He conducido el nuevo Mini John Cooper Works eléctrico: ¿es un buen compacto deportivo?

He conducido el nuevo Mini John Cooper Works eléctrico, un compacto deportivo con un carácter más suave que el del modelo de gasolina, pero con mucha diversión.
Cuando se anunció que el nuevo Mini John Cooper Works se ofrecería en versión de gasolina y eléctrica, hubo quienes no terminaban de ver con buenos ojos que el deportivo estrella de la marca británica contara con una variante de baterías. Ahora, he conducido el nuevo Mini John Cooper Works eléctrico: ¿es un buen compacto deportivo?
La esencia de Mini se representa por el clásico Cooper, y aunque se trata de un modelo que ha crecido y ha cambiado mucho desde su concepción en la década de 1950, todavía está presente en la gama del fabricante. Hay otros modelos que puedes encontrar, sí, pero el Mini 3 Puertas es el que no puede faltar bajo ningún concepto.
En su gama convencional se ofrece con versiones de combustión y eléctricas, algo que no es novedad. Lo que sí lo es es que ahora se encuentren estas opciones en su configuración más deportiva. Ahora el lado prestacional de este compacto no es exclusivo de la gasolina, con una versión no térmica que se ha creado con una receta similar a la original.
Como en el modelo de combustión, el diseño del Mini John Cooper Works eléctrico cuenta con toques deportivos que lo diferencian del resto de la gama. Por supuesto, no faltan los emblemas JCW, así como añadidos en los paragolpes, taloneras y pilar C para mejorar la aerodinámica. También con este objetivo se ha añadido un difusor y un alerón trasero mejorado.
Asimismo, hay detalles en rojo que decoran la carrocería y la firma lumínica presenta un diseño específico en la iluminación diurna. Aun así, si hay algo que ayuda a identificar a esta variante son las llantas de 18 pulgadas de aspecto más deportivo, pero también aerodinámico.
En cuanto al interior, se presenta con la típica combinación de colores negro y rojo propia de los Mini deportivos. Es así en el salpicadero, que cuenta con un recubrimiento textil, así como en la iluminación ambiental y en la tapicería. Además de esto, hay unos asientos más deportivos y un volante de aro grueso con una leva para activar la función ‘Boost’, de la que te hablaré más adelante.
Todo esto se acompaña de un elemento estrella en los últimos modelos de la marca británica: una pantalla central OLED redonda de 24 cm de diámetro que concentra las funciones de cuadro de instrumentos e infoentretenimiento con varias estéticas. Hay una serie de mandos físicos debajo, pero desde aquí lo controlas prácticamente todo.
Más de 350 km de autonomía y 258 CV
Mientras que el JCW térmico rinde 231 CV, el Mini John Cooper Works eléctrico cuenta con un motor eléctrico delantero que ofrece 258 CV de potencia y 350 Nm de par. Así es como se suple el aumento de peso de esta versión, que para la báscula en 1.655 kg frente a los 1.330 kg de la configuración de gasolina.
A pesar de este peso más elevado, no es un coche lento en absoluto. 5,9 segundos le bastan para pasar de 0 a 100 km/h, mientras que su velocidad máxima está limitada a 200 km/h, en lugar de los 180 km/h habituales de las versiones eléctricas convencionales.
Además de todo esto, en un coche eléctrico es especialmente importante la autonomía, que se queda en 371 kilómetros según la cifra homologada en ciclo combinado. Es así gracias a una batería de iones de litio de 49,2 kWh netos que se puede cargar a 11 kW en CA y a 95 kW en CC para pasar de un 10% a un 80% en 30 minutos.
¿Se conduce como el térmico?

Como te puedes esperar, conducir el Mini JCW eléctrico no es igual que situarte tras el volante de su hermano de gasolina, aunque eso no quiere decir que carezca de la deportividad que se espera.
Por supuesto, la entrega de potencia es inmediata y contundente, algo que puedes aprovechar al máximo con la mencionada leva del modo ‘Boost’. Al pulsarla, durante unos 10 segundos tienes toda la potencia disponible, lo que te da una aceleración más fuerte y un sonido propio del de una nave espacial de Star Wars como acompañamiento.
Esto hará que te lo pases bien, pero no acaba de sorprender, ya que lo normal en un BEV es que cuente con una entrega de potencia inmediata. En un John Cooper Works se busca también un buen comportamiento dinámico, con una buena agilidad en zonas de curvas que no se ha perdido en esta versión de baterías.

Como es de esperar, la dirección es muy reactiva e inmediata, aunque es algo más suave y filtrada que la del modelo de combustión. Igualmente, permite moverte con mucha rapidez en curvas reviradas, mientras que una suspensión de tarado firme hace que la estabilidad esté garantizada en todo momento. Eso sí, sigue siendo más blanda que la del modelo térmico.
En una línea general se podría definir el tacto de los frenos también. Por supuesto, son muy efectivos, con discos ventilados y pinzas de un pistón, pero el tacto del pedal es más esponjoso que el de la versión térmica y cuenta con una primera zona en la que la respuesta es menos decidida, sin llegar a ser algo tan acusado como en otros BEV.
Conduciendo ambos modelos (el eléctrico y el gasolina), las diferencias entre ambos son claras. Los dos ofrecen deportividad, pero la entienden de maneras distintas, con el Mini JCW eléctrico definido por un comportamiento más cercano al del Mini 3 Puertas de baterías convencional, pero con un tacto de conducción más emocionante.
Así, esta no es una variante tan radical o que ofrezca una conducción tan pura y poco filtrada como la del modelo de combustión, pero es capaz de hacer que te lo pases muy bien, mientras que en el día a día es un coche más cómodo y agradable que el de combustión. En esencia, ofrece una dualidad que puede ser interesante para quien busque un coche para todo.
Precio y rivales
El precio del Mini John Cooper Works eléctrico es de 41.835 euros en estos momentos, cifra por la que te llevarás un compacto deportivo con un comportamiento que te hará disfrutar. Ahora bien, también hay opciones como el Alpine A290, que arranca en 38.700 euros y es uno de los BEV más divertidos del momento.
De la misma forma, el Abarth 500e también puede ser una buena alternativa si quieres un pequeño deportivo de baterías. Te costará 39.350 euros y ofrece diversión en un formato aún más concentrado.
Nuestro veredicto

Sergio Ríos
Redactor
Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor
