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Las claves del desastre de McLaren en la F1; se aHonda su crisis

Cómo y por qué ha llegado McLaren a la lamentable situación actual que padece.

Imagen de perfil de Javier Prieto
Las claves del fracaso de McLaren

Tras la patética actuación del MCL32 en los pasados test de pretemporada en Barcelona, todos los ojos están puestos en McLaren-Honda. Los aficionados, la prensa especializada y el propio Fernando Alonso no dan crédito a la lamentable situación que atraviesa la escudería británica. Y aunque el calendario de F1 2017, compuesto por veinte carreras, ofrece un gran margen para mejorar, la cosa pinta muuuuy mal. 

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Y es que la paciencia se ha agotado al comprobar que en dichos entrenamientos (ocho sesiones) los coches naranjas fueron incapaces de completar más de ¡10 vueltas seguidas! al Circuito de Montmeló. De realizar una simulación de carrera, mejor ni hablar. 

En cuanto a la tabla de tiempos, se han quedado a 2,7 segundos del mejor. Estos van hacia atrás como los cangrejos.

 

CHATARRA MCL32

 

Pero espera, que el esperpento no ha terminado. Ahora se sospecha que el MP4-31 del 2016 daría mejor rendimiento y unos 50 caballos más que el MCL32. No, no es una broma.

No es de extrañar que los japoneses hayan publicado un anuncio en internet para contratar un ingeniero de motores. De verdad que no nos lo hemos inventado...aunque suene a trola.

Orígenes del desastre 

Pero, ¿cuáles son las causas de este desastre que pone en peligro un proyecto formado por dos gigantes como son McLaren, una de las escuderías más laureadas de la historia, y Honda, un brillante fabricante de vehículos de calle?

Hay que buscarlas en una combinación de múltiples factores, desde decisiones directivas erróneas hasta clamorosos fallos técnicos, pasando por un choque cultural entre europeos y asiáticos. 

Las prisas de McLaren

Después de dos décadas (1995-2014) suministrándole propulsores a McLaren, Mercedes se despidió de ellos. Y es que los chicos germanos habían decidido crear su propia formación de F1.

A partir de entonces comenzaron los dolores de cabeza para los ingleses que se quedaron sin la brillante mecánica que les había entregado cuatro títulos en veinte años. Y claro, la preocupación, el acongoje y las prisas cundieron entre el personal de Woking.

 

tiempos felices

 

En medio de esta delicada coyuntura, conminaron a Honda para que se aliara con ellos para competir con su motor a partir de 2015. Y aunque es cierto que los nipones ya tenían pensado regresar al Gran Circo, querían hacerlo sin tantas prisas...quizás un poco más tarde de esa fecha.

Desde el primer momento quedó demostrado que los de Hamamatsu estaban más verdes que una lechuga. 

El retraso híbrido de Honda  

Aunque todos los palos se los están llevando los japoneses, también es cierto que éstos han jugado desde el principio con mucha desventaja frente al resto de escuderías. Y es que regresaron a la Categoría Reina en la segunda temporada de los V6 híbridos.

Es decir que cuando el resto de formaciones ya habían competido durante un curso entero y se habían familiarizado con la nueva tecnología, los de Honda partían de cero patatero.

Para complicar aún más la cosa, no tenían ni idea en el tema de los sistemas de recuperación de energía empleados en la F1 por aquel entonces. O sea que los orientales carecían de experiencia y conocimientos sobre unos avances en los que sus enemigos llevaban bastante tiempo trabajando. ¡Madre mía! 

Soluciones revolucionarias pero ineficaces 

A pesar de todos los condicionantes expuestos, los asiáticos regresaron a la máxima especialidad con más moral que El Alcoyano. Y no solo eso, sino que creyeron haber inventado la rueda. Tanto es así que afirmaron que reproducir la arquitectura del motor Mercedes sería un error porque de ese modo sería imposible vencerles. 

 

 Tracción humana propulsando el MP4-30

 

Según estos sabios, la solución pasaba por crear un concepto mecánico revolucionario. Y así fue como desarrollaron la talla cero (size cero), que incorporaba un pequeño turbo con el fin de beneficiar la aerodinámica del monoplaza. Ya sabemos cuáles han sido los horripilantes resultados de esa apuesta en 2015 y 2016.

Pero como le vieron las orejas al lobo, para 2017 decidieron contradecirse a sí mismos y copiar a los de Brackley. No obstante, están tan perdidos que ni así son capaces de construir un motor aceptable. 

Choque cultural

Otra de las claves del desastre de McLaren reside en las opuestas filosofías laborales de ingleses y nipones. Estos, con una metodología laboral muy singular e inflexible, no se han adaptado a la urgente necesidad de éxitos que exige un proyecto de la magnitud de la F1.

 

HASEGAWA-BOULLIER

 

Para que te hagas una idea de hasta qué punto van a su bola, te contaremos un chascarrillo. En medio de la tormenta de los fallos de los test de Barcelona, aseguraron: "no sé de qué se quejan si nosotros este motor solo lo hemos elaborado desde el pasado verano. Requiere su tiempo".

Es decir, que estos van piano piano, con su método de ensayo-error. Y de ahí no hay quien los saque...tarden lo que tarden en dar con la tecla correcta.

Y claro, los británicos están que se muerden las uñas... y los codos, aunque ellos también tienen su cuota de responsabilidad en todo este desaguisado.

2017: anatomía de un esperpento

Se suponía que los cambios de la normativa en 2017 iban a ser una oportunidad de oro para que la formación inglesa retomara la senda del éxito en el nuevo curso de F1. O eso es lo que habían cacareado los jerifaltes de Woking para seguir vendiendo humo.

 

ALONSO AVERIADO

 

Sin embargo, sus promesas han quedado en evidencia en apenas dos semanas de pruebas en el trazado catalán. Durante ese tiempo, McLaren nos ha mostrado un catálogo de averías, quizás habitual en las peores escuderías de la F1, pero no en una legendaria.

Primero fue el depósito del lubricante, aquejado de la ubicación errónea de unas piezas encargadas de mantener el nivel correcto del aceite en las curvas. 

Después le tocó el turno a los presuntos fallos eléctricos, a las vibraciones del motor que han afectado a la electrónica del coche, y al sistema de recuperación de energía, que les ha tejado tirados un día sí y otro también. En este último capítulo se encuentran especialmente desorientados.

 

ALONSO MUY MOSCA

 

Completan la lista de problemas, la incapacidad de los nuevos materiales ligeros para soportar el estrés generado por la unidad de potencia.

Después de esta batería de errores, resulta evidente que los resultados del banco de pruebas no se han refrendado en la pista. Esto nos recuerda a los años gloriosos del túnel del viento de Ferrari.

Ahora el objetivo se centra en terminar la carrera en Australia, algo milagroso visto lo visto. Y mientras Alonso, uno de los mejores piloto de la F1, contemplando cómo se le pasan los años en un proyecto abocado al fracaso.

O mucho cambian las cosas,  o ¡la que nos espera a partir del 26 de marzo en Australia! Prepárate para sufrir.

 

 

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