He probado el Kia K4 con motor 1.0 de 115 CV y microhibridación: "Con etiqueta ECO sabe mejor, pero sobre el papel le falta potencia"

Kia ha sorprendido con un compacto en unos tiempos en lo que todo son SUV. Valiente decisión que va acompañada por una motorización microhíbrida o por dos de gasolina.
Pongo la mano en el fuego y creo que no me quemo cuando te digo que Kia es la marca que tiene una gama de modelos más amplia, con múltiples carrocerías y sistemas de propulsión. Dirás... ¡Aparta la mano, que el Kia Ceed no tiene sucesor y hay un hueco aún por ocupar! Cierto, pero para este fin ha sido lanzado el coche de la prueba, el Kia K4.
Se trata de un compacto de cinco puertas con un diseño que entra por los ojos y que, por sus medidas, pertenece al segmento C, pero por poco tendría cabida en el D. Tiene una longitud de 4.440 mm, una anchura de 1.850 mm y una altura de 1.435 mm.
Ese diseño es el que podría hacer a un futuro comprador decantarse por él y no por otro rival. Y es que, la firma surcoreana sigue dando con la tecla con su lenguaje ‘Opposites United’, con esas luces diurnas verticales, que ya son seña de identidad de la casa. Detrás, los pilotos en forma de L tumbada que logran una sensación de mayor anchura en la trasera y le confieren mucha personalidad.
Según el acabado (Drive, Tech o GT Line) cambian los paragolpes; en el más deportivo equipa un 'difusor' y las molduras de los bajos y los pasos de rueda van en negro brillo, reforzando ese aire más dinámico.
El pilar C parcialmente en negro crea el efecto de techo flotante, y los tiradores traseros camuflados en el marco consigan que parezca un coche de tres puertas. ¿Te acuerdas de ellos? Las llantas pueden ser de 16 o 17 pulgadas; las de acceso pueden sonar pequeña en estos tiempos, pero como los pasos de rueda no son enormes, visualmente encajan sin problema.
Por su parte, el puesto de mandos no trae ninguna novedad respecto a los últimos modelos de la compañía, y eso es bueno, porque presume de botones físicos para las funciones más importantes y de tres pantallas (12,3", 5,3" y 12,3") para los más tecnológicos. Además, cabe mencionar su posición de conducción, que es cómoda y bastante baja, y los materiales utilizados, que son buenos, lo mismo que los ajustes.

Pero lo que más destaca del interior es su tremebundo espacio. El espacio para las rodillas es gigantesco. Con mi 1,78 m, la altura libre también es correcta: unos seis dedos, pero es que lo de las piernas es de otro nivel. Ventajas de una distancia entre ejes de 2.720 mm.
El maletero, en cambio, depende de la versión: está bien o es bastante justo. El microhíbrido se queda en 328 litros porque la batería va bajo el piso, mientras que en los de gasolina, que ahora te detallaré, sube a 438 litros. Pero siempre puedes pensar en la carrocería Sportwagon.
Respecto a los motores del Kia K4, existen tres opciones disponibles: una microhíbrida con un 1.0 tricilíndrico de 115 CV y dos de gasolina 1.6 de cuatro cilindros de 150 o 180 CV. El primero tiene etiqueta ECO y puede ir asociado a un cambio manual o a uno automático de doble embrague, mientras que a los segundos les corresponde etiqueta C y solo están a la venta con transmisión automática. Si eres de enchufe, he de decirte que tendrás que cambiar de idea, porque a finales de año llegará un K4 híbrido, pero no enchufable.
Yo he probado el Kia K4 1.0 de 115 CV con cambio automático. Si ves su ficha técnica dan ganas de decantarse por la versión, mínimo, de 150 CV. Y es que acelera de 0-100 km/h en 12,3 segundos. Pero, lo cierto, es que en marcha la sensación que ofrece no es esa, sobre todo en el modo Sport (también están el Eco y el Normal).
El cambio automático, que no tiene levas en el volante (craso error) es rápido, el tricilíndrico suena sorprendentemente bien y, aunque no sea un misil, permite divertirse en un tramo de curvas porque la carrocería no balancea en exceso.

En autovía, donde he hecho gran parte de la prueba, el consumo medio ha sido de 6,4 l/100 km. Y es también ahí donde se aprecia lo bien insonorizado que está.
El Kia K4 tiene un precio que parte de 30.770 euros, aunque con descuentos, promociones y financiación se puede ver reducido en 26.250 euros. Eso si se trata de la versión microhíbrida, porque el de 150 CV se queda en 33.770 o 29.250 euros, respectivamente. 38.870 euros, 34.350 si el elegido es el de 180 CV, que solo está disponible con el acabado GT Line.
Nuestro veredicto

Hugo Valverde
Web Mánager autobild.es y responsable de Audiencias
Hugo Valverde es Responsable de Audiencias y webmanager en AUTOBILD.es. Prueba coches desde 2007. 'Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida'. Eso ha hecho.


