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El romance secreto del que nació la estatuilla de los Rolls-Royce

¿Sabías que la famosa figurita reproduce la imagen de una actriz con sangre española?

Imagen de perfil de Javier Prieto
La estatua de los Rolls-Royce

Sin ninguna duda, la estatua de los Rolls-Royce, llamada el Espíritu del Éxtasis, es uno de los emblemas más famosos del mundo del motor. Sin embargo, ¿conoces la historia de amor que hay detrás de la famosa figurita también conocida Emily, La Señorita Voladora o La Señorita de Plata?

Sabes ¿qué antiguo templo replican los radiadores de los Rolls-Royce?

Todo comenzó  en torno a 1905 cuando John Walter Edward Scott-Montagu, Barón Montagu de Beaulieu, pionero de la industria automotriz y propietario de la revista The Car, contrató a una secretaria de 22 años llamada Eleanor Velasco Thornton. El flechazo entre la joven modelo y actriz de madre supuestamente española y su jefe fue inmediato.

 

Eleanor Velasco Thornton
Eleanor Velasco Thornton

        (Fuente: Wikipedia)

Sin embargo, por los convencionalismos de la época, el aristócrata tuvo que casarse con otra mujer, Cecil Victoria Constance, de su misma condición social y económica. Desde el principio, aquel matrimonio fue cosa de tres, con Eleanor siempre en un segundo y discreto plano.

De hecho, solo el círculo más próximo del millonario conocía el romance entre los dos pipiolos. De esa pareja secreta pronto nacería no un bebé, sino la estatua de los Rolls-Royce.

 

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        (Fuente: Autoblog)

 

El encargo que lo cambió todo

Harto de que su verdadera media naranja fuera anónima, el Barón Montagu decidió rendirla homenaje. Contactó con su amigo Charles Sykes, un brillante escultor de la época, para encargarle una efigie de pequeño tamaño que situaría sobre el radiador de su Rolls-Royce Silver Ghost.


 

Estatua Rolls-Royce

         (Fuente .i-bidder.com)


Sykes tomó como modelo a la propia destinataria del tributo, creando la imagen de una dama con los dedos sobre sus labios. Como representaba el silencio, la llamó The Whisper (El Susurro), todo un guiño al idilio furtivo de los tortolitos.

Ese sería el embrión de la estatua de los Rolls-Royce. Por cierto, Eleanor moriría cerca de Creta a finales de 1915, cuando un submarino alemán hundió el barco en el que viajaba junto a su John, quien sí sobreviviría al naufragio.

 

Estatua Rolls: The Whisper

             (Fuente .i-bidder.com)

 

Rolls-Royce busca un emblema

En 1910, Rolls-Royce carecía de un emblema especialmente representativo más allá de las dos iniciales de la marca. Los propietarios de sus lujosos vehículos consideraban que ese logo no estaba a la altura de sus joyas rodantes.

Y se inició una moda de customizar los capós con 'ornamentos variopintos', tratando así de mostrar su status socio-económico. 

Preocupado con la creciente tendencia que podía afectar a la imagen de la marca, el director de Rolls-Royce Motor Cars de la época, un tal Claude Johnson, llamó a Sykes. Quería que diseñara un emblema que evocara la esencia de sus automóviles.

 

Estatua Rolls Royce Samotracia. PxHere

         (Foto: PxHere) 

 

Debía ser una metáfora del silencio, la perfección, la belleza y el movimiento integrada en un conjunto armónico y exclusivo, como la conducción de los Rolls.

Casi nada lo que le pidió el directivo al licenciado de la London's Royal College of Art. Johnson le sugirió a Sykes que se fijara en los cánones de belleza clásicos de la escultura de la Victoria de Samotracia en el Museo del Louvre.

A Sykes le pareció una buena idea solo como punto de partida, puesto que quería darle a su obra un sentido más femenino. Tomó como patrón para su nuevo trabajo la estatuilla de su amigo, The Whisper, que modificó con el fin de materializar su concepto estético.

 

Rolls-Royce-Spirit-of-Ecstasy

         (Foto: José Luis Cernadas Iglesias)

 

Así nació The Spirit of Speed, El espíritu de la velocidad, que más tarde rebautizó en Una elegante y pequeña diosa, el Espíritu del Éxtasis.

La figura de esta deidad contemporánea, a imagen y semejanza de la Victoria Alada de Niké que viajaba en la proa de los barcos de la Antigüedad en señal de poderío, y con el rostro de Eleanor,  se situaría en la parte delantera de los Rolls-Royce.

 

La estatuilla de los Rolls-Royce basada en una española

        (Fuente: SG2012 vía Wikimedia)

 

Ligeramente inclinada hacia adelante, con los brazos alados extendidos hacia atrás y su vestimenta adherida al cuerpo (técnica de los paños mojados) y en movimiento, se presentó en febrero de 1911. 

Pronto fue apodada como Ellie in her Nightie o Ellie - diminutivo de Eleanor- en camisón. Curiosamente al dueño de la firma Henry Rolls no le hizo mucha gracia el diseño porque pensaba que restaba visión en la conducción.

 

La estatua de los Rolls

         (Fuente: Max Pixel)

 

A pesar de estas reticencias, se incorporó al catálogo de extras hasta 1920, cuando pasó a formar parte del equipamiento de serie.

En cuanto a su composición, de 1911 a 1914 estuvo recubierta de plata, pero a partir de ese año comenzó a fabricarse a partir de una simple aleación de cromo o níquel.  

 

Spirit_of_Ecstasy_NoslivRage

         (Foto: NoslivRage vía Wikimedia)

 

La figura reposaba sobre una penada con el nombre del autor y la fecha de fabricación, inscripción que se mantuvo hasta 1951. A lo largo de los años, la estatua de los Rolls-Royce ha experimentado once modificaciones para adaptar sus proporciones a las de los coches. Esperamos que te haya molado la historia.

 

La famosa estatuilla de los Rolls

         (Foto: Flickr: Mr.TinDC)

 

Foto portada:  HombreDHojalata vía Wikimedia

 

 

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