Probamos el Hellgeth Unimog: un monstruoso camión 4x4 deportivo con un 7.7 diésel

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Eso que me dispongo a probar es esencialmente un Unimog U4023. Excepto que no lo es, porque ha sido sometido a los cuidados especiales de la División de Camiones Especiales de Daimler/Mercedes-Benz, en colaboración con una empresa llamada Hellgeth Engineering.
Esa particular unión estilo Vengadores ha producido el “Unimog más lujoso y potente” jamás fabricado, aunque estrictamente sigue siendo un prototipo.
Entonces, ¿qué unimog tengo delante?
Lo que estás viendo aquí es, básicamente, un camión deportivo. Al estilo de la Volkswagen Transporter Sportline, pero un par de veces (o tres) más grande. También podrías decir que es el hiperdeportivo de los Unimog, construido como un concept para una versión orientada a la carretera. A una muy ancha, claro.
El Hellgeth Unimog estará circulando por carreteras reales para pruebas en manos de un cliente estadounidense en cuanto puedan resolver las normativas de emisiones y el papeleo de importación, aunque no podemos decirte quién es, aunque sí darte una pista: “volverá” a por él a Alemania en cuanto pueda antes de volver a su casa por si Sarah Connor le llama para pedirle ayuda. Ejem.
¿Qué cambios ha recibido?
Bastantes. Pero un Unimog todoterreno normal no va precisamente escaso de equipamiento, así que todavía tiene ejes pórtico que elevan la corona del diferencial por encima de la línea central de las ruedas y añaden un juego de engranajes en los bujes para una multiplicación de par extrema cuando conduces verticalmente por la cara norte del Eiger o te paseas por algún centro comercial de Beverly Hills.
También, los bujes pueden ser 1:1 (pueden funcionar sin reducción –relación 1:1– y entonces el vehículo depende únicamente del desarrollo de la caja de cambios, aunque incluye una superreductora. Hay bloqueos de diferencial mecánicos, un chasis que flexa por el centro en offroad extremo, neumáticos enormes... y la aerodinámica de un acantilado de la Costa de la Muerte.
Pero el concept añade más. Tiene pintura gris mate sobre un nuevo conjunto de paneles que aportan un toque de estilo al aspecto normalmente utilitario del Unimog. Más Calvin Klein que Carhartt. Un portaequipajes de techo elegante (aunque prácticamente imposible de cargar, ya que está a 3,6 metros de altura), el arco antivuelco más robusto del mundo, una gran barra de luces, faros LED delante y detrás, espejos digitales de un camión moderno y las protecciones inferiores de un acorazado.
¿Necesitas bajar la presión de los neumáticos desde la cabina? Tiene inflado centralizado, así que no tienes que ensuciarte las manos. Además, hay un depósito de 165 litros que puede ampliarse a 235 litros o más, si lo deseas. Un repostaje de 500 euros.
Lo necesitarás, porque aunque la mayoría de los Unimog montan grandes motores de cuatro cilindros, este lleva uno de los raros seis en línea, ajustado y afinado por Hellgeth, lo que hace que no sea un U4023. El bloque es una variante del OM936 que utiliza Mercedes con 7,7 litros. Sí, un poco más de 1,1 litros por cilindro. La potencia es “solo” de 300 CV, respaldada por 1.400 Nm de par.
La relación peso/potencia en un vehículo que pesa más de diez toneladas es aproximadamente la misma que la de un Renault 4 original. Pero el desarrollo y la masa general significan que esto podría arar los páramos helados del infierno si fuera necesario. No va de velocidad: va de ser imparable. Y posiblemente de poder remolcar la Tierra fuera de su eje.
¿Qué hay del interior? ¿Se supone que es un vehículo de lujo?
Y lo es. Más o menos. Si defines “lujo” en comparación con lo que suele haber dentro de un Unimog, es lujoso. Pero dudo que los ingenieros de Maybach estén teniendo un ataque de nervios. Básicamente, ahora hay cuatro asientos de cuero acolchado, con suspensión neumática y ajuste eléctrico. Pero son los mismos asientos que obtienes en un Unimog normal con un poco más de adorno: cómodos, pero no especialmente complejos.
De hecho, solo hay cuatro asientos en un vehículo con una cabina del tamaño de un pequeño apartamento, porque el centro está ocupado por un ataúd acolchado de cuero que cubre el motor. Hay iluminación LED y más cuero acolchado en un par de paneles del techo.
Pero no deja de ser eso, un camión. Lo descubres al enfrentarte al enorme volante, igual que en la versión normal. Está casi plano, orientado hacia un conjunto utilitario de indicadores. La consola central es la estándar: plástico con muchos botones. Botones para la reductora, botones para los elevalunas eléctricos, botones para luces varias… ah, y un dial giratorio para los tres bloqueos de diferencial. Todo muy práctico y útil.
Aun así, quizá perdería parte de su encanto si fuera demasiado refinado. Eso sí: es enorme; estás sentado más alto que en cualquier SUV en que exista (incluyendo un G 4x4², obviamente) y mirando a los conductores de los demás camiones directamente a los ojos.
Lo hemos probado: ¿Cómo se conduce?
El estándar en esta configuración no es una de las variantes utilitarias, así que no puedes colgarle accesorios ni mover el volante de lado a lado en el campo como en las versiones de trabajo extremo. Este Unimog de Hellgeth es más para hacer offroad, y dinámicamente ha cambiado muy poco: ni compromete su capacidad fuera de pista ni mejora su comportamiento en carretera.
Los neumáticos están más orientados a carretera, lo cual ayuda, pero sigues limitado por la masa, la altura y la suspensión blanda. La dirección es de peso medio y muy desmultiplicada, ideal para evitar movimientos bruscos. En glorietas estarás girando volante más de lo que imaginas, y el exceso de velocidad se paga con inclinaciones pronunciadas.
Y sí, hay ángulos muertos sobre ángulos muertos. Pero las cámaras digitales ayudan: hay una en el techo para visión trasera directa, y los monitores laterales muestran los cuartos traseros y la zona bajo tus caderas, para ver ciclistas o Twingos escondidos. En ciudad es ridículamente divertido: la gente aplaude cuando pasas.
La caja es una automática electroneumática de ocho marchas, con los tiempos muertos típicos de vehículos que remolcan toneladas. Es lenta y te limita a unos 90 km/h, pero sinceramente, no querrás ir más rápido. Los frenos son consistentes, pero requieren planificación: se conduce como un camión pesado, mirando lejos y frenando a tu ritmo. Pocos se atreven a meterse delante.
Y esto, ¿se puede comprar?
El Hellgeth Unimog U4023 es solo un concept, al menos por ahora. Pero si hubiera suficiente interés, podrían considerar una producción muy limitada. El precio es incierto, pero no deberías esperar mucho menos de 750.000 euros.
Dicho eso, Hellgeth puede suministrar el motor, y casi todo lo demás podría conseguirse si tienes dinero y ganas, así que no es tampoco es algo imposible de conseguir.
Hay algo que sí podemos garantizar: como camión deportivo de carretera, esto atrae más atención que cualquier Clase G preparado o algún Revuelto de algún color chillón al estilo de tus youtubers favoritos. Aparca en la Plaza del Casino con esto y te llevarás todas las miradas. Y ocuparás seis plazas de aparcamiento.

