He probado el indescriptible deportivo Hyundai IONIQ 5 N: "Un eléctrico que me ha roto los esquemas"

Prueba del Hyundai IONIQ 5 N
Prueba del Hyundai IONIQ 5 N

He probado el Hyundai IONIQ 5 N, un eléctrico deportivo de 650 CV con complejo de coche de combustión que hará que dejes tus prejuicios y te lo pases en grande.

Los compactos deportivos siempre han tenido unas características muy claras: coches compactos de combustión con más potencia y una puesta a punto pensada para disfrutar al volante. Sin embargo, ahora han cambiado un poco las cosas e incluso pueden ser 100% eléctricos. Al menos, eso es lo que pretende demostrar el Hyundai IONIQ 5 de esta prueba.

Hyundai lo llama SUV y es cierto que se podría considerar como tal, pero también podemos considerarlo un compacto por sus proporciones y aspecto. Quizás no tanto por su tamaño, que puede engañar a simple vista. Mide 4,71 metros de largo, 1,94 de ancho y 1,58 de alto

Esto no es una sorpresa si ya conocías el IONIQ 5 convencional, que es 20 mm más alto, 50 mm más estrecho y 80 mm más corto que el deportivo. Aquel ya es un coche eléctrico bastante recomendable por sus capacidades, espacio e incluso por su diseño. Por supuesto, la valoración estética depende de cada uno, pero es innegable que incluso el modelo base tiene personalidad en su apariencia, algo que no está a la orden del día.

¿Cómo es el Hyundai IONIQ 5 N?

Para hacer de este un coche digno del emblema N que identifica a la gama más deportiva de la firma coreana, se han añadido varios detalles que no puedes pasar por alto. Y no, no hablo del color Performance Blue tan típico de los Hyundai N, que se combina con varios elementos en negro y algunos acentos en color rojo.

En el frontal hay un nuevo paragolpes con entradas de aire más grandes y un aspecto más agresivo, en el lateral destacan las taloneras y las llantas de 21 pulgadas envueltas en neumáticos Goodyear Eagle F1 275/35 R21 y en la zaga hay un alerón más deportivo, así como un prominente difusor en la parte inferior.

En lo referido al interior del IONIQ 5 N, tampoco se queda sin cambios. Sigues teniendo un salpicadero con dos pantallas de 12,3” y botones físicos para varios accesos directos, así como para funciones como el volumen, lo que es de agradecer. Ahora bien, la atmósfera a bordo es mucho más deportiva.

En las plazas delanteras te sientas en dos asientos semibucket con el emblema N iluminado en el respaldo. Son butacas cómodas que se sitúan 20 mm más bajas que las del modelo convencional y también agarran muy bien el cuerpo. Además, frente a ti encontrarás un volante específico que cuenta con varios botones interesantes.

Hay dos levas para regular la retención y un botón azul en la parte izquierda para los modos de conducción. En la parte baja izquierda hay otro botón redondo que te da un ‘boost’ adicional durante diez segundos, mientras que los botones adicionales de la derecha actúan sobre el sonido del coche… aunque ya te hablaré de eso luego.

¿Qué le hace especial?

Principalmente, la configuración mecánica, ya que no todo es estética. El Hyundai IONIQ 5 N cuenta con dos motores eléctricos que rinden una potencia conjunta de hasta 478 kW (650 CV), pero ese solo es el principio. También se ha añadido un diferencial electrónico de deslizamiento limitado en el eje trasero, se ha reforzado la columna de la dirección y también la rigidez de la carrocería.

De la misma forma, los ejes de tracción también están reforzados y unos frenos con discos delanteros de 400 mm delante y 360 mm detrás aseguran que no falte la sensación de seguridad a bordo. Incluso se ha reajustado la regeneración específicamente para este modelo, lo que le da una fuerza de frenado de hasta 0,6 G.

Todo esto es llamativo y también lo son las cifras: un paso de 0 a 100 km/h en 3,5 segundos y 260 km/h de velocidad máxima. Nada mal para un eléctrico de 2.275 kg que además promete una autonomía de 448 km.

¿Cómo se conduce?

Prueba del Hyundai IONIQ 5 N
Prueba del Hyundai IONIQ 5 N

Últimamente hay muchos coches eléctricos deportivos que están llegando al mercado, pero habitualmente son rápidos sobre el papel, pero no son divertidos al volante. Suelen ser modelos demasiado filtrados, pesados y silenciosos. Pueden ir muy rápido por su potencia y bajo centro de gravedad, pero realmente no te quedas con ganas de seguir explorando sus capacidades en carretera.

Esto era lo que me esperaba también al conducir el Hyundai IONIQ 5 N que, en circulación normal, no es muy diferente a cualquier otro BEV. Con las levas puedes regular cómodamente la retención en sus tres niveles, tienes un modo ‘One Pedal’ para ir por ciudad y puedes ir en absoluto silencio, aunque tienes tres sonidos simulados: uno de un motor térmico, otro inspirado en un avión de combate y otro más propio de una nave espacial.

Lo único que te da a entender que este es un modelo más deportivo, más allá de la estética, es que la suspensión se siente más rígida y la dirección es algo más pesada y directa, aunque el radio de giro se me hace algo grande. Sin embargo, este es un coche que esconde mucho bajo la manga.

Prueba del Hyundai IONIQ 5 N
Prueba del Hyundai IONIQ 5 N

Si bien en el día a día es casi como un IONIQ 5 más, cuando te vas a una carretera de curvas la cosa cambia mucho. Selecciono el sonido del motor de combustión y pulso el botón ‘N’ derecho del volante, lo que hace que el sonido aumente y cambie la estética de la instrumentación. Suena como un N térmico al ralentí y es bastante convincente, la verdad.

Me pongo en marcha y el coche sale disparado, como es de esperar. El sonido simulado sigue sonando bien y no ha degenerado en una sintonía indescriptible más parecida al ruido de una nave espacial que al de un motor de gasolina. De la misma forma, el comportamiento también es en cierto modo parecido al de un coche térmico.

Al contrario de lo que podría esperar, no se siente pesado ni torpe en ningún momento. En curvas se mueve con mucha agilidad, el eje delantero responde al instange, la carrocería se mantiene estable y sin balanceos y nunca noto ninguna pérdida de agarre acusada. A veces se descuelga la trasera, pero lo hace en la medida justa, sin llegar a asustar.

Prueba del Hyundai IONIQ 5 N
Prueba del Hyundai IONIQ 5 N

Me lo estoy pasando sorprendentemente bien al volante del IONIQ 5 N y el ruido del motor de combustión simulado me tiene boquiabierto. Es muy convincente, pero es solo una parte de la experiencia. En el cuadro de instrumentos ya no se indican niveles de retención, sino marchas y puedo cambiarlas con las levas del volante, como en un coche automático cualquiera.

Es muy raro, ya que no hay una caja de cambios en este coche, pero también simula la existencia de una caja de cambios automática de ocho velocidades y lo hace de forma espectacular.

Puedo apurar la marcha hasta el punto exacto de cambio para notar esa sacudida propia de los cambios deportivos cada vez que subo de marcha, mientras el sonido acompaña e incluso la propia entrega de potencia. No es un truco fácil que no afecte para nada al rendimiento del coche: si voy en una marcha demasiado alta, sientes que el motor se ahoga y si lo llevas al corte, no vas a tener más aceleración hasta que cambies.

Prueba del Hyundai IONIQ 5 N
Prueba del Hyundai IONIQ 5 N

“¿Qué locura es esta?”, pienso para mí. Sigo haciendo curvas y jugando con una transmisión que no existe, pero que me lo está haciendo pasar en grande. Acelero y subo de marchas de forma natural, freno y reduzco antes de la siguiente curva e incluso escucho unos petardazos que tampoco son reales. No puedo evitar reírme. Es ridículo, pero me encanta.

Como buen N, el Hyundai IONIQ 5 N se siente rígido y ágil. Ni siquiera el tacto del freno es tan esponjoso como esperarías, sino más duro y efectivo, más propio de un deportivo. Quizás no sea exactamente como los deportivos térmicos de la marca, pero es un eléctrico que me ha roto los esquemas.

Nunca me esperaba que me lo fuera a pasar tan bien en un eléctrico, pero aquí estamos. No sé cuánto tiempo llevo conduciendo, pero me parece poco. Este sí es un BEV que entiende lo importante de un coche deportivo. No todo va en la aceleración 0 a 100 km/h, sino en ese factor X que hace que no te quieras ir todavía a casa para seguir conduciendo un poco más.

Este es un coche que tiene muchas cosas que pueden parecer absurdas. Simula un motor de gasolina y un cambio de marchas de ocho velocidades sin tener nada de eso, cuenta con un modo Drift que te permite derrapar con mucha facilidad… ¿Necesitas algo de eso? No, pero tenerlo te deja con una sonrisa de oreja a oreja. Cómo voy a echar de menos el IONIQ 5 N cuando lo devuelva.

Precio y rivales del IONIQ 5 N

La diversión del eléctrico deportivo de Hyundai tiene un precio. Concretamente, 78.650 euros al contado, aunque se queda en 64.240 euros actualmente con la campaña de la marca y la financiación. No es barato, pero tampoco lo son algunos de sus rivales.

Un Tesla Model Y Performance te costará 61.990 euros, pero tiene 627 CV y no es tan divertido. También tienes el Ford Mustang Mach-E GT, pero rinde 487 CV y cuesta 79.008 euros. Asimismo, por 63.850 euros tienes el Smart #5 Brabus, con 646 CV de potencia.

Nuestro veredicto

9
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Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor

Hyundai IONIQ 5 N

MODELO

IONIQ 5

NOTA8

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Hemos podido probar el Ioniq 5 de 302 CV con tracciçon total. Aunque era un prototipo, adelanta las muchas virtudes de las que va a disfrutar. Un coche muy serio.