El motor V8 más pequeño del mundo era de Ferrari

Ferrari Dino 208 GT4

Gustavo López Sirvent

La marca italiana lo montó en el Ferrari Dino 208 GT4 que lanzó en 1975. Se trataba de un propulsor de 2.0 litros que desarrollaba 180 CV. Aceleraba de 0 a 100 km/h en 7,7 segundos y su velocidad máxima era de 220 km/h y sólo se vendió en Italia. Antes hubo otro coche con motor V8, pero no eran tan diminuto. Fue su antecesor, el 308 GT4. 

El periodista inglés Gavin Green ha revelado uno de los secretos mejor guardados de la historia de la automoción mundial: El primer motor V8 más pequeño del mundo lo incorporó Ferrari a uno de sus coches, dejando de lado los monstruosos propulsores que vemos en la actualidad y que nada tienen que ver con el que te presentamos ahora.

El modelo en cuestión que equipaba el V8 más pequeño fue el Dino 208 GT4 de 1975. Se presentó con una cilindrada de 2.0 litros, propulsada por el V8 de producción más pequeño de la historia. Lanzado en el Salón de Turín en noviembre de 1974, el 208 GT4 era prácticamente idéntico al 308 GT4, salvo por su motor de menor cilindrada. 

El diámetro se redujo de 81 a 66 mm y la potencia se redujo de 255 a 180 CV. Por supuesto, las prestaciones disminuyeron, pero aún así aceleraba hasta los 100 km/h en tan solo 7,7 segundos y la velocidad máxima era de 220 km/h. Su pequeño V8 todavía sonaba a música celestial gracias a sus 7700 rpm. Ahí es nada.

El 208 GT4 se vendió únicamente en Italia y fue diseñado para evitar los nuevos impuestos punitivos italianos sobre los automóviles con cilindradas superiores a 2,0 litros. Se introdujeron para reducir la dependencia del petróleo tras el embargo de la OPEP de 1973. La producción del 208 GT4 continuó hasta 1980, después de lo cual este pequeño motor impulsó los 208 GTB y GTS de dos asientos.

Ferrari Dino 208 GT4 (1)

El Dino 308 GT4 le abrió el camino

Antes de él llegaría el 308 GT4, que también equipó un motor V8, pero no era tan pequeño. Se presentaba con asientos traseros de tamaño minúsculo. De hecho, los asientos traseros sólo se podían utilizar cuando los delanteros se ajustaban hacia delante. Fue el primer Ferrari 2+2 con motor central y con sólo 4,3 metros de largo. Fue el que le abrió el camino al posterior 208.

Utilizó el primer V8 de producción de Ferrari, una unidad de 90 grados y 2926 cc que producía 255 CV a 7700 rpm (como el posterior 208). Dicen los que estuvieron por allí que para facilitar el embalaje, se montó transversalmente. 

Dos años más tarde, el motor V8 se instalaría en el 308 GTB biplaza (diseñado por Pininfarina). Ese coche, a diferencia del GT4 contemporáneo, tenía el distintivo oficial de Ferrari. El nombre Dino desapareció a finales de 1976, y el GT4 se convirtió oficialmente en Ferrari hasta que cesó la producción en 1980, cuando fue reemplazado por el Mondial 2+2.

Antes hubo un V12 pequeño

En 1947, Ferrari dio a conocer el 125 S. Este modelo desarrollaba 118 CV gracias a su diminuto pero veloz V12 de 1.496,77 cc. Fue diseñado por Gioacchino Colombo y también era de tamaño reducido, pero no tanto como el que se montaría en 1975. Aun así tuvo el honor de ser el primer cavallino diseñado para la calle que montaba una caja de cambios de cinco velocidades.