Honda Civic Type-R: ¡de qué planeta viniste!

En la liga de los compactos deportivos sólo juegan los mejores, y en esta prueba del Honda Civic Type-R vas a comprobar que el japonés destaca entre todos.

8 10

Nuestro veredicto

El nuevo Honda Civic Type-R es el compacto deportivo de tracción delantera más potente del mercado, y en esta prueba te voy a contar todo lo que lo convierte en un coche de otro planeta.

Un rival de cuidado. Prueba del Seat León Cupra 2017 

El Civic Type-R 2016 lleva un motor gasolina de 2,0 litros turbo con 310 CV de potencia. Sus prestaciones son para temblar: 0 a 100 km/h en 5,7 segundos y una velocidad punta de 270 km/h. Tiene un sistema Start-Stop y homologa un consumo medio de 7,3 l/100 km, pero estaréis de acuerdo conmigo en que no es ni de lejos el dato más importante de esta prueba. Me estoy poniendo nervioso con este extraterrestre a mi lado que me pide que lo conduzca y es una oferta que no puedo rechazar. ¿Os atrevéis a sentaros a mi lado?

Vigila los puntos de tu carnet de conducir

El Civic Type-R 2016 ronronea ante mí. Mientras se despereza, su motor apenas hace ruido, pero aún no me he puesto en movimiento. Estoy sentado en sus baquets, que agarran mi cuerpo como un guante. No son asientos deportivos: son baquets de verdad. Su color rojo va a juego con los cinturones de seguridad y el cuero del volante. Este Civic se ha juntado con malas compañías y se ha vuelto un poco macarra...

Aquí tienes las primeras imágenes del nuevo Honda Civic 5 puertas

La entrega de potencia es progresiva, pero extremadamente contundente. Una entrega que nunca antes había sentido en un motor turbo, que suelen ser más bruscos, con patada. Suelto el acelerador y la válvula de descarga electrónica me regala un silbido que casi puedo paladear. ¿Estoy ya en el cielo? Lo vuelvo a hacer varias veces. La sensación se convierte en adicción. Y cuando miro el velocímetro me asusto, no quiero ir aún a la cárcel. Me relajo y trato de disfrutar del paisaje, mientras escucho de fondo un rugido contenido que se posa en mi oreja, como un diablillo maligno que me incita a hacer el mal.

El tarado de suspensiones del Civic Type-R es duro y puede llegar a ser incómodo con firmes en mal estado. En este sentido, dista mucho del carácter dual de coches como el Seat León Cupra que ya hemos probado, realmente dóciles y cómodos en sus modos de conducción de calle. El Civic Type-R es DEPORTIVO con mayúsculas en cuanto comienza a rodar, pero lo puede ser aún más si tocas cierto botón que ya te contaré.

El extraterrestre me pide constantemente más aceleración, más velocidad. Su respuesta a mis órdenes es precisa e intensa y cambia de apoyo sin esfuerzo aparente. El tacto de la dirección asistida de doble piñón me convence, hace que me funda con la máquina y pueda leer el asfalto con mis dedos.

¿Qué me dices de su motor?

El anterior Honda Civic Type-R tenía el mejor bastidor de su categoría, al menos en lo que a deportividad se refiere. Sin embargo, no podía hacer nada frente a sus rivales, todos ellos con motor turbo, más potencia y mejores prestaciones. De nada sirve pasar por curva más rápido si luego entre curva y curva te arrancan la cabeza. Ahora que las emisiones mandan más que nunca, en Honda han reconducido el concepto Type-R a las nuevas exigencias pero sin abandonar del todo el carácter VTEC que tantos adeptos tiene. Emplea un motor de dos litros de aluminio con distribución variable en admisión y escape.

Numerosos detalles te recordarán que no estás en el Honda Civic de tus padres, sino en el coche que tus padres no querrían que comprases.

Este mayor control le permite sacar mucho partido de la sobrealimentación que, además, se beneficia de una válvula de descarga electrónica, con la que hay mayor control de la presión de la inducción. El resultado son 310 CV a 6.500 rpm con el corte a las ¡7.000 vueltas! y un par máximo de 400 Nm desde las 2.500; es decir, que Honda ha sacrificado 1.500 rpm de aquellas míticas 8.500 anteriores en favor de un motor más lleno, mucho más rápido, potente y menos gastón, pero que sigue llegando muy arriba, donde todo aficionado a la tecnología VTEC quiere estar. No faltan el intercooler o un radiador de aceite para el cambio. La caja manual de seis velocidades tiene una relación más cerrada de lo habitual, recorridos cortos de palanca (40 mm) y un tacto de carreras que te invita a jugar con ella siempre. El diferencial es un autoblocante helicoidal con un tarado bien equilibrado para el uso diario y deportivo.

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¿Qué sorpresa esconde?

Por si todo esto te parece poco, el nuevo Honda CivicType-R tiene un arma secreta: el modo +R, que se activa con un botón situado a la izquierda de la instrumentación. Los relojes se tiñen de color rojo y el sonido de los escapes adquiere un tono más penetrante si cabe. La marea roja trae consigo nuevas pantallas con información adicional, como presión y temperatura del aceite, presión del turbo, voltaje de la batería o grado de apertura del acelerador, además de un medidor de fuerza G. Todo el coche aprieta sus músculos, y la respuesta de todos los controles es más instantánea. Lo siento especialmente en la dirección, con menor asistencia y mayor feedback. El acelerador responde antes a mis órdenes y la suspensión dinámica nos transmite a los riñones cada pequeña piedrecilla del asfalto. El Civic Type-R se convierte en una máquina aún más efectiva, con una zaga que se desliza de manera muy controlable si así lo deseamos.

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El equipo de frenado está compuesto por discos ventilados y perforados de 350 mm de diámetro, abrazados por pinzas Brembo de cuatro pistones. Estos discos tienen una capacidad de frenado monumental y me clavan contra el cinturón de seguridad cada vez que freno a fondo. Me sorprende el buen funcionamiento de la suspensión adaptativa electrónica que equipa el Honda Civic Type-R.

¿Y el interior?

Es agradable, con unos magníficos asientos y muchos extras. Por espacio es el más amplio entre sus rivales con, además, el maletero más grande del segmento. Detrás cambia la homologación a dos plazas, con lo que gana en amplitud, aunque no hubiese estado de más mantener las tres del Civic normal; si fuese tres puertas lo hubiese entendido mejor.

¿Merece la pena pagar 34.500 euros por el nuevo Honda Civic Type-R?

La respuesta a la pregunta era NO antes de haberme subido al Civic Type-R. Por muy buen equipamiento de serie que tenga, estamos hablando de casi 35.000 euros por un Honda deportivo de tracción delantera. Tras nuestra prueba puedo certificar que su precio es una ganga. Su versión GT con la que yo he podido hacer esta prueba, tiene un precio de unos 37.000 euros, e incluye equipamiento de lujo como un pack de seguridad activa, climatizador automático bizona o un equipo de audio premium, pero para sonido premium, el que sale de sus cuatro escapes... y el placer de conducirlo.

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