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Montreal cancela su carrera de Fórmula E por no ser rentable. ¿Su talón de aquiles?

La Fórmula E puede que sea el futuro, pero parece que hoy no es muy rentable.

Salida Fórmula E Buenos Aires

Todos sabemos que la Fórmula E puede que sea el futuro: ¿has visto los coches de la Fórmula E que nacerán de esta peculiar competición? Sin duda será un escaparate muy interesante para que las marcas puedan desarrollar la tecnología eléctrica y puedan utilizarla como una herramienta de marketing: ¿todavía no conoces cómo funciona la Fórmula E? Pues deberías, pero parece que a día de hoy todavía no es muy rentable: Montreal ha cancelado su carrera de Fórmula E por un elevado su elevado coste en las arcas públicas del ayuntamiento.

La nueva alcaldesa de Montreal, Valérie Plante, ha sido contundente tras no tener ningún ‘Plan B’ atractivo por parte de los organizadores: la Fórmula E todavía no es rentable y aquí entramos en un posible debate muy interesante en el apartado que todo lo mueve, ¡el dinero! No hay muchas dudas sobre el atractivo de esta competición para las marcas, pero: ¿a día de hoy es rentable la Fórmula E para los organizadores?

 

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Parece que a día de hoy, no mucho. Tened en cuenta que la Fórmula E todavía está lejos en términos de imagen de otras competiciones que sí dejan jugosos beneficios en las ciudades que visitan. Un ejemplo es la Fórmula 1, que en Montreal es protagonista durante muchos años, dejando a la ciudad importantes beneficios, ya no solamente directos durante los días del gran premio, sino de imagen a nivel global, atrayendo turismo e inversiones.

 

¿Es la Fórmula E rentable?

La Fórmula E, en cambio, tuvo un impacto económico directo poco relevante en la ciudad. Algunos medios aumentan que de los 25.000 espectaculares presentes en directo, solamente 5.000 pagaron su entrada, el resto fueron invitaciones. También es posible que muchos de estos visitantes fueran aficionados de la propia ciudad y sus alrededores, dejando un impacto mínimo en hoteles y restaurantes. Esto, sumado a la poca presencia mediática a nivel televisivo y un coste total estimado en más de 30 millones de dólares, ha hecho tomar una decisión drástica a la nueva alcaldesa.

 

 

Según apuntan varios medios, como la CBC en Canadá que puedes leer aquí, el ayuntamiento intentó acordó con la Fórmula E nuevas propuestas para mejorar la rentabilidad del proyecto, como por ejemplo mover la prueba al Circuito Gilles-Villeneuve o crear un nuevo circuito en cualquier otro lugar cercano a la urbe. Para ello se pidió posponer la realización de este evento para pensar una mejor solución, pero en la Fórmula E esto no gustó y la alcaldesa no dudó en cargarse un acuerdo de 18 millones de euros al año.

¿Es la Fórmula E rentable para los organizadores? ¿Puede una competición del motor sobrevivir sin ser rentable? Algunos afirman que más que un coste es una inversión, por la imagen de ciudad respetuosa con el medio ambiente y su innovación en el segmento de los coches eléctricos, pero ahí ya entramos en cuestiones más complejas: parece claro que con la llegada de Porsche a la Fórmula E y otros grandes pesos pesados como Mercedes o Audi, la competición puede ir alcanzando nuevas cotas mediáticas y mayor presencia internacional, de ahí que pueda mejorar su rentabilidad en el medio y largo plazo. ¿Está Montreal renunciando a un futuro trozo de pastel o está siendo consecuente con sus conciudadanos? 

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