Prueba del Cupra Terramar: un SUV familiar capaz de hacerte disfrutar

Nos ponemos al volante del nuevo SUV de Cupra: el Cupra Terramar, en su versión de gasolina VZ de 265 CV. ¿Es un verdadero todocamino deportivo o todo se queda en la estética?
El Cupra Terramar de esta prueba es un coche muy importante. No es porque comparta nombre con el autódromo de Terramar, el cuarto circuito más antiguo del mundo; sino porque puede ser el último modelo de combustión de Cupra. Además, es un modelo que ha generado mucha expectación desde que se anunció, pero ¿merece la pena?
Se basa en la plataforma MQB Evo que utilizará el nuevo Audi Q3 y también se fabrica en el mismo sitio: en la planta de Audi en Győr, Hungría. Sin embargo, ahí acaban las similitudes entre ambos, ya que este es un SUV diseñado y desarrollado en España, así como uno que busca seguir representando el carácter propio de la marca española.
Para que esto sea así, se tienen que cumplir varias claves y una de ellas es la del diseño, que sigue el estilo que ya vimos en los León y Formentor recientemente actualizados. El frontal del Cupra Terramar sigue el estilo ‘nariz de tiburón’ y los faros LED presentan la firma lumínica de los tres triángulos.
Mientras tanto, en el lateral destacan los pasos de rueda definidos y las llantas de entre 18 y 20” con multitud de diseños, así como una línea SUV más convencional que la del Formentor. Ahora bien, es igualmente deportivo en su aspecto, con una zaga en la que destaca un spoiler, un difusor y unos pilotos unidos con el emblema de la marca iluminado.
Junto a esto, el interior del Terramar tampoco dista de lo que esperamos en la marca. Como en otros coches del Grupo Volkswagen, hay un cuadro de instrumentos digital y una pantalla central (aquí de 12,9”) que ofrecen una buena visibilidad y funcionamiento. También hay un curioso diseño del salpicadero, los paneles de las puertas y la consola central.
En general, me gusta el aspecto del interior y también sus materiales, aunque noto crujidos en algunas zonas de los paneles de las puertas delanteras. Aun así, por lo general es un buen habitáculo, con elementos que me encantan, tales como el volante deportivo con botones físicos y mandos satélite.
Otro elemento que me gusta aquí dentro son los asientos semi-bucket delanteros, que son bonitos, pero también cómodos y agarran muy bien. Detrás no hay nada de eso, claro, pero también irás cómodo y tendrás espacio suficiente. Al fin y al cabo, tienes 2,68 metros de batalla y sus 540 litros de maletero también lo convierten en una opción razonable para una familia.
Gasolina, microhíbrido e híbrido enchufable
Entre los motores del Cupra Terramar se pueden elegir versiones de gasolina, variantes híbridas ligeras e híbridas enchufables. Las potencias se encuentran entre los 150 y los 272 CV, pero hoy solo conduciré una variante en concreto: la VZ con 265 CV y tracción integral. Es la versión más prestacional entre las de gasolina.
En este caso, cuento con un motor 2.0 TSI de cuatro cilindros que rinde 400 Nm de par y que viene asociado a un cambio DSG de siete velocidades. Así, puede pasar de 0 a 100 km/h en 5,9 segundos y alcanzar 243 km/h. Buenas cifras que se suman a detalles como una suspensión deportiva, un nuevo DCC y unos frenos Akebono con discos ventilados.
Además de su apariencia, ¿se conduce bien?

Muchos SUV prometen unas grandes cualidades dinámicas sobre el papel, pero no todos son capaces de trasladarlas al mundo real. Al fin y al cabo, cuestiones como el mayor peso o la mayor altura libre al suelo son inconvenientes, pero al probar el Cupra Terramar, las sensaciones no son en absoluto decepcionantes.
En líneas generales, su comportamiento recuerda al de un Formentor, pero tratándose de un coche más grande. En ciudad y en carretera, se comporta como te esperas y es un coche cómodo, aunque la suspensión sigue ofreciendo un punto de firmeza. Sin embargo, en carreteras de curvas y a un ritmo mayor es capaz de ofrecer mucha diversión.
El motor de 265 CV empuja de maravilla y la entrada del turbo se hace notar a través de las 2.000 rpm. Puedes estirarlo hasta unas 6.500 rpm, pero no es necesario para poder obtener un buen rendimiento. Mientras tanto, el cambio DSG actúa de forma rápida en modo manual y automático, aunque en este último se queda dudando brevemente en ocasiones.

Aun así, no hay pegas en la respuesta y tampoco en el paso por curva, gracias a una dirección muy rápida y directa. Ofrece una mayor dureza a altas velocidades y, aunque podría ser más comunicativa, permite conducir con comodidad en la mayor parte de las situaciones.
Esto es algo que también logra la suspensión, que es capaz de endurecerse en modos más deportivos como el Cupra, en el que el sonido del motor también se hace notar más. Aquí es donde tendrás el tacto general más deportivo, pero no es necesario para explorar las cualidades dinámicas del Terramar, que de por sí destaca por su estabilidad.
Gracias a la suspensión y a elementos como la tracción integral, es posible pasar rápido por distintas curvas sin perder agarre ni sufrir ningún tipo de balanceo. Todo se mantiene como te esperas, lo que hace que rápidamente ganes confianza y que sea bastante fácil explorar lo que es capaz de hacer el nuevo SUV de la marca española.

Por supuesto, en esa confianza también juegan su papel los frenos Akebono, que son quizás los que más te pueden desconcertar de primeras. El tacto del pedal es algo duro, de manera que puedes sentir que te falta frenada si pisas como en otros modelos. Sin embargo, al operarlos con decisión, son muy eficaces y agradecerás tenerlos contigo.
De esta forma, el Terramar demuestra que no se queda en la estética deportiva y que es capaz de acompañarla de un rendimiento acorde. Más allá del motor, es un SUV muy equilibrado y, aunque cuenta con el espacio que se espera de un coche de su tipo, no deja de lado una puesta a punto que te permite disfrutar al volante. Sin duda, una muy buena combinación.
Precio y rivales

El precio del Cupra Terramar arranca en 44.310€ en su versión básica y puede situarse por debajo de los 40.000€ con descuentos. Así, se convertirá en un duro rival ante modelos como el nuevo Audi Q3, el BMW X1 (desde 44.700€ y desde 70.750€ el M35i xDrive) o el Volvo XC40 (desde 42.600€).
Sea como fuere, todavía tendremos que esperar para ver cómo le va en el mercado. A principios de noviembre se espera que lleguen las primeras unidades a sus propietarios y entonces veremos si este todocamino es capaz de cosechar un éxito similar al del Formentor en su momento.
Nuestro veredicto
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Sergio Ríos
Redactor
Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor
