Prueba retro del Skoda Octavia RS (2001): una berlina deportiva perfecta para el día a día

Probamos el Skoda Octavia RS original, lanzado hace más de dos décadas y convertido en una berlina deportiva con una legión de fans detrás. ¿Es realmente bueno?

Esta no es una prueba del Skoda Octavia RS más. Hablamos del modelo original de hace algo más de dos décadas y también el Skoda de producción más potente jamás lanzado en su momento, construido para conmemorar las hazañas del Octavia en el WRC. 

Texto original de Shafiq Abidin 

Su carrera en competición comenzó en 1999 con poco éxito. Pero cuando llegó 2001 (y se lanzó este coche), el Skoda Octavia había pasado de la séptima posición en su temporada de debut a la quinta, y la marca checa quería aplicar lo aprendido a una versión de carretera. 

Significaba el regreso del distintivo «RS» (Rally Sport) que con tanta confianza lucieron los modelos más deportivos de Skoda en los años setenta y ochenta. Aunque se cambió a vRS (Victory Rally Sport) para el mercado británico, debido a las reclamaciones de derechos de autor de... ya sabes quién.  

Lo más importante para los clientes era que les recordaba constantemente que poseían un coche que había encontrado su sitio en el escenario más grande (y más embarrado) de todos. Literalmente. 

Te preguntarás por qué se parece tanto a un Octavia normal de primera generación y es porque de eso se trata. El objetivo era tomar esas líneas sensatas y darles algo de chispa. Fíjate bien y verás un sutil alerón trasero y llantas de aleación, parachoques más gruesos y pinzas de freno Skoda pintadas en verde. También tiene acabados de acero inoxidable en el tubo de escape.  

Es un paquete cuidado que no grita crisis de la mediana edad, y simplemente quiere seguir adelante con la tarea de ser una berlina sensata con una vena alborotada a la que llamar cuando el momento y el lugar lo consideren oportuno. 

¿Cómo es por dentro? 

El interior del Octavia RS tiene asientos deportivos bitono parcialmente de cuero, un volante forrado de cuero, un pomo del cambio grueso (y de forma extraña) y... eso es todo. Algunas versiones vienen con techo solar eléctrico, limpiaparabrisas con sensor de lluvia y sistemas de sonido mejorados, pero ninguno de ellos marcará una gran diferencia en 2024. 

La consola central está repleta de interruptores y botones, rodeada de muchos puntos de contacto duros. No es bonita y diríamos que roza lo lúgubre, pero cumple su función. Nos gusta el contorno blanco de los diales analógicos, eso sí. Hoy en día todo esto se soluciona haciéndole algo de ‘Photoshop’ a la pantalla que hace de cuadro de instrumentos. 

La gracia salvadora del RS es que sigue siendo un Octavia, así que hay espacio. Mucho espacio. Suficiente para que cinco adultos viajen con modesta comodidad, con muchos huecos para guardar cosas y hasta 500 litros de maletero con los asientos levantados. Lo mismo que un M3 Touring actual, por cierto. 

¿Y qué hay de la tecnología? Los sensores de aparcamiento y los faros de xenón eran los principales extras opcionales, al igual que el control de tracción. Por lo demás, el equipamiento de serie es bastante básico: climatizador, control de crucero, elevalunas eléctricos y elevalunas traseros térmicos, así como reproductor de CD y lavafaros. 

¿Qué hay bajo el capó? 

El motor del Skoda Octavia RS es el mismo 1,8 litros turbo de 20 válvulas derivado de Volkswagen que compartían muchos otros coches de la época, principalmente el Golf GTI Mk4. En este caso, envía 179 CV de potencia y 235 Nm de par a las ruedas delanteras a través de un robusto cambio manual de cinco velocidades.  

El resultado de todo esto es un 0-100 km/h en 7,8s en el camino a una velocidad máxima de 235 km/h. Sí, son cifras modestas ahora, pero hay más. La división de deportes de motor de Skoda también realizó algunas modificaciones para que el comportamiento no fuese en absoluto idéntico al de cualquier versión convencional de esta berlina. 

Por ejemplo, se reajustó el chasis y se colocaron unos muelles más bajos a la suspensión, compuesta a su vez por un esquema MacPherson delante y una viga de torsión rígida detrás. Dado que el RS pesa sólo 1,3 toneladas (sí, os estamos mirando de reojo a vosotras, berlinas modernas), estos cambios se notan cuando se te das una vuelta. 

Hablando de dar una vuelta, ¿cómo se conduce? 

Es bastante rápido. Probamos el Skoda Octavia RS original en la Isla de Man, en una serie de carreteras vacías con curvas cerradas bajo una puesta de sol magníficamente iluminada, así que tuvimos tiempo y espacio de sobra para entenderlo. 

Lo primero que notamos es el retardo del turbo. Hay bastante a unas 2.000 rpm, antes de obtener un ligero aumento de par a las 3.000, cuando los ventiladores empiezan a funcionar de verdad. Las 5.000 son el punto dulce donde empiezas a sentirte un poco mareado.  

Se siente más rápido que esos 7,8s en pasar de 0 a 100 km/h. Sin embargo, la clave aquí es que el RS no es lo suficientemente rápido como para meterte en problemas. Eso hace que sea fácil de llevar el impulso a lo largo de una carretera técnica.  

Hay balanceo de la carrocería, pero un buen límite de agarre para exponer también, y cuando se pierde la parte delantera, es fácil de recuperar. No es muy directa, pero hay un buen peso en la dirección hidráulica. Además, lo mejor de todo es que no hay ajustes que personalizar, así que te centras en conducir. Simplemente encuentras tu posición de asiento y te pones manos a la obra. 

El Skoda Octavia RS original no te asustará como lo haría un Civic Type R de su época, razón por la cual el nunca se ha sentado en la misma conversación. Pero no es tímido en absoluto: este es un coche con el que realmente puedes divertirte si le das una oportunidad. 

Así, ¿sería un buen coche diario? Por supuesto. Esas llantas de 17 pulgadas están rodeadas de gruesos neumáticos, por lo que se conduce estupendamente. Los asientos son un poco... sin más, pero no son incómodos. Hay mucho espacio para los brazos y las piernas, así que no te pondrás de mal humor después de un largo viaje. 

También tiene un tanque de combustible de 55 litros y se espera que rinda alrededor de 6,4 litros a los 100 km. En pocas palabras, le podrás recorrer unos 675 kilómetros de conducción mixta entre una visita y otra al surtidor. No está nada mal. 

¿Cuál es el veredicto? 

Teniendo en cuenta que no es ni de lejos la berlina deportiva más cara del mercado de segunda mano, no tenemos ninguna queja. El Skoda Octavia RS es un coche simpático al instante: es sencillo, silencioso y cómodo cuando es necesario, pero tiene suficientes prestaciones como para sacarte una sonrisa. 

No nos sorprende que estas cosas hayan ganado un pequeño pero devoto grupo de seguidores a lo largo de los años; es un motor honesto y económico en su máxima expresión. En los tiempos que corren, es una combinación que tiene más valor que nunca. 

Nuestro veredicto

6

Más información sobre: