Prueba Abarth 595 Competizione 2016: ¡diversión auténtica!

¿Quieres un coche para pasártelo bien? Los chicos de Abarth te dan la herramienta perfecta para que no se te borre la sonrisa de tu cara.

8 10

Nuestro veredicto

¿Qué tenemos aquí?

Una pelotilla amarilla con llantas negras, pinzas amarillas y una bomba de destrucción masiva en su interior.

¿Tan bestia es?

Más que bestia, es emocionante. Te cuento: en esta prueba me pongo a los mandos del Abarth 595 2016, el restyling al que se ha sometido el pequeño de Abarth siguiendo la estela del renovado Fiat 500. Los cambios estéticos son los que se esperaban: los mismos faros y pilotos que el pequeño de Fiat y detalles estéticos que modernizan el conjunto e incluso consiguen darle un punto más agresivo.

No te lo pierdas: prueba Abarth 595C Competizione

La familia Abarth 595 2016 se articula en tres gamas: el ‘básico’, el Turismo y el Competizione. El primero es la opción más económica para entrar en la familia Abarth. El Turismo está enfocado más hacia el confort y el lujo, con un extra de potencia, mientras que la versión Competizione, protagonista de esta prueba, es la más radical: 180 CV y una serie de chucherías para convertirlo en un auténtico deportivo.

¿Se puede considerar un deportivo?

Mucha gente ve en el Abarth 500 un coche de ciudad con punto exclusivo. Un Fiat 500 para pijos que buscan mejores prestaciones pero sobretodo una imagen diferente. Pero los que piensan eso están muy equivocados. Quizás un Abarth ‘básico’ pueda tener algo de eso, pero el Abarth 595 Competizione 2016 de esta prueba, no solo no tiene nada de postureo, sino que encima es un auténtico deportivo, es más, puede ser mejor que muchos deportivos.

¿En serio? ¿Es para tanto?

Su estética ya deja clara su esencia. Pintado en el nuevo color Amarillo Módena se ve espectacular. Las cuatro salidas del escape ‘Record Monza’ y el nuevo difusor son protagonistas detrás. Un vistazo rápido al interior dejan patentes sus intenciones: los backets Sabelt y las inserciones en fibra de carbono consiguen un aspecto muy racing. Me monto.

Los backets son realmente duros, exigentes de verdad, una verdadera locura: si quieres un coche para viajar o simplemente cómodo para el día a día, olvídate de este Abarth. Estos asientos son tan cómodos como los asientos de plástico del Dragon Khan. Giro la llave y el sonido ya te prepara a lo que viene. Como si fuese un ‘mini’ Ferrari.

¿Y qué tal se comporta?

Para que lo comprendas voy a hacer una comparación: este nuevo Abarth 595 Competizione está más cerca de un Lotus Elise que de un Ford Focus RS. ¿Me sigues? Es lo más parecido a un kart que puedes comprar en un concesionario y se comporta como tal. Es rápido, entrega la potencia de una manera instantánea, gracias a la nueva puesta a punto del turbo Garrett, y a cada golpe de gas, un alarido sale de los escapes que te hace sacar una sonrisa tonta.

Pero es con las curvas cuando empieza lo bueno. Me toca probarlo por una carretera italiana de media montaña repleta de curvas de todo tipo. Los nuevos frenos Brembo, con pinzas de cuatro pistos y discos de 305 mm, frenan a las mil maravillas y aguantan bastante bien los envites, uno tras otro.

Pero hay dos cosas que marcan la diferencia en cuanto a comportamiento. La suspensión Koni FSD (Frequency Selective Damping) en ambos ejes (en el Competizione, en el resto solo en el eje trasero) dotan al conjunto de una dureza y una estabilidad impresionante. Gira plano en las curvas y puedes entrar realmente rápido sin que haya pérdidas de tracción. El nuevo diferencial mecánico de deslizamiento limitado termina de redondear un paquete redondo. ¡Este Abarth tiene los límites muy muy arriba!

Diferencial mecánico, suspensiones Koni, 180 CV, frenos Brembo: ¡pinta bien!

Lo que te decía: bajo su estética de coche pijo guarda un auténtico arsenal de elementos para disfrutar de la conducción más apasionante. En los Abarth anteriores el motor tenía un pequeño lag a bajas vueltas, pero la nueva puesta a punto de la mecánica soluciona esto siguiendo los pasos del Abarth Biposto. No corre tanto como este, pero los 180 CV se sienten muy llenos en cualquier régimen.

¿Más novedades?

Bueno. Además de los cambios estéticos en el exterior y en el apartado técnico, en el interior encontramos también novedades importantes, especialmente en la parte superior del salpicadero: las tomas de aire se han rediseñado y rodean a la nueva pantalla de cinco pulgadas con el sistema Uconnect. Los más sibaritas podrán optar por una pantalla de siete pulgadas de alta definición, con navegador y la posibilidad de montar un equipo de telemetría para medir tus vueltas rápidas. Compatible con Apple CarPlay y Android Auto, en cuanto a conectividad da un gran salto hacia delante. Los amantes de la música podrán también equipar un sistema de audio BeatsAudio de 480 vatios de potencia.

¿Alguna cosa a mejorar?

En un coche tan particular como este Abarth 595 Competizione 2016, los puntos negativos que podríamos sacarle dejan de tener mucho sentido. Por ejemplo, los backets: son durísimos, tienen de práctico lo mismo que si utilizas un portaaviones nuclear para ir al Mercadona, pero forman parte de la esencia del conjunto, en cualquier otro coche serían insoportables, aquí no. Es un coche para disfrutar al volante, para conseguir una altísima efectividad y, en definitiva, para pasar un buen rato. Es duro, su interior podría tener materiales de mejor calidad, no es para todos, pero si quieres un coche supereficaz y muy divertido, debes tenerlo en cuenta.

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