Este es el hombre que hizo con sus propias manos un Cadillac Le Monstre para correr en Le Mans

Derek Drinkwater

Derek Drinkwater y su mujer Pat no se dejaron vencer por los precios absurdos de ciertos clásicos legendarios de Le Mans. Querían correr con uno... así que se lo fabricaron.

Un texto de Ollie Kew con fotos de Tom Barnes y Derek Drinkwater

“Mi esposa y yo queríamos competir en Le Mans, pero viendo todos los coches de la época, nunca podríamos permitirnos un Aston o un Jaguar de carreras históricos. Mi otra mitad descubrió que Cadillac compitió en 1950 y a mí siempre me han gustado los coches americanos. Así que decidí que quería construir Le Monstre”.

Y el resto es historia hecha a mano y que escupe fuego. Derek Drinkwater y su mujer Pat no iban a conformarse con que el elitista mundo del automovilismo clásico los excluyera debido a unos precios absurdos, así que construyeron el suyo propio.

Derek se propuso el reto de utilizar herramientas y técnicas originales para recrear el extraño y aerodinámico Cadillac en tan solo cinco meses proyectando un plano a tamaño real en su pared.

"El Revs Institute fue fantástico. Nos dieron un montón de fotos, pero no teníamos planos técnicos. Pensé: 'si tomo las fotografías que me dieron, las coloco en el proyector y lo acerco lo suficiente, la distancia entre ejes en la pared coincidirá con la distancia entre ejes del coche a escala real', así que lo hice".

“Luego dibujé y marqué con lápiz todo el contorno de la carrocería, incluyendo las tuercas y los tornillos de los pasos de rueda. Luego, cuando encendí las luces, tenía un dibujo a tamaño real en la pared”.

Para el proyecto no ha comprado nada de lo que fabricaba. “Incluso las ventanas. He hecho todos los marcos, todas las tuercas y tornillos para sujetarlas para que coincidan con el original”.

Hoy en día, el automovilismo está obsesionado con la aerodinámica, pero en los años 50 era una tecnología muy novedosa

La historia de la Serie 61 original es tan extraña como su apariencia. En la época de la Ley Seca, los vendedores de alcohol ilegal preferían los motores Cadillac para escapar de la policía

En esa época la marca tuvo sus primeras incursiones en la NASCAR. Luego, en 1950, al empresario Briggs Cunningham le ofrecieron un par de participaciones en Le Mans, por lo que consiguió dos cupés de la Serie 61 para competir.

Uno de ellos se mantuvo básicamente de serie, mientras que el otro fue revestido con una carrocería aerodinámica haciendo primitivas pruebas en el túnel de viento. Esto lo hizo notablemente más rápido en las largas rectas del circuito. 

La prensa francesa lo apodó "el Monstruo",  "Le Monstre" en su idioma, y el apodo se mantuvo. Esto dio lugar a uno de los momentos de especulación del automovilismo, un qué-hubiera-pasado-si

Le Monstre terminó en una posición 11, un puesto por detrás del modelo sin modificar. Pero al principio de la carrera, nos cuenta Derek, el piloto se desvió para evitar a un perro y quedó atrapado en la grava.

"La pala". La clave de todo 

Hubo un problema muy importante con la pala. Le dijeron al conductor que llevara una en el auto, pero él dijo que no tenía espacio y no la llevó. 

El resultado: pasó media hora sacando el coche con las manos y también perdió la segunda marcha. "En términos románticos, si eliminas ese retraso y le permites ganar un poco de tiempo por lo de la segunda velocidad, creo que habría llegado en segundo lugar", asegura Derek.

¿Cómo se conduce la recreación? “Hicimos una vuelta de dos minutos a Laguna Seca, lo que sorprendió a mucha gente que lo que veía era un coche de 1,7 toneladas”, se ríe Derek. “Tienes que girar antes de que entre en la curva”.

Derek me habla desde Idaho, a mitad de una gira por varios estados con Le Monstre, un coche totalmente legal para circular por carretera y que arrastra un remolque con suministros. 

El año que viene quiere llevarlo a Le Mans para celebrar el 75º aniversario de este capítulo extraño y de corta duración en el automovilismo estadounidense, algo muy apropiado ahora que Cadillac tiene un equipo de fábrica espectacular que compite en la categoría superior.

Pero el señor y la señora Drinkwater no están aquí por el patrocinio. “Las carreras son geniales, pero el camino para llegar hasta aquí es lo que nos hace disfrutar”.

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Luis Guisado

Webmanager

Luis Guisado es Webmanager en TOPGEAR.es y AUTOBILD.es. Prueba coches desde 2001 y es un apasionado de los clásicos y la historia del automóvil. Tan porschista que hasta el Cayenne diésel o los 718 eléctricos le parecen genial.

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