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Opinión: ¿han perdido las marcas su identidad?

Porsche y Maserati haciendo SUV, Bentley con motores diésel, un Mercedes y un Renault compartiendo motores. ¿Hasta dónde vamos a llegar?

¿Han perdido las marcas su identidad? Es una pregunta que debería ser recurrente entre los que nos apasionan los coches. ¿Hacia donde va el mundo del automóvil? Hay una serie de elementos clave para entender el futuro de los coches y algunos detalles importantes para entender el motivo de estos cambios. Por supuesto, esta es una opinión personal y puede ser tan válida como cualquier otra: sería genial escuchar las vuestras en nuestras redes sociales.

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Un mundo global: nuestro planeta cada vez está más interconectado y la relación entre las marcas es cada vez mejor. Sergio Marchionne, una de las personalidades más interesantes en el panorama actual del automóvil, afirmaba que en un futuro próximo no habrá más de 5 o 6 grandes corporaciones que se encargaran de gestionar prácticamente la inmensa totalidad de marcas (hablando sobre la posible fusión entre el Grupo FCA y el Grupo Volkswagen). ¿El objetivo? Ser cada día más eficientes económicamente, en un mundo en el que no corre, vuela.

¿Es falta de identidad que un Seat León 2017 y un Volkswagen Golf 2017 equipen la misma plataforma? Yo creo que no. No, es inteligencia. ¿Es mejor desarrollar diez plataformas mediocres para cada coche que crear una brillante para diez coches distintos? Creo que la respuesta es obvia. Lo mismo ocurre con los motores: si tu sabes fabricar motores pequeños y yo se fabricar motores grandes, dame tus motores pequeños para mis coches pequeños y yo te daré mis motores grandes para tus coches grandes (o una saca de dinero).

 

 

La globalización ha hecho que las marcas cada vez más interactúen entre ellas para conseguir ventajas económicas respecto a la competencia. La pregunta es: ¿hasta dónde? ¿Será cierto el vaticinio de Marchionne y dentro de unos años no habrá más que cinco o seis grandes grupos? Sinceramente, lo veo bastante factible y entonces sí que será cuestión de matices la diferenciación entre coches. Y sí, habrán perdido parte de su personalidad: eso es algo inevitable, amigos.

Hasta ahora parece evidente que el dinero es el causante de todo y aunque alguno todavía se niegue a creerlo, el dinero es el que mueve el mundo. ¿Por qué Porsche creó el Cayenne? Pues no por gusto, simplemente porque sabían que a igualdad de beneficio por coche, iban a vender 15 veces más que su querido ‘nueveonce’. No hay más, no hay que darle tantas vueltas: ¿Un Bentley diésel? Más de un Lord inglés se está retorciendo en su tumba, pero qué más da eso si la gente se mata por comprarlo y, desde un punto de vista racional, tiene bastante sentido.

 

 

El mundo evoluciona y los cambios son los que son. ¿Es un sacrilegio el Porsche Cayenne? Hace 10 años el 95% habría contestado un sí rotundo. Hoy no creo que eso lo piense más de 50% de las personas a las que preguntes. Y es que realmente no lo es: hace poco pude probar el Porsche Cayenne tanto por asfalto como en conducción off-road realmente exigente, también en conducción deportiva y es un coche que se defiende la mar de bien en cualquier circunstancia. El ser humano tiene la manía de quererlo todo y un coche como el Porsche Cayenne te lo da: ¿cómo no va a triunfar?

Creo que el mundo del automóvil está dirigiéndose a crear coches que sean, desde un punto de vista objetivo, buenos en todos los aspectos: amplios, confortables, con buena tracción, una imagen moderna y con cierta capacidad para salir del asfalto de vez en cuando. Oh no, ¡los SUV! ¿Por qué triunfan tanto los SUV? ¿Es una mera cuestión de imagen o hay algo más detrás? Duele admitirlo porque no gustan teniendo en cuenta la visión actual del automóvil como algo apasionante, pero el mundo va hacia eso: crear herramientas optimizadas al máximo para ir del Punto A al Punto B.

 

 

Este tipo de coches representarán un tanto por ciento enorme de las ventas en el futuro y serán grandes coches, no tengo duda sobre eso. Para los que nos gusta la conducción auténtica se seguirán creando coches divertidos que estarán enfocados para pasarlo bien, como aquel que se compra una consola o cualquier otro elemento de placer. 

¿Han perdido las marcas su identidad? Más que eso diría que el mundo está cambiando a pasos agigantados y sí, cada día caminamos hacia un mundo más eficiente en todos los sentidos: tienes que dar por hecho que más pronto que tarde verás un Rolls-Royce SUV propulsado por motores eléctricos. Es así y puede resultarte raro y ‘poco personal’. Pero piensa lo que dirían aquellos que vivían en un mundo en el que la carrocería de un Rolls-Royce podía personalizarse al milímetro gracias a un montón de carroceros independientes que trabajaban a tu servicio. Eso es la identidad personal en su máximo esplendor y eso hace mucho que en esta jungla de coches blancos y negros se perdió. Los cambios son los cambios y como diría aquel, ¡tiempos pasados siempre fueron mejores!

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