El motor N47D20 de BMW en el 123d: el GTI diésel que pasó bajo el radar y puso al BMW Serie 1 a jugar entre los grandes

BMW 123d de 2007
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En 2007 se lanzó el BMW 123d con el motor N47D20, un motor diésel de 204 CV que combinaba el bajo consumo con unas prestaciones propias de un GTI.

La deportividad suele estar asociada a los motores de gasolina, pero a veces hay motores diésel que dan la sorpresa. Eso es lo que sucedió en 2007 con el motor N47D20 de BMW, el cual le dio al Serie 1 unas prestaciones inesperadas sin dejar de lado el bajo consumo que se esperaba de una mecánica de este tipo.

En los 2000, las mecánicas diésel estaban en auge y BMW era una de las compañías que todavía apostaba fuerte por ello. Así, en 2007 lanzó el N47D20, una variante de la familia de propulsores N47 que llegó al BMW Serie 1 de primera generación. En concreto, se utilizó en el BMW 123d, el cual pretendía ofrecer un equilibrio entre prestaciones y eficiencia.

Se trataba de una mecánica de cuatro cilindros y doble turbo de presión variable, un motor de última generación basado en el concepto EfficientDynamics de la firma alemana. Con dos litros de cilindrada (concretamente, 1.995 cc) , ofrecía una potencia de 150 kW o 204 CV y un par máximo de 400 Nm.

BMW 123d de 2007
BMW 123d de 2007

Ofrecía unos 100 CV por litro de cilindrada, así como destacaba por varios rasgos de su composición. Por ejemplo, contaba con un bloque de cilindros de aluminio, un sistema doble turbo de presión variable VTT y un sistema de inyección por conducto común. Además, recibió mejoras en la recuperación de la energía de frenado y sistemas que eran una novedad en ese momento, como la función Auto Start Stop.

Con todo, el BMW 123d era capaz de pasar de 0 a 100 km/h en 6,9 segundos en su versión de tres puertas y en 7 segundos en la de cinco, así como alcanzaba 238 km/h de velocidad máxima. Sin duda, cifras bastante respetables en ese momento y también en la actualidad. Especialmente, si tenemos en cuenta que se trataba de un modelo no enfocado a la deportividad como tal, que también buscaba destacar por su eficiencia y que compactos deportivos como el Golf GTI hacían el 0 a 100 km/h en 7,2 segundos en su versión manual.

Gracias a sistemas como el Start Stop, se anunciaba un consumo homologado de apenas 5,2 litros a los 100 km. Asimismo, este fue el primer bloque de cuatro cilindros en utilizar el sistema Variable Twin Turbo VTT, el cual se estrenó en el seis en línea de 286 CV del Serie 5 de la época. Su objetivo era reducir el retardo de la respuesta del motor mediante el uso de dos turbocompresores de diferente tamaño.

BMW 123d de 2007
BMW 123d de 2007

El turbo pequeño entraba en funcionamiento cuando el régimen de giro superaba ligeramente al del ralentí y el grande entregaba una potencia superior cuando era demandada y las revoluciones eran más altas. Así, la respuesta carecía de ese clásico retardo de los motores turbo y era más progresiva, casi como la de un motor atmosférico, con un claro incremento de prestaciones en el rango más alto de revoluciones.

La máxima entrega de par se entregaba a partir de las 2.000 rpm y la potencia máxima se alcanzaba a unas 4.400 rpm. Así, si bien el BMW 123d no era el coche más rápido de la gama ni del mercado, contaba con una buena respuesta en un amplio rango de revoluciones, gracias a un motor N47D20 progresivo y con una gran elasticidad que podía mover el conjunto con suficiente soltura.

Además, a esto había que sumar la posibilidad de contar con un cambio manual de seis velocidades y con la tracción trasera que ofrecía en ese momento el Serie 1, lo que era un claro rasgo diferenciador respecto de sus competidores. De esta forma, contaba con un cierto aire deportivo en la conducción que podía verse incrementado con mejoras como el paquete deportivo M, que agregaba mejoras en áreas como la suspensión.

Con todo, el BMW 123d no llegaba a ser un compacto deportivo como sí lo fue el 1M que llegó años después o como otras motorizaciones de gasolina, pero contaba con una cierta personalidad de GTI diésel que llamó la atención a algunos en su momento, pero que pasó desapercibida para el público general. Aun así, fue un coche polifacético gracias a su mecánica, con unas prestaciones respetables, un funcionamiento refinado y una eficiencia a la altura de lo que se esperaba en un motor diésel de la época.

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Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor

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