Si buscas un coupé deportivo a buen precio y con cosas que contar, deberías volver la vista al Hyundai Genesis Coupé

En 2011 se lanzó el Hyundai Genesis Coupé, una edición limitada a sólo 120 unidades en España, disponible con un motor de cuatro cilindros y 2.0 litros turbo y un V6 de 3.8 litros.
Imagina poder comprarte hoy un coupé con buena potencia y tracción trasera por unos 30.000 euros. Eso suena ya a ciencia ficción, pero era posible en España en 2011 con el Hyundai Genesis Coupé. Y no lo confundas con el Hyundai Coupé que salió del lápiz de Pininfarina.
Actualmente, los automóviles con carrocería coupé han pasado a mejor vida. Como mucho, puedes encontrar algunas berlinas de cuatro puertas con una silueta fastback (aquí también ha jugado Hyundai, con el i30 Fastback) y SUV con un diseño coupé (véase el Volkswagen Taigo o el Renault Arkana).
El Hyundai Genesis Coupé fue un modelo muy especial. Medía 4,63 metros de largo y tenía dos puertas. Se puso a la venta en España en enero de 2011, pero con una tirada muy limitada.
En realidad, el Genesis Coupé era un modelo que ya llevaba un tiempo en el mercado estadounidense y Hyundai decidió comercializar en Europa, pero sólo 1.200 unidades, de las que 120 llegaron a nuestro país. Cada una incluía una placa con el número de producción en el interior.
Hyundai Genesis Coupé, un coupé deportivo de los de antes
Precisamente, por llevar tiempo en Estados Unidos, cuando llegó a Europa el Hyundai Genesis Coupé daba la sensación de estar ya algo obsoleto, en comparación con algunos de sus rivales directos, como eran el Renault Laguna Coupé, el Mercedes CLC SportCoupé, el Alfa Romeo Brera o el Audi A5, todos ellos mucho más caros.
Sin embargo, lo más importante del coupé coreano estaba en su motor y en las sensaciones que transmitía. Porque no lo olvidemos, muchas veces lo importante en un coche no es el equipamiento que tiene o la calidad de los plásticos. Algunos buscan un coche con el que divertirse y disfrutar de la conducción. Y en esto el Genesis Coupé cumplía con nota.
Estaba disponible con dos motorizaciones, ambas de gasolina, naturalmente: por un lado, un bloque de cuatro cilindros y 2.0 litros turbo con 214 CV; por otro, un V6 de 3.8 litros atmosférico con 303 CV.
Ambos estaban ligados a un cambio manual de seis relaciones. En otros mercados, se podía combinar también con un cambio automático de cinco velocidades firmados por ZF, pero esta opción no se ofrecía en España.
Como curiosidad, de las 120 unidades que llegaron a nuestro mercado, las versiones 2.0T correspondían a los números impares, mientras que el V6 tenía números pares.
Un motor de vieja escuela

Como decimos, lo mejor del Hyundai Genesis Coupé estaba bajo el capó. Ambas mecánicas ofrecían un rendimiento muy satisfactorio, aunque cada una de diferente manera. El 2.0 era muy alegre, subía muy bien de vueltas y se notaba más ligero que el V6, pero éste que sonaba mucho mejor.
El bloque de cuatro cilindros tenía una culata de 16 válvulas, distribución variable (CVVT) y entregaba un par máximo de 294 Nm. Era un motor de la vieja escuela, en el sentido de que tenía una tradicional admisión por mariposas en vez de equipar un sistema de inyección directa, algo que ya era extraño hace 15 años.
Ofrecía un empuje constante a cualquier ritmo, sin que la respuesta del compresor fuese bruta. De hecho, había modelos en el mercado con un funcionamiento más brillante a medio régimen, como el Golf GTI de 2.0 litros y 211 CV. Pero el motor se asociaba muy bien con un cambio, cuyas relaciones estaban perfectamente escalonadas.
La capacidad de aceleración era buena, pero sin pegarte al asiento: hacía el 0 a 100 km/h en 8 segundos y alcanzaba los 220 km/h de velocidad máxima. La principal pega era el consumo, con 9,5 litros a los 100 km/h de media homologados, aunque era muy fácil superar esa cifra.
En cuanto al V6 de 3.8 litros, contaba con doble árbol de levas por bancada, sistemas de admisión (VIS) y distribución (CVVT) variables. Igual que el 2.0T, incorporaba un diferencial central tipo Torsen.
El Genesis Coupé con el motor V6 aceleraba de 0 a 100 km/h en 6,4 segundos y alcanzaba los 240 km/h de punta. El sonido era mucho más bonito, animaba a llevarlo alto de vueltas, pero eso se notaba en la aguja del combustible, que tendía a bajar rápidamente. Declaraba una media de 10,3 litros, pero era fácil hacer 14 o 15 litros/100 km.
Un chasis muy rígido

Hyundai afirmaba que el chasis del Genesis Coupé era un 27% más rígido que el del BMW M3 E46 y tenía un reparto de peso en proporción 55-45.
Contaba con suspensión independiente en ambos ejes, de tipo McPherson delante y de paralelogramo deformable atrás, así como unas barras estabilizadoras de 23 milímetros delante y 18 milímetros detrás.
A esto había que sumar unos discos de freno de 320 milímetros en el eje delantero y de 314 milímetros en el trasero y unas llantas de aleación de 19 pulgadas de serie, envueltas en neumáticos de 225/40 R19 delante y 245/40 R19 detrás.
Las 120 unidades del Hyundai Genesis Coupé se ofrecieron con dos niveles de equipamiento: Sport para la versión 2.0T y RS para el V6. Ambas contaban con elementos como seis airbags, control de estabilidad, climatizador y sensores de ayuda al aparcamiento. El RS añadía un iPad de 16Gb como manual de instrucciones.
El precio arrancaba en 29.900 euros para el Genesis Coupé 2.0T Sport y en 35.590 euros para el V6 RS. Dada la producción limitada, no es fácil encontrar unidades en el mercado de segunda mano, pero alguna hay por menos de 20.000 euros.
