Esta pick-up, de la que solo se hizo una unidad, fue destruida en secreto. Ahora ha producido una demanda multimillonaria

En Ram pensaban que un pick-up eléctrico para servicio pesado era una buena idea. El proyecto se canceló y ahora hay una demanda multimillonaria de por medio.
Lo creas o no, no todos los coches en los que los fabricantes empiezan a trabajar acaban llegando a la fase definitiva de producción. De hecho, muchos de estos modelos jamás llegan a ver la luz del día, ya sea por falta de interés, por su escasa rentabilidad o porque no satisfacen las cambiantes tendencias del mercado actual.
Todo empieza con un concept car. Este tipo de vehículos únicos, en cuyo desarrollo invierten ingentes cantidades de dinero, sirven para testear el mercado y la respuesta del público. También se usan para mostrar al mundo la línea futura de la compañía en términos de diseño y tecnología, y en algunos casos incluso previsualizan un futuro modelo de producción en serie.
Ram y sus camionetas eléctricas

Por desgracia, no todos estos prototipos acaban llegando a la última fase. Muchos son los que se quedan por el camino, incluso cuando el fabricante en cuestión ha prometido que crearía una versión de producción para llevarla a los concesionarios. Esto es precisamente lo que le ha pasado a RAM con un pick-up eléctrico que acabó siendo destruida en secreto.
La marca propiedad de Stellantis presentó en el Salón del Automóvil de Nueva York del año 2023 una camioneta eléctrica, la cual bautizó como Ram 1500 REV. La intención era que este pick-up llegara al mercado durante el cuarto trimestre de 2024, algo que finalmente no sucedió, llevando a la compañía a posponer su lanzamiento hasta el año 2026.
Mientras prosigue con el desarrollo de este pick-up eléctrico que parece que sí va a llegar, aunque lo haga un par de años tarde, Ram estuvo trabajando en secreto en otro pick-up. Este segundo modelo también era eléctrico, pero a diferencia del 1500 REV, estaba pensado para el servicio pesado, es decir, que iba a ser más grande, más potente y capaz.
El misterioso camión eléctrico podría haber acabado llegando como Ram 2500 REV o 3500 REV. Estas versiones son los modelos de servicio pesado de la marca cuando están equipados con motor de combustión interna, por lo cual tiene sentido que la compañía acabara utilizando alguna de estas denominaciones para la versión eléctrica.
Previsto un modelo de servicio pesado para 2027 que finalmente no llegará
Según hemos podido averiguar, la intención de Ram era la de llevar a producción este segundo pick-up eléctrico en 2027. Sin embargo, el proyecto se acabó cancelando el año pasado, destruyendo el vehículo en secreto y produciendo una demanda multimillonaria, tal y como informan desde Automotive News.
Al parecer, Valeo ha demandado a American Axle & Manufacturing (AAM) por negarse a cubrir los costes irrecuperables asociados al desarrollo de componentes específicos para el pick-up eléctrico. Valeo habría invertido millones en el desarrollo de motores eléctricos e inversores que se utilizarían en el vehículo.
AAM llegó a un acuerdo con Stellantis en 2023, en el cual se confirmaba el lanzamiento de un nuevo modelo, que por aquel entonces era todo un misterio, que contaría con ejes e-Beam delanteros y traseros que incluyen tecnología e-Drive 3 en 1 integrada, es decir, que el conjunto formado por el motor, el inversor y la caja de cambios quedaría integrado en esos ejes.
Todo el proyecto se habría ido al traste en 2024 y ahora ambas empresas están protagonizando una demanda por un supuesto acuerdo de 25 millones de dólares (unos 22 millones de euros). Valeo, según se informa, exige que se le pague por su trabajo, mientras que AAM alega que las dos empresas nunca tuvieron un contrato vinculante.
Una demanda millonaria y un coche sin mucho sentido
Mientras tanto, y a la espera de ver qué ocurre con esta demanda millonaria entre dos empresas que supuestamente trabajaron juntas en el desarrollo de tecnología de propulsión eléctrica para un nuevo pick-up, nos preguntamos que habría pasado si Ram hubiera seguido adelante con el proyecto.
Lo llamativo en todo esto es que las camionetas de servicio pesado se utilizan para precisamente eso, transportar cargas pesadas. Son vehículos potentes, con gran capacidad de remolque, que en Estados Unidos son muy utilizadas para realizar todo tipo de trabajos pesados.
Por eso, el rey en términos de sistemas de propulsión para este tipo de vehículos son los motores diésel, que se caracterizan por sus elevados niveles de par motor. Aunque los motores eléctricos suelen ofrecer un buen rendimiento en términos de par, lo cierto es que pecan de una de las peculiaridades que hacen especiales a este tipo de pick-up, una limitada capacidad de remolque.
Por tanto, lo más lógico es que Ram (o Stellantis) haya decidido cancelar el proyecto que hubiera acabado con un pick-up eléctrico de servicio pesado con más carencias que virtudes.

