Mercedes E 43 AMG: un ligero aderezo deportivo de 400 CV

Llega la primera versión del Mercedes Clase E ‘tocada’ por los magos de AMG: ¡supera la barrera de los 400 CV!

El Mercedes E 43 AMG ya está aquí y llega como el primer eslabón de la futura gama AMG del nuevo Clase E. Una especie de aperitivo de lo que nos espera en los próximos meses con las futuras versiones AMG más potentes con las que luchar contra Audi RS6, M5 y demás deportivos de cuatro puertas.

Te recuerdo que este Mercedes-AMG E 43 se engloba dentro de la estrategia de la marca de renombrar las antiguas versiones 450 Sport: parece que estas tres míticas siglas venden mejor que un ambiguo ‘Sport’. Lo importante es que este Mercedes Clase E 2016 es el primer ejemplo de la mano maestra de AMG en el nuevo sedán de Mercedes y la verdad es que convence.

En el exterior los cambios son pequeños, discretos. Hay que abrir el capó para encontrar el verdadero sentido de esta versión deportiva. Como sus hermanos de gama ’43 AMG’, en el vano encontramos un motor V6 biturbo de tres litros (no, pese al nombre, no es un 4,3 l como antaño). Te recuerdo que en el resto de la gama, como en el Mercedes C 43 AMG, este propulsor alcanza los 367 CV, aunque en el Clase E, gracias a dos turbocompresores de mayor tamaño y a una reprogramación de la centralita, los ingenieros han logrado extraer 401 CV, colocándose 34 CV por encima del futuro E400.

Todo esto se traduce en unas prestaciones más que respetables: el Mercedes-AMG E 43 alcanza los 100 km/h desde parado en 4,6 segundos, una buena cifra que se consigue también gracias a la inestimable ayuda de la tracción integral 4Matic puesta a punto por AMG. La velocidad máxima alcanza los 250 km/h limitada de manera electrónica y la transmisión es la ya archiconocida 9G-Tronic de nueve velocidades.

Por supuesto, el Mercedes E 43 AMG equipa todo lo necesario para conseguir un nivel dinámico de primer nivel, como por ejemplo la última evolución del Air Body Control, puesto a punto por los chicos de Affalterbach, que mitiga los balanceos de la carrocería e incluye amortiguadores adaptativos. El conductor dispone de distintos modos de conducción en el AMG Dynamic Select, que permite transformar el alma de este coche: desde un cómodo y potente sedán hasta un auténtico deportivo.

En lo que a la estética se refiere, los cambios son muy pequeños y su discreción, un valuarte. Muy diferente será el futuro Mercedes E 63 AMG (la auténtica versión AMG para muchos) con el motor V8 de unos 600 CV y una imagen absolutamente brutal. Hasta entonces, todavía tendremos que esperar un poco, pero para quién no pueda esperar, este primer integrante de la nueva familia AMG del Clase E podrá saciar a los más impacientes.

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