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Prueba: de copi en el Porsche Panamera Turbo S E-Hybrid 2017

Tiene casi 700 CV. Y es híbrido

Imagen de perfil de Luis Guisado

El Porsche Panamera Turbo S E-Hybrid 2017 es probablemente el futuro de la marca, y los hemos probado. Es decir, si en Stuttgart han decidido lanzar un modelo que es el tope de gama y que encima es híbrido, por algo será. Porque esta gente no da puntada sin hilo: acertó de lleno (aunque te/nos duela) cuando lanzó el Cayenne; siguió cuando lo hizo diésel, y continuó cuando puso en la carretera al Panamera.

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Ahora, con la segunda generación del nuevo Porsche Panamera han aprovechado para dar un empujón a su estrategia de hibridación. Y es que si Erdhard Mossle, el jefe del proyecto de los Porsche 911 dice que en el Mission E puede haber un 911 escondido, por algo es.

Si no te ubicas o aún no lo sabes, el Porsche Mission E es una gran berlina de cuatro puertas (¿te suena) que se mueve únicamente con electricidad y que en 2020 debería ser más realidad que ficción. Mientras tanto, en Stuttgart siguen adelante con paso firme en un intento por afianzarse en el lado 'eco' de las prestaciones.

Porque de prestaciones el Panamera Turbo híbrido (lo podrás ver en el Salón de Ginebra 2017) no va nada mal. Gracias a un motor de 136 CV con 400 Nm y a un V8 biturbo con 550 CV y 770 Nm, que es el que utiliza el Panamera Turbo que ya hemos probado, la potencia combinada total alcanza los 680 CV y los 850 Nm, unas cifras al alcance hace nada de los mejores superdeportivos.

Y ya que hablo de datos puros y duros, el Porsche Panamera Turbo S E-Hybrid 2017 cuenta con una caja de cambios PDK con ocho velocidades. Bueno, en realidad son seis más dos adicionales que funcionan como overdrive. Para poder aguantar más de los 850 Nm con los que puede, en Porsche tuvieron que mejorar algunas cosas y, ya que se pusieron, redujeron la fricción de los elementos internos un 28%, lo que siempre es bueno de cara a la eficiencia.

Porque si de algo puede presumir este Panamera híbrido es de eso. Llámame loco, pero me alucina que una mole que, a falta de algún dato más preciso, pesa más de dos toneladas, alcanza 310 km/h y puede hacer el 0 a 100 en 3,4 segundos y en 100 a 200 en 8,4, declare solo 2,9 litros en modo híbrido. Luego, cómo no, tienes otros dos: Sport, Sport+ y eléctrico puro. Con este último puedes hacer hasta 50 km a 140 sin gastar una sola gota de gasolina... y entrar en las ciudades con protocolo anticontaminación con la cabeza tan alta como el conductor del precioso Toyota Prius... Bueno, o de otro Panamera 4 E-Hybrid.

De prueba en el Panamera Turbo S híbrido

Y parte del saber hacer que han conseguido con el Porsche 918 Spyder (que ya hemos probado) está aquí dentro. El caso es que en esta ocasión lo han tenido fácil: solo han tenido que adaptar ligeramente (si se puede decir eso a una operación de este tipo) el sistema eléctrico que utiliza el Panamera E-Hybrid. Las baterías van debajo del maletero y pesan 130 kilos, lo que mejora el reparto de pesos. Esto último no me lo he inventado, sino que me lo dijo el propio Timo Bernard, piloto de Le Mans, mientras me daba una vuelta de demostración en el circuito de handling de Nardò (sí, yo estaba de los nervios al ver que frenaba tarde, aceleraba pronto y que casi despega en un acentuado cambio de rasante).

Lo cierto es que el coche se nota ligero y obediente. Según el propio Bernard, es una berlina "honesta", que va por su camino y nunca tiene malos modos. Entra en la curva cuando el piloto se lo pide, pisa a fondo y sale sin mostrar la menor tendencia al subviraje y, aunque lo trata sin miramientos, tampoco se mueve lo más mínimo el eje trasero. Parte de la culpa la tienen los trillones de sistemas electrónicos que ayudan a que una mole de este calibre se porte como debe. Y son como una sopa de letras: PTV, PASM; PCCB... Todos ellos tienen un significado. Por ejemplo, eso de PCCB significa que lleva frenos cerámicos con pinzas de 10 pistones. Por eso, durante las dos horas que el coche estuvo rodando en la pista, Timo Bernard podía detener el coche donde quería. Fieles a su fama, no defraudaron...

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