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Vídeo: El día que Ayrton Senna probó un monoplaza de la IndyCar

El mito brasileño también se sintió atraído (unos minutos) por la categoría americana. Pero comprobó que esos coches eran unos troncos.

Imagen de perfil de Javier Prieto
Senna con un Penske 1992 en el Firebird Raceway

Ayrton Senna, uno de los mejores pilotos de F1, sabía que a partir de 1993 Honda dejaría de sumistrarle motores a su escuedría McLaren y que serían reemplazados por propulsores Ford.

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Este cambio significaba que debido a la menor potencia y rendimiento de la nueva mecánica, no tendría ninguna posibilidad de luchar por la victoria contra el Williams de su enemigo íntimo Alain Prost. Le esperaba un año difícil, sin opciones de victoria.

Por si fuera poco, en aquella época Senna estaba muy enfadado con la FIA por permitir las ayudas electrónicas en los coches. Se trataba de "darle un toque" a Bernie Ecclestone, dueño del negocio y a Ron Dennis, director de su equipo.

Ante esta coyuntura, el brasileño decidió estudiar otras alternativas deportivas que no le atraparan en una idéntica situación en la que se encuentra actualmente Fernando Alonso en esa misma escudería. Recuerda que el asturiano que correrá las 500 Millas de Indianápolis, ha manifestado recientemente que no va a esperar mucho tiempo la reacción de los de Woking. Por cierto, para que vayas calentando motores, aquí tienes dónde ver las 500 Millas de Indianápolis.

Así, en diciembre de 1992 se trasladó a Estados Unidos para efectuar un test drive con un coche de la IndyCar, aprovechando el patrocinio compartido  (McLaren y Penske Team) de Marlboro.

La sesión, acompañado de su compatriota y aquel día maestro de Cccerone, Emerson Fittipaldi, se celebró en el circuito Firebird Raceway en Phoenix (Arizona).

 

 

El vehículo empleado por Ayrton Senna fue un Pemske del 92 y según parece, sus prestaciones no le convencieron.

Realizó primero una tanda de vueltas relativamente lento porque tuvo que acostumbrarse al manejo de la caja de cambios secuencial.

Tras adaptarse a dicha tecnología,  realizó 14 giros más al trazado y entró en boxes. Se bajó del coche y dijo: "Muchas Gracias, he aprendido lo que necesitaba saber'. Y se marchó.  Así son los genios.

El carioca manifestó que el sonido del motor era tan diferente a los fórmula 1 que no sabía en qué revoluciones estaba el propulsor en cada momento. 

De esa forma tan abrupta supo que su sitio no estaba en la mítica especialidad estadounidense que se disputa en trazados ovalados.

No obstante, el vídeo que te ofrecemos constituye un documento audiovisual extraordinario por la oportunidad de recordar el día que Ayrton Senna probó un coche de la IndyCar. 

 

 

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