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Prueba Fiat 124 Spider: asequible y divertido

No pienses que es un Abarth low-cost o un MX-5 con otro logo...

Imagen de perfil de Javier Leceta

Tal y como hemos podido comprobar en esta prueba del Fiat 124 Spider, el resucitado modelo italiano no deja indiferente a nadie: ni a quién lo conduce, ni a quiénes lo ven pasar. Estéticamente, este homenaje al Spider original de 1966 es sin duda muy resultón, y dinámicamente te hará disfrutar -tal y como mandan los cánones en los roadster-.

Su motor turbo MultiAir 1.4 de 140 CV, la propulsión trasera y un reducido peso (1.125 kilos) lo convierten en un coche divertido, ágil y agradable para tus escapadas por carreteras sinuosas y de vistas panorámicas (recuerda, claro, quitar antes su techo de lona -manual y fácil de plegar-). Y es que, como el Mazda MX-5 en el que se basa (aquí tienes nuestra comparativa 124 Spider vs MX-5), el Fiat 124 Spider de esta prueba se apoya en la zaga en cuanto entras en una curva, aunque aprendes pronto que eso no significa que vaya a traicionarte de forma inminente.

Eso sí, si te gusta que el cuentavueltas suba deprisa, el Mazda es para ti. Pero el italiano aguanta el tipo gracias al turbo; es un modelo más relajante cuando, simplemente, paseas a bajas revoluciones, tomando un poco el sol. Los precios del Fiat son similares a los del japonés, aunque la estrategia de ventas es diferente, ya que el MX-5 te da más potencia y configuraciones del chasis más deportivas si avanzas en la escalera de versiones (por si tienes dudas, aquí puedes ver las principales diferencias entre un y otro). Por contra, el Fiat 124 Spider da más equipamiento. El tope de gama lleva asientos de cuero calefactados, navegador y altavoces Bose.

 

 

Los motores con patada se dejan para el Abarth, que es precisamente el tercer invitado de esta prueba del Fiat 124 Spider. Lógicamente, el primero es más divertido (aquí puedes leer la prueba del Abarth 124 Spider), pero cuesta unos cuantos miles de euros más: para disfrutar de sus 170 CV tendrás que pagar 40.000 euros. Si nos atenemos al incremento de potencia (30 CV), es una inversión con poca rentabilidad. Y el Fiat es casi igual de rápido y tendrás que soltar bastante menos pasta (a partir de 26.770 euros). Además, lo decisivo es el par, y la cifra del Fiat es sólo un 4% menor que la del Abarth (las relaciones del cambio son las mismas). En otras palabras: hasta que pruebas la línea roja, el Fiat 124 Spider es igual de alegre. Por desgracia, no suena tan bien; su escape tiene un rumor algo monótono.

También el par separa el Fiat del Mazda, pero el del italiano hace más sencillo jugar con la propulsión trasera. Es una pena que su precio no incluya el diferencial de deslizamiento limitado y que la suspensión no tenga los mismos controles que en el Abarth.

Vale, he hecho muchas veces referencia al MX-5 en esta prueba del Fiat 124 Spider, pero no te confundas: el italiano no es simplemente una interpretación del japonés con otro logo, ni tampoco creas que es un Abarth low cost. Tiene su propio sabor. Y, a fin de cuentas, fueron los roadster asequibles europeos, como el 124 original, los que inspiraron el MX-5. Es legítimo que Fiat devuelva el cumplido.

Llegados a este punto, la conclusión es clara: elige el Fiat o el Mazda en función de su diseño y de tus preferencias: ¿par o revoluciones? Tú eliges

 

Datos técnicos Fiat 124 Spider

Motor: 1.368 cc, 4 cil turbo, propulsión trasera, 140 CV y 240 Nm.

Consumo y emisiones: 6,4 l/100 km y 148 g/km CO2.

Prestaciones: 0-100 km/h en 7,5 seg y 215 km/h.

Peso: 1.125 kilos.

Precio: 26.770 euros.

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