¿Un Ford Mondeo con puertas de mariposa? Así era el concept Ford Iosis de 2005

El Ford Mondeo de cuarta generación llegó en 2007 a las carreteras y sus claves fueron adelantadas por el concept Ford Iosis. Se presentó en Frankfurt y tenía puertas de mariposa, junto a otros detalles llamativos que ahora están llegando a las calles. Así era este prototipo.
Todo el mundo conoce el Ford Mondeo, la icónica berlina de la firma del óvalo que nos ha abandonado recientemente después de tres décadas para venderse de forma exclusiva en China. Sin embargo, no todos conocen el peculiar concept que adelantó las claves de la cuarta generación allá por el año 2005: el Ford Iosis.
A mediados de los 2000, Ford lanzó una serie de prototipos con el nombre Iosis, tales como el SUV Iosis X y el Iosis Max, que adelantaba el futuro Focus C-Max. Sea como fuere, estos modelos llegaron en 2006 y 2009, mientras que en 2005 llegó el protagonista de hoy, que fue desvelado en el Salón del Automóvil de Frankfurt.
A falta de dos años para el lanzamiento del Ford Mondeo de cuarta generación, la firma del óvalo presentó este prototipo para adelantar algunas de sus claves, así como las de otros coches de la marca. El parecido con el Mondeo de producción es evidente, aunque el concept es mucho más espectacular, como suele suceder.
El exterior fue obra de Andrea di Buduo, Domenico Tonello, Stefan Lamm y varios integrantes del equipo de diseño de Ford Europa. Todo comenzó con una serie de bocetos a mano, los cuales se pasaron a renders de ordenador y a un modelo físico creado por el carrocero en Turín (Italia). Así se hizo realidad una berlina que aún 19 años después tiene un aspecto futurista.
La idea con el diseño del Ford Iosis era presentar el nuevo ADN de diseño de la división europea de la firma estadounidense y esto es algo que se puede ver en zonas como el frontal, con un diseño de los faros LED, un paragolpes y una parrilla que recuerdan al Mondeo de cuarta generación a modelos como el Focus restyling de segunda generación.
En lo referido a la saga, de nuevo hay guiños a lo que mostraría dos años después la icónica berlina de la marca, especialmente con la caída del techo y los pilotos traseros. Estos últimos, eso sí, aparecían con un cristal transparente y un aspecto tridimensional más llamativo que el del coche de serie. En definitiva, eran más futuristas.
De hecho, como buen concept, el Iosis tenía varios toques que no se encontraban en los coches de calle de mediados de los 2000. Un ejemplo lo estamos viendo ahora incorporado en algunos modelos, con los espejos sustituidos por cámaras. Asimismo, también llamaban la atención las puertas de mariposa, de accionamiento eléctrico y hechas de fibra de carbono.
Es así como se accedía a un interior que tampoco dejaba que desear. Fue concebido por un equipo dirigido por Nikolaus Vidakovic y formado por Ernst Reim y Tony Peat. Mientras, la elección de color y materiales corrió cargo del equipo de Color y Acabados, liderado por Ruth Pauli y contando con Silke Welskopp y Laura Blossfeld.
Con estos integrantes se pudo configurar un habitáculo que tiene más similitudes con el del Ford Mondeo que lo que parece a simple vista. Por supuesto, elementos como los cuatro llamativos asientos naranjas de estilo bucket en las plazas delanteras y traseras no llegaron a la producción. Tampoco lo hizo el volante, achatado por arriba y abierto por abajo.
Sea como fuere, el interior del Ford Iosis mostraba rasgos que sí llegaron a la berlina de serie. Por ejemplo, el salpicadero tenía un aspecto similar, con las salidas de aire circulares, un cuadro de instrumentos con dos relojes y una pantalla central e incluso una pantalla LCD más en la consola central.
Según la marca, la pantalla entre los diales podía servir para ver la ruta del sistema de navegación (al igual que la central) o las imágenes de las cámaras que actúan como espejos, algo que obviamente no podías tener en el Mondeo. Además, también eran diferentes elementos como el túnel central elevado.
En esta zona se situaron componentes curiosos. Por ejemplo, el botón de arranque, oculto bajo una tapa de la palanca del cambio secuencial (inspirada en el Focus WRC) al más puro estilo Lamborghini. Además, también se colocó el botón del freno de mano eléctrico y dos entradas para tarjetas de memoria para guardar preferencias del conductor de emisoras de radio, rutas, configuraciones…
Con estos y otros detalles, el Ford Iosis fue uno de los prototipos más peculiares del Salón de Frankfurt de 2005, y a pesar de sus toques poco propios de un coche de producción, supo adelantar con fidelidad los rasgos de la próxima generación de una de las berlinas más populares de Europa.

Sergio Ríos
Redactor
Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor

