Volkswagen se deja de experimentos con el ID.Polo. Su interior es un guiño a su mejor época

Interior del Volkswagen ID. Polo.
Interior del Volkswagen ID. Polo.

Volkswagen muestra el interior del nuevo ID. Polo, mostrando líneas simples combinadas con la tecnología más avanzada y un guiño al pasado.

Poco a poco, vamos conociendo más detalles sobre el nuevo Volkswagen ID. Polo, el nuevo coche eléctrico de la firma alemana cuya llegada está prevista para esta primavera para ubicarse en el escalón de acceso a la gama eléctrica de Volkswagen. Ahora hemos conocido el interior el ID. Polo y nos gusta por una sencilla razón.

El ID. Polo aspira a jugar un papel clave para la marca en el segmento B, seduciendo con una mezcla de precio contenido (en el entorno de los 25.000 euros), una buena ergonomía y esa reconocible calidad alemana que algunos echan en falta últimamente.

Volkswagen está desvelando datos de su nuevo utilitario eléctrico por fascículos. Cada cierto tiempo, difunde una nueva información y ahora ha sido el turno del habitáculo y el puesto de conducción, exactamente el que verás cuando salga el coche en unos meses.

Se trata de un interior diseñado con líneas claras y sencillas, en el que destaca la más avanzada tecnología, pero también algunos detalles que nos retrotraen a la mejor época de la compañía germana.

Entre la modernidad y los guiños al pasado, así es el interior del nuevo Volkswagen ID. Polo

El interior del nuevo Volkswagen Polo eléctrico presenta algunos detalles interesantes. Por un lado, como es habitual en estos tiempos, la marca ha utilizado materiales sostenibles y reciclados para los revestimientos, especialmente, en el salpicadero y los paneles de las puertas, así como las tapicerías de los asientos.

Una vez sentados en el asiento del conductor, encontramos una instrumentación digital de 10,25 pulgadas junto a una pantalla de 13 pulgadas para proyectar el contenido del equipo multimedia, totalmente personalizable.

Sin embargo, el nuevo ID. Polo supone un regreso a los orígenes de Volkswagen en algunos aspectos. A diferencia de los primeros modelos de la familia ID, aquí vuelven los mandos físicos: hay botones en el volante y controles convencionales para las ventanillas y la climatización. Incluso, las luces de emergencia también tienen un interruptor propio.

De esta forma, los de Wolfsburgo abandonan los paneles táctiles en favor de la fiabilidad y el manejo más intuitivo, lo cual se percibe como una corrección de rumbo sensata que debería hacer más fácil el control de las diferentes funciones. Otro detalle es la franja ID. Light, ahora prolongada hacia las puertas.

Cuadro de instrumentos retro del ID. Polo.
Cuadro de instrumentos retro del ID. Polo.

No obstante, el elemento que más llama la atención y que supone zambullirse directamente en los años 80 es el modo de visualización del mencionado cuadro de instrumentos, denominado ‘Salsa secreta’: pulsando un botón, se convierte en el cuadro del primer Golf.

Además, el nombre ‘Salsa secreta’ evoca a la salsa de tomate que vendría Volkswagen. La combinación de tecnología fresca y nostalgia discreta está bien calibrada.

Por otro lado, el nuevo ID. Polo conserva el mando giratorio en el túnel de transmisión para ajustar el volumen y elegir la música, igual que en los modelos de combustión. Entre el equipamiento opcional, también se podrá incluir un sistema de sonido Harman Kardon más potente.

Cuatro niveles de potencia y dos baterías

Volkswagen ID. Polo.
Volkswagen ID. Polo.

El regreso a los controles físicos no es sólo un soplo de nostalgia hacia la mejor época de la marca (ahora atraviesa horas bajas), sino que también refuerza la visión de que en Wolfsburgo escuchan al cliente.

Cuando Volkswagen comenzó a cambiar el interior de sus nuevos modelos, abandonando la tan apreciada ergonomía que los caracterizó siempre para adoptar diseños más tecnológicos y modernos, las críticas no se hicieron esperar. El fabricante reconoció su error y ha ido corrigiendo.

El nuevo Volkswagen ID. Polo llegará con cuatro niveles de potencia: inicialmente, lo hará con una versión de 116 CV, otra de 135 CV y otra de 211 CV. Más tarde, desembarcará el ID. Polo GTI con 226 CV.

Los dos primeros llevan una batería LFP de 37 kWh de capacidad neta que puede cargarse a 90 kW con corriente continua, mientras que los más potentes recurren a una batería de tipo NCM de 52 kWh netos, que admite recargas a 130 kW con corriente continua.

Por el momento, no hay datos de autonomía homologada WLTP, si bien Volkswagen estima que la del ID. Polo de 211 CV y batería de 52 kWh será de unos 450 kilómetros.

Recordemos que el nuevo ID. Polo se fabrica en España, en la fábrica de Martorell, donde también se produce el Cupra Raval. Los pedidos se abrirán en mayo de 2026 y las primeras entregas se esperan para otoño.

Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España