El próximo Rolls-Royce Cullinan ya está en fase de pruebas. La gran novedad es que abandona el motor V12 biturbo

Han cazado al nuevo Cullinan en la nieve y su trasera ha puesto a todo el mundo sobre aviso: ¿la segunda generación va a ser eléctrica?
¿Recordáis cuando hace unos años hablar de coches eléctricos de según qué marcas era considerado como poco menos que un sacrilegio? No hace mucho tiempo de ello, pero la industria cambia a velocidades vertiginosas y hoy en día quien más y quien menos tiene algún modelo de baterías en su gama. Rolls-Royce se estrenó con el Spectre y ya está dando forma al segundo: el nuevo Rolls-Royce Cullinan.
Recientemente los fotógrafos espía han cazado al modelo llevando a cabo pruebas en un entorno nevado, concretamente en Escandinavia. Parece que fue ayer cuando el Rolls-Royce Cullinan se lanzó al mercado, pero la verdad es que lleva vendiéndose desde 2018. Aunque hace relativamente poco recibió una puesta al día, ya va siendo hora de que se lance una nueva entrega… pero que sea de baterías es algo que ha cogido a la industria por sorpresa.
Todavía más porque es el modelo más exitoso en cuanto a ventas de la marca, lo que genera dudas sobre el salto a ser únicamente un vehículo de cero emisiones, lo que hace que haya rumores sobre que la nueva generación pueda ofrecerse también con mecánicas de combustión.
Las fotos espía muestran un prototipo que, aunque aún muy camuflado, deja entrever que es un Cullinan. Se puede apreciar una silueta familiar, con la forma robusta y elegante que caracteriza al SUV, pero con varios detalles que se pueden entrever y que apuntarían a un lenguaje de diseño evolucionado y heredado del Rolls-Royce Spectre.
Así, se pueden intuir unos faros delanteros divididos, así como una parrilla Pantheon que ha sido reinterpretada para adaptarla un vehículo sin motor térmico: las aberturas parecen más delgadas, mientras que la zona inferior presenta una gran entrada de aire para refrigerar componentes eléctricos.
Lo que anima a creer que es un EV es la trasera. Las ópticas son nuevas y tienen un formato vertical, pero lo importante está en el paragolpes. Es completamente sólido y no se ven salidas de escape. “Es algo habitual”, dirán algunos, ya que vivimos en una era en la que los escapes falsos u ocultos están a la orden del día… pero no si hablamos de vehículos de lujo.
En este mercado, si hay tuvo de escape, no tiene que ser uno cualquiera, así que se enseña para ver por qué maravilla sale el sonido del motor. Que no se vean seguramente sea porque no hay ningún sonido que emitir.
Esto nos lleva a lo que importa, un apartado mecánico del que, dado que es la primera vez que se caza al natural al vehículo, no hay ninguna información oficial. Sin embargo, podemos elucubrar y, tratándose de RR, es algo relativamente sencillo.

Aunque se trate de modelos eléctricos, es una marca que tradicionalmente se ha caracterizado por utilizar el mismo motor en sus distintos coches, así que tiene todo el sentido del mundo que el Cullinan eléctrico reciba directamente el sistema de propulsión del Spectre, especialmente porque es un sistema que va “sobrado” en lo que a rendimiento se refiere.
De base la berlina emplea motores duales que le dan tracción integral, 584 CV de potencia y 900 Nm de par máximo. Con esto acelera de 0 a 100 km/h en 4,4 segundos. Además, monta una batería de 102 kWh con la que homologa una autonomía de 530 km.
Por encima está la versión Black Badge, que utiliza la misma configuración, pero con un rendimiento potenciado hasta los 659 CV y los 1.075 Nm, lo que le permite recortar el tiempo de 0 a 100 km/h a 4,1 segundos.
Que el Rolls-Royce Cullinan eléctrico esté disponible con la misma dupla de variantes parece extremadamente probable, aunque por su volumen, peso y peor aerodinámica debería tener unas prestaciones inferiores, además de ser menos eficiente y homologar una autonomía inferior.

A este respecto, algunos medios apuntan que el sistema de propulsión podría no ser exactamente igual, si no que se aprovecharía para instalar una batería de mayor capacidad, que elevaría el peso, pero también aumentaría el rango de acción.
Todavía hay mucha información en el aire, pero habrá que esperar para salir de dudas. Parece que el proyecto todavía no está en su fase final de desarrollo, así que se baraja como posible fecha de presentación bien el final de este año, bien ya entrado 2027. De cumplirse estos plazos, podría no estar a la venta hasta casi 2028.
Una vez llegue, en función de como esté el mercado, no sería descabellado que Rolls optara por, de manera paralela, seguir vendiendo el modelo original, con mecánica de gasolina, para que no se resientan tanto las ventas.

