He probado el Rolls-Royce Spectre Black Badge de 659 CV: "Si hay un coche eléctrico de lujo que tenga sentido, es este"

Prueba del Rolls-Royce Spectre Black Badge
Prueba del Rolls-Royce Spectre Black Badge

Ya he conducido el Rolls-Royce Spectre Black Badge, el coche eléctrico de lujo de la firma británica y su modelo más potente hasta la fecha. ¿Qué se siente al llevar un coche de más de 400.000 euros?

Los coches eléctricos están llegando de la mano de todo tipo de fabricantes, pero en el mundo de las marcas de lujo no son todavía tan populares. Sin embargo, el Rolls-Royce Spectre Black Badge de esta prueba demuestra que el máximo lujo e incluso la deportividad pueden ir de la mano de la electrificación.

El anuncio llegó en 2022. Fue entonces cuando el primer eléctrico de Rolls-Royce se dio a conocer para iniciar una nueva era en la historia de la marca británica. Si bien seguirían a la venta coches con motor V12 como el Phantom y el Ghost, ahora se sumaría a la gama el Spectre como un coupé que representaría el lujo en el terreno de los coches 100% eléctricos.

Por supuesto, surgieron algunas críticas en su momento, pero es posible que el fabricante de Goodwood sea el que mejor puede encajar la electrificación dentro del grupo de las firmas más exclusivas del mercado. Al fin y al cabo, el objetivo de sus coches siempre ha sido lograr la máxima comodidad, silencio y ausencia de vibraciones.

Esta es una idea que ya expresó Charles Stewart Rolls, cofundador de la marca, allá por 1900. Entonces alabó los eléctricos (que sí, ya existían) al señalar que eran “perfectamente silenciosos y limpios” y que no había “olor o vibración”. Era la mecánica que mejor se ajustaba a la filosofía de la compañía, pero la infraestructura hacía que fuera aún inviable.

Han pasado muchos años, las cosas han cambiado y ahora está aquí el Rolls-Royce Spectre con el estilo propio de la marca británica. Como otros modelos, tiene una presencia imponente, con un frontal en el que destaca la clásica parrilla de lamas verticales (aquí cerradas de forma sutil) y el Espíritu del Éxtasis en el capó en una variación más aerodinámica.

También llaman la atención las líneas, con una caída del techo hacia una zaga que da la sensación de ser más estrecha y que me recuerda a aquellos elegantes coches de los años 40 con formas redondeadas. Es una fórmula que favorece la aerodinámica, sin duda, ya que el coeficiente es de solo 0,25.

Prueba del Rolls-Royce Spectre Black Badge
Prueba del Rolls-Royce Spectre Black Badge

Esto es importante en cualquier coche eléctrico para favorecer la eficiencia, aunque aquí no es algo tan importante. Al menos, no en el Spectre Black Badge más deportivo, que es el que me acompaña. Como en otros Rolls, es fácil de identificar por los acabados oscurecidos de la parrilla, los emblemas y la figura del Espíritu del Éxtasis. La parrilla, además, está iluminada.

Junto a esto, las llamativas llantas bitono de 23 pulgadas envueltas en neumáticos Pirelli P Zero no pasan desapercibidas y tampoco las pinzas de color rojo de la unidad probada. Sin embargo, no hay nada demasiado estridente aunque esta sea una configuración deportiva, ya que aquí es la elegancia la que está por encima de todo.

Esto es algo que también veo en el interior del Spectre Black Badge, al que puedes acceder mediante unas grandes puertas con apertura de tipo suicida, al contrario que en el resto de la gama de la marca. El diseño es similar al de un Ghost o un Cullinan y reinan materiales como la madera y la piel en el caso de esta unidad, aunque las posibilidades son infinitas.

Prueba del Rolls-Royce Spectre Black Badge
Prueba del Rolls-Royce Spectre Black Badge
Prueba del Rolls-Royce Spectre Black Badge
Prueba del Rolls-Royce Spectre Black Badge
Prueba del Rolls-Royce Spectre Black Badge
Prueba del Rolls-Royce Spectre Black Badge

A bordo te sientes en un Rolls-Royce. Reposas los pies en unas alfombrillas más mullidas que la almohada de tu cama, tienes ante ti un enorme volante redondo que recuerda al timón de un barco y tienes botones para todo. Puedes incluso usar un mando giratorio para la pantalla táctil central, mientras que la otra pantalla hace de cuadro de instrumentos.

Más allá de esto, no hay demasiadas peculiaridades a bordo, si dejamos de lado las posibilidades de personalización que te permiten darle cualquier toque al habitáculo. Tan solo tienes que pisar el freno para que se cierre automáticamente la puerta, arrancas el coche con un botón situado a la izquierda y estás listo para salir.

¿Qué potencia tiene?

Como en el modelo convencional, el Rolls-Royce Spectre Black Badge cuenta con dos motores eléctricos, pero aquí hay un enfoque más prestacional. Tanto es así, que rinde 485 kW (659 CV) de potencia y 1.075 Nm de par. Esto lo convierte en el modelo más potente de la historia de la marca.

El paso de 0 a 100 km/h se realiza en unos 4 segundos, lo que no está nada mal para un coche que se sitúa casi en las 3 toneladas de peso. Buena parte de la culpa de ello es de la batería de 102 kWh, que pesa unos 750 kg y permite contar con una autonomía de entre 493 y 530 kilómetros.

Una curiosidad de dicha batería es la forma que tiene, ya que no se ha limitado su diseño en una placa plana que usar como suelo para liberar espacio en el interior. Está también en la parte central entre los asientos delanteros para mantener la elevación típica del túnel de transmisión de los Rolls térmicos.

¿Se conduce como un Rolls-Royce o como un eléctrico más?

Prueba del Rolls-Royce Spectre Black Badge
Prueba del Rolls-Royce Spectre Black Badge

Como te puedes imaginar, conducir el Rolls-Royce Spectre Black Badge es experimentar la máxima expresión de lo que buscan transmitir los coches de la marca en términos de silencio a bordo. Sí, los V12 son sorprendentemente discretos, pero esto es otro nivel. De hecho, en el desarrollo del coche era demasiado silencioso y eso hacía que los ocupantes se marearan, así que se tuvo que ajustar.

A pesar de esto, a bordo te sientes en una burbuja en todos los sentidos. Apenas escuchas sonido del exterior, especialmente si estás utilizando el sistema de sonido que ha desarrollado la marca específicamente para sus modelos y que tiene una muy buena fidelidad. Además, todo está muy filtrado, incluso aquello relativo a la conducción.

No es una sorpresa que la dirección sea muy blanda y cómoda de usar en zonas estrechas aunque el volante y el propio coche se sientan enormes. También es blando el tacto de los pedales, con un freno que no tiene una zona muerta inicial tan acusada como esperaba y un acelerador que podrías operar con el pulgar.

Prueba del Rolls-Royce Spectre Black Badge
Prueba del Rolls-Royce Spectre Black BadgeMark Fagelson

De la misma forma, la suspensión absorbe los baches a la perfección. Cuenta con un diseño y geometría específicamente creado para este eléctrico de lujo y trabaja de maravilla para que no te molesten las carreteras en peor estado. Eso sí, no llega a ser demasiado blanda como para que el balanceo y cabeceo de la carrocería sea acusado.

Esto es especialmente importante si quieres explorar las cualidades del Rolls-Royce más potente de la historia. Si bien está claro que este no es un coche que alguien se compraría como deportivo, es capaz de hacer gala de unas capacidades muy llamativas, especialmente con dos funciones específicas del Spectre Black Badge.

Una de ellas se llama Infinity Mode y lo activas a través de un botón con el símbolo del infinito que se sitúa en el volante. Acto seguido, la instrumentación se decora con tonos morados y se desbloquean los 659 CV de potencia, ya que normalmente circulas con los mismos 584 CV del modelo convencional.

Prueba del Rolls-Royce Spectre Black Badge
Prueba del Rolls-Royce Spectre Black BadgeMark Fagelson

En cierto modo, es como activar un modo deportivo. Notas una entrega de potencia más fuerte e inmediata y el coche sale disparado si hundes el pie derecho, aunque la comodidad y el silencio siguen reinando. También, a mayor velocidad aumenta el peso de la dirección para contar con más sensación de seguridad.

Con este modo activado, además, puedes activar el Spirited Mode, que es un Launch Control. Solo tienes que pisar el acelerador y el freno desde parado para activarlo y entonces saldrás con los 1.075 Nm de par con más nervio de lo que muchos esperarían en un Rolls-Royce. Por supuesto, su tacto de conducción sigue siendo blando, pero está claro que tiene carácter.

Aun así, que este coche sea el Rolls-Royce Spectre Black Badge no quiere decir que sea un coche más macarra que el eléctrico convencional, ni mucho menos. Sin el Infinity Mode activado, su comportamiento es muy similar y se trata de un BEV cómodo y silencioso en el que puedes recorrer grandes distancias con la comodidad que solo te ofrece un coche de la firma británica.

Prueba del Rolls-Royce Spectre Black Badge
Prueba del Rolls-Royce Spectre Black Badge

También es un modelo que cuenta con elementos que se esperan en un eléctrico, claro, como el modo ‘B’ de retención que puedes activar en el botón de la palanca del selector de marchas (donde está el botón ‘Low’ en los de combustión). Te permite conducir con un pedal y maximizar la autonomía mientras colocas el consumo en unos 23 kWh/100 km en conducción relajada.

En definitiva, como eléctrico cumple con creces y como coche de lujo no se puede pedir mucho más, gracias a una calidad percibida y a una filosofía que no encuentras en otras marcas. Se echa de menos la magia de los típicos V12, pero si hay un coche de lujo eléctrico que tiene sentido, es este.

Comprarlo me costaría un riñón, ¿no?

No te vas a sorprender si te digo que no cualquiera puede comprarse este coche. El precio del Rolls-Royce Spectre Black Badge se sitúa en 382.000 euros sin impuestos, lo que lo coloca por encima de los 400.000 euros con ellos y mucho más allá si te dejas llevar por las opciones de personalización de la marca.

Sin lugar a dudas, es uno de los eléctricos más exclusivos del mercado y un coche que está atrayendo a clientes de la marca. El Cullinan sigue siendo el superventas, pero el Spectre demuestra que el fabricante de Goodwood puede ganar mucho cuando se imponga la electrificación.

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Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor

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Hemos podido conducir el Rolls-Royce Spectre, el primer eléctrico de la firma. ¿Es como otros eléctricos o cuenta con ese 'factor Rolls-Royce'?