EEUU), donde está cedido por GM y se presenta en perfecto estado. Quién sabe si sigue funcionando correctamente, pero lo que está claro es que sigue pareciendo un coche del futuro aunque ya cuente con más de dos décadas a sus espaldas.

Ver sus artículos

Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor