El Brabus Bodo es el primer superdeportivo del preparador. Y el motor V12 biturbo AE31, su principal arma contra los rivales

El AE31 es el alma del Brabus Bodo, un espectacular motor V12 biturbo con el que el preparador ha dado forma a un elegante gran turismo de 1.000 CV y solo 77 unidades producidas.
El motor que impulsa al Brabus Bodo, el cual ya hemos podido probar, representa una evolución de uno de los V12 biturbo más avanzados que existen actualmente en la industria del automóvil. Aunque Brabus no ha detallado en profundidad el proceso de desarrollo, todo apunta a que esta mecánica toma como punto de partida el bloque AE31 de 5.2 litros desarrollado por Aston Martin, sobre el que la firma alemana ha llevado a cabo una profunda reingeniería para adaptarlo a su filosofía de altas prestaciones.
Se trata de un propulsor de doce cilindros en V con una cilindrada de 5.204 cc que mantiene una arquitectura moderna basada en dos culatas de cuatro válvulas por cilindro y un sistema de inyección directa de gasolina de última generación.
Sobre esta base, Brabus incorpora una serie de componentes propios destinados a mejorar tanto el rendimiento como la respuesta del motor. Entre ellos destacan una nueva caja de admisión RAM-AIR, un sistema de refrigeración del aire de admisión de mayor eficiencia y dos turbocompresores específicos desarrollados expresamente para este proyecto.
El corazón del Brabus Bodo
Uno de los aspectos más interesantes de este V12 es su configuración Hot-V o V caliente, una solución técnica que sitúa los dos turbocompresores en el interior de la V que forman las bancadas de cilindros. Esta disposición permite reducir considerablemente la longitud de los conductos de escape, disminuyendo el retraso en la respuesta de los turbos y mejorando tanto la entrega de potencia como la eficiencia térmica del conjunto. Además, contribuye a hacer el motor más compacto y facilita la integración del sistema de sobrealimentación dentro del vano motor.
Gracias a todas estas modificaciones, el V12 desarrolla una potencia máxima de 1.000 CV que están disponibles a 6.400 rpm, mientras que el par alcanza 1.200 Nm, disponibles de forma prácticamente constante entre las 2.900 rpm y las 5.000 rpm. Más allá de las cifras, lo realmente llamativo es la amplitud de esa meseta de par, que permite disponer de una capacidad de aceleración sobresaliente prácticamente en cualquier régimen de funcionamiento.
Toda la potencia se transmite exclusivamente al eje trasero mediante una transmisión automática de ocho velocidades con convertidor de par. Brabus mantiene esta solución en lugar de recurrir a una caja de doble embrague por su capacidad para soportar elevados niveles de par sin comprometer la suavidad de funcionamiento.
El conductor también puede gestionar manualmente las relaciones mediante unas levas fabricadas en fibra de carbono situadas tras el volante. A ello se suma un diferencial electrónico con capacidad de bloqueo de hasta el 100%, encargado de repartir la fuerza entre las ruedas traseras para maximizar la motricidad.
El conjunto mecánico permite al Brabus Bodo firmar unas prestaciones propias de un hiperdeportivo. Completa el 0 a 100 km/h en apenas 3 segundos, alcanza los 200 km/h en 8,5 segundos y necesita únicamente 23,9 segundos para llegar a 300 km/h desde parado. La velocidad máxima está limitada electrónicamente a 360 km/h, momento en el que la electrónica impide seguir acelerando pese a que el potencial del motor todavía no se ha agotado.
Aspectos destacados del superdeportivo de Brabus
Brabus también ha prestado especial atención a la fiabilidad del conjunto. Todo el sistema de transmisión emplea lubricantes de altas prestaciones suministrados por Motul, socio tecnológico del proyecto, mientras que cada motor se ensambla de manera artesanal siguiendo un proceso de fabricación individualizado. Este enfoque responde a la tradición de los grandes motores de altas prestaciones, donde el control de calidad y el ajuste de cada componente resultan tan importantes como las propias cifras de potencia.
Limitado a tan solo 77 unidades para todo el mundo, el Brabus Bodo es el primer superdeportivo creado desde cero por el famoso preparador alemán. Inspirado en los gran turismo, el Bodo cuenta con una carrocería extremadamente aerodinámica hecha de fibra de carbono que descansa sobre unas llantas monobloque de 21 pulgadas. En su interior hay espacio para 4 pasajeros (2+2).
A nivel de chasis, Brabus ha elegido un sistema de suspensión con amortiguadores de aluminio adaptables electrónicamente, con un módulo de descenso que permite rebajar su altura en 25 mm. A esto se une un sistema de frenos carbono-cerámicos con pinzas de seis pistones en el eje delantero y pinzas de cuatro pistones en el eje trasero.
Como te decía antes, Brabus ha previsto una producción de tan solo 77 unidades que se venderán a nivel global. Esa producción va a ser extremadamente lenta, ya que solo fabricarán entre 10 y 15 ejemplares al año, pero reportará unos grandes beneficios para el preparador, que espera embolsarse alrededor de 1 millón de euros en cada uno de los Bodo producidos.
