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Prueba: el Seat León Cupra 2017 es el que hay que tener

Así, sin medias tintas

Imagen de perfil de Luis Guisado

Esta prueba del Seat León Cupra 2017 me ha dejado clara una cosa: es el compacto deportivo que hay que tener. Al menos sobre el papel: tiene imagen, tiene motor y tiene comportamiento.

Vamos por partes. Para empezar, el nuevo León Cupra se diferencia tanto del anterior como el nuevo Seat León 2017 del modelo al que sustituye. Poco. Pero es que en Seat apuestan por renovar la base tecnológica de sus modelos para mantenerlos en la picota... a pesar de que se mantienen solos.

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Ya te hemos contado cientos de miles de millones de cosas del nuevo Seat León Cupra 2017, por lo que en redacción solo nos quedaba probarlo. Personalmente, lo que más me gusta es que es un compacto deportivo discreto. Muy por debajo del Honda Civic Type-R que probamos en su momento e incluso del Volkswagen Golf GTI 2017 o el Renault Mégane RS 2018. Vale, antes de que me digas nada, saco al eterno GTI, que tiene 70 CV menos (ahora tienen 230 -y 245 CV el Performance-), porque cuesta prácticamente lo mismo. Luego tú eliges si quieres un coche de 300 CV o un mito de 230.

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En marcha me gusta porque tiene una doble cara. Igual que un famoso ante las cámaras, que sonríe o golpea a los fotógrafos según le conviene, pero sin dar vergüenza ajena. Si quieres, en modo confort se deslizas tranquilamente sobre el asfalto, solo pagando el peaje de unos neumáticos de 19 pulgadas con perfil 35 que te trasladan las imperfecciones al interior: si no hay elemento elástico, no se puede hacer magia. Sí que parecen hacerlo las suspensiones, que son ajustables. En el modo de conducción 'comfort' del Cupra, contienen la carrocería lo suficiente como para que no te dé pereza atravesar una zona de rotondas. Vira plano y te permite hacer trayectos largos sin necesitar una parada en el fisio. Eso sí, a la hora de pasar badenes, la suspensión trasera puede dar un buen (y lógico) golpetazo, por lo que tendrás que andar fino si llevas pasajeros. El motor y el cambio, en este caso también van acordes. Sin duda, de lo mejorcito entre los coches nuevos de 2017.

Si te apetece avanzar con el Seat León con un poco de brío, selecciona la posición Sport. El DSG pasa a'S' y todo se tensa un poco más. El acelerador es más inmediato y la entrega de potencia se hace antes. A mí me ha gustado este modo para moverme en trayectos del día a día precisamente por la inmediatez del acelerador y el brío que tiene para buscar ese hueco en la autopista cuando pones el intermitente y consigues que los de alrededor cierren los huecos por eso de que la vida es una carrera. O algo así.

Prueba el Seat León Cupra en curvas y verás

Y llego al modo Cupra... y la prueba del León se convierte en otra cosa. No pienses que se convierte en una salvaje creación divina. En realidad, desde dentro solo notas que todo está más duro, la potencia sale antes del pedal del 'gas' y el sonido del escape es algo más grave. Pero se vuelve ágil como el que más. El autoblocante delantero de gestión electrónica (es un tipo de Haldex y en Seat lo llaman VAQ), la dirección, la fuerza que emana de su motor dos litros... Todo te invita a seguir adelante.

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Probar un Seat León Cupra 2017 por zona de curvas es una delicia. Con la discreción que le caracteriza te comes el asfalto con comodidad. No tienes un mal gesto y, si el sentido común no te falla, cuando empiezas a llegas al límite de adherencia lo notas tan claramente que puedes bajar el ritmo y todo vuelve a su cauce. Cuando llegue el Seat León Cupra R, lo va a tener muy muy dificil...

La dirección tiene buen peso para girar a un lado y otro; el acelerador te da los 300 CV en cuando alcanzas las 6.200 vueltas, pero un buen rato antes (desde 1.800) tienes disponibles los 380 Nm de par. Si vas a conducir ágil, te recomiendo que te dejes del modo manual; en 'S' el cambio funciona de maravilla. Sube cuando tiene que subir y reduce cuando toca: un buen trabajo de los ingenieros que han creado las leyes del cambio de este DSG. Dentro de un par de años lo verás en el listado de los mejores coches de segunda mano con cambio automático que hemos elaborado.

Quizá has notado que no he hablado de los frenos. No hace falta. El Seat León Cupra de esta prueba no llevaba el Performance Pack que no es barato, 2.800 euros (1.300 euros más que el chasis cup del Renault Mégane RS), pero que aparte de unas llantas específicas, añade frenos Brembo. Con unos Pirelli P Zero y el equipo normal tienes una capacidad de frenada más que suficiente para disfrutar de un buen rato de conducción. Y cuantas más curvas haya, mejor que mejor.

Claro, y no hay pegas, ¿no? Déjame decirte que probablemente las haya. La principal es que no es un Golf GTI. Es decir, que si dentro de unos años decides venderlo, te van a dar menos dinero por un coche que costó casi lo mismo nuevo. Tampoco me ha gustado el nuevo sistema de infotainment que prescinde de los dos botones giratorios y los laterales para dejar que tu dedo se pierda en los menús de la pantalla táctil (no veas lo complicado que es hacer zoom en el navegador). Y por ponerme exquisito, el acceso a las plazas traseras podría ser más espacioso. Y poco más. La prueba del Seat León Cupra 2017 me ha dejado clara una cosa: para mí, estamos ante EL-COMPACTO-DEPORTIVO. Otros hacen otras cosas mejor, pero este lo hace todo tan bien que es difícil no enamorarse de él.

Aunque quizá si probáramos el ABT Seat León ST Cupra 300 Carbon Edition nos saldría un nuevo amante... 

 

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