El motor V8 S62 del BMW M5 E39 fue el arma definitiva para convertirlo en leyenda entre las berlinas deportivas

Un BMW M5 E39 con su motor V8 de 400 CV en pleno esplendor en el Goodwood Festival of Speed de 2024
Un BMW M5 E39 con su motor V8 de 400 CV en pleno esplendor en el Goodwood Festival of Speed de 2024

La generación E39 del BMW M5 es la mejor berlina deportiva para muchos entusiastas de la marca alemana. Montaba un motor V8 S62 atmosférico de 5,0 litros y 400 CV unido a un cambio manual.

A veces, las mejores cosas se crean casi sin querer. Un ejemplo es una de las mejores berlinas deportivas que se han hecho, el BMW M5 E39 que nació de rebote y, sin embargo, para muchos aficionados de la firma bávara es el mejor M5 que se ha hecho. Buena culpa la tiene su motor V8 S62.

Si por algo que reconocida BMW es por sus motores. Incluso en la actualidad, cuando muchas marcas han bajado algunos puntos en cuanto a calidad y rendimiento de sus motores (por diferentes factores: normativa de emisiones, consumos…), la compañía germana es de las pocas que se salvan.

Los bávaros siempre han cuidado mucho su imagen de deportividad y han sabido imprimir siempre ese tacto de conducción tan característicos a sus coches. Pero, sin un motor en condiciones, de poco serviría.

El historial de buenos propulsores en BMW es amplio. Recordemos que la marca nació como fabricante de motores de avión y, tras la Primera Guerra Mundial, empezó a fabricar motocicletas y, más tarde, automóviles.

Los motores de BMW siempre han alcanzado un notable prestigio, casi desde sus primeros vehículos de producción propia. Centrándonos en el M5, la primera generación (E28) utilizó una evolución del motor M88/3, el mimo que empleó el BMW M1, ni más ni menos.

Otro motor legendario desarrollado en la factoría bávara fue el V12 M70 que estrenó en el BMW Serie 7 y que evolucionó hasta instalarse en el McLaren F1, ya con código S70/2, con 6.1 litros de cilindrada y 600 CV.

El motor V8 S62 del BMW M5 E39

Motor V8 S62 del BMW M5 E39.
Motor V8 S62 del BMW M5 E39.

Nuestro protagonista es el BMW M5 E39. Para muchos, el mejor M5 que ha habido. Habrá quien piense que ese honor le corresponde al E60, con el V10 de 507 CV. Sin embargo, la sensación menos filtrada que transmite el E39 le da varios puntos a favor.

Montaba un bloque V8 denominado S62 B50, una evolución del M62 que se montaba en el 540i, el modelo que cerraba la gama del Serie 5 antes de la llegada del M5.

El bloque motor del M62 estaba hecho de aluminio con revestimiento de cilindros en Alusil. Fue el primer V8 en tener distribución variable para admisión y escape, aunque esto llegó en versiones posteriores, denominadas M62TU.

C+el V8 S62 del M5 E39 contaba con inyección de combustible Bosch Motronic 5.2 MSS 52 y doble árbol de levas (DOHC) con cuatro válvulas por cilindro hasta un total de 32 válvulas. También dispone de bielas deportivas forjadas y fabricadas mediante fractura.

BMW M5 E39.
BMW M5 E39

En el S62 se amplió el diámetro a 94 milímetros y la carrera a 89 milímetros, alcanzando un desplazamiento de 4.941 centímetros cúbicos. Tenía ocho cuerpos de mariposa individuales (uno por cilindro) para controlar el flujo de aire en el motor.

Mediante el acelerador electrónico (drive-by-wire), se accionaban esos cuerpos, con un ajuste para que el conductor seleccione el modo ‘normal’ o ‘deportivo’, cambiando la respuesta de acelerador.

La relación de compresión era de 11,0:1 y se utilizaban árboles de levas huecos. La cadena de distribución en el V8 S62 de BMW era una cadena de doble fila, a diferencia del M62, que empleaba una cadena de distribución de una sola fila.

Aplicaciones del V8 S62

BMW Z8.
El BMW Z8 utilizó también el S62

El resultado era un motor que entregaba 400 CV de potencia a 6.600 vueltas y 500 Nm de par a partir de las 3.800 rpm. Conectado a una caja de cambio manual de seis velocidades Getrag, el BMW M5 E39 aceleraba de 0 a 100 km/h en 5,3 segundos y alcanzaba una velocidad máxima limitada a 250 km/h.

Como curiosidad, los motores de los M5 anteriores se fabricaron en la sede de la división M en Garching, Alemania. Sin embargo, el V8 S62 del M5 E39 se construyeron en la planta de Dingolfing.

Este motor V8 de 4.9 litros no sólo se montó en el M5 E39. También se empleó en el BMW Z8, aquel precioso roadster que la firma bávara lanzó en el año 2000, inspirado en el igualmente maravilloso BMW 507 de los años 50.

Pero el V8 S62 también se montó en dos modelos que no eran de BMW. Exactamente, en el Ascari KZ1, un exclusivo deportivo del que sólo se fabricaron 50 unidades, y en el prototipo Ascari A10.

Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España