El matagigantes McMurtry Spéirling, en el circuito de Top Gear

Probamos el McMurtry Spéirling en su última actualización en el circuito de Top Gear, donde incluso le planta cara al aclamado Porsche 911 GT3 RS. ¿Es realmente tan loco como parece?

Los avances en el automovilismo son espectaculares y uno de los coches capaces de dejarnos boquiabiertos con ellos es el McMurtry Spéirling. Se trata de un coche eléctrico monoplaza con unos 1.000 CV de potencia y 1.000 kg de peso, el cual es capaz de hacer que un Porsche 911 GT3 RS parezca un caracol a su lado. De hecho, lo hemos comprobado en el circuito de Top Gear.

Hace tiempo que oímos hablar por primera vez de este prototipo y sigue logrando cosas espectaculares a día de hoy. Los récords de velocidad se siguen sumando y sus capacidades siguen mejorando incluso en su nueva segunda versión, que todavía no es la definitiva que saldrá a la venta. Incluso en su estado actual es una máquina diabólica.

No lo decimos porque sea difícil de conducir en realidad, sino por su capacidad de aprovechar la potencia y de tomar curvas de todo tipo a velocidades que no te esperarías. Claro, que esto es posible gracias a su elemento estrella: unos ventiladores que se encargan de pegar el coche al suelo en todo momento.

Con esta solución es como se puede lograr una sorprendente carga aerodinámica -dos toneladas estando parado, de hecho- sin estar penalizado por el arrastre. Es por ello que el concepto de los ventiladores ya lo usaron coches como el Brabham BT46B de Fórmula 1, el McLaren F1 y el reciente GMA T.50. Los tres coches, por cierto, obra de Gordon Murray.

El McMurtry Spéirling también ha optado por los ventiladores, los cuales pueden girar a un máximo de 23.000 rpm. Es una barbaridad y, de hecho, puedes manejar su velocidad a través de un mando situado en el volante. Es así como puedes replicar con varios modos el comportamiento de un GT3, un LMP1 e incluso un coche de Fórmula 1.

Como te podrás imaginar, cada modo es más loco que el anterior y conducir con los ventiladores a gran velocidad es adictivo, pero también tiene un efecto físico en el conductor por las fuerzas G. Por supuesto, también puedes apagar los ventiladores por completo, momento en el que el coche se vuelve más cómodo, pero igualmente muy rápido.

Incluso sin los ventiladores, el Spéirling ofrece unas prestaciones con las que otros solo pueden soñar, pero es en su mayor capacidad cuando va más allá de la lógica. Así, no extraña que le saque 14 segundos al Mercedes-AMG One en Hochenheim, que marque el récord del Goodwood Festival of Speed o que bata la marca para coches eléctricos en Laguna Seca por error.

Así, no cabe duda de que hablamos de una de las creaciones más locas de lo que llevamos de siglo XXI, pero no sirve de mucho que te lo contemos. Para que sepas realmente de lo que estamos hablando, te invitamos a que veas el vídeo que acompaña a estas líneas en el que el Spéirling se pone a prueba en el circuito de Top Gear de Dunsfold. No te arrepentirás.

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Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor