El coupé más bonito de BMW tiene oculto debajo de la carrocería todo un BMW M5 E39, incluyendo el motor V8

BMW MKO
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MKO ha creado, posiblemente, el restomod definitivo: la imagen del BMW E9 con el apartado técnico del BMW M5 E39.

Hay proyectos de restauración, hay restomods y, después, está este BMW. A simple vista parece un elegante coupé alemán de los años 70, uno de esos modelos que ayudaron a construir la reputación de BMW como fabricante de deportivos refinados y de líneas impecables. Sin embargo, bajo esa carrocería clásica se esconde algo completamente distinto: la arquitectura, la mecánica y prácticamente toda la tecnología de un BMW M5 E39

Decir que hablamos de lo mejor de dos mundos quizá sea osado, pero no estaríamos desencaminados: la moda entre los restauradores es convertir clásicos en coches modernos, lo que en muchas ocasiones implica mecánicas eléctricas. No hay no que decir las ampollas que eso levanta, así que optar por una mecánica de combustión de altas prestaciones nos parece la manera más adecuada de tener contento a todo el mundo.

El responsable de esta peculiar creación es Michael Oberhauser, fundador del preparador alemán MKO. Su idea no consistía en realizar un simple cambio de motor, algo habitual en el mundo de los restomods, sino en combinar dos de los BMW más queridos de la historia.

Por un lado, el BMW E9, considerado por muchos aficionados como uno de los coupés más bellos jamás producidos por la marca. Por otro, el BMW M5 E39, una berlina deportiva que para buena parte de la comunidad sigue representando el equilibrio perfecto entre prestaciones, diseño y comportamiento.

Las bases del proyecto ya estaban establecidas y no podían ser mejores, pero la transformación fue mucho más compleja de lo que parece.

En lugar de adaptar un motor moderno a la carrocería clásica, MKO tomó un M5 E39 completo y eliminó prácticamente todo su exterior. Después utilizó partes de dos BMW E9 diferentes para crear la nueva silueta. El chasis del M5 tuvo que acortarse unos 20 centímetros para encajar con las proporciones del coupé clásico, mientras que los pasos de rueda delanteros y traseros fueron ensanchados para acomodar la anchura de la plataforma moderna.

BMW MKO
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El trabajo de carrocería fue tan grande que muchas piezas tuvieron que fabricarse desde cero… y aun así el trabajo es tan bueno que el resultado final parece oficial, salido directamente de un catálogo de BMW.

De hecho, si no se presta demasiada atención a ciertos detalles, podría pasar perfectamente por una versión extrema del legendario BMW 3.0 CSL. El coche incluso incorpora elementos inspirados en el famoso “Batmobile”, como el alerón de techo y los apéndices aerodinámicos que recuerdan al modelo de competición.

Y si el exterior es espectacular, la magia continúa bajo el capó. El proyecto utiliza el motor original del M5 E39, el conocido S62 V8 atmosférico de 4,9 litros. Antes de instalarlo, el propulsor fue completamente reconstruido por MKO y pasó por banco de potencia, donde se mejoró hasta alcanzar unos 426 CV.

BMW MKO
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Toda esa fuerza se transmite a las ruedas traseras (aquí es purista, no como el nuevo BMW M2 que ahora puede tener tracción integral) mediante la caja de cambios manual de seis velocidades del M5 y su diferencial autoblocante (doble ración de purismo).

La combinación resulta especialmente interesante porque el coche pesa menos que el M5 del que procede, por mucho que cueste creerlo. Según el preparador, el vehículo final es aproximadamente 150 kilos más ligero que la berlina original, lo que hace que sus prestaciones sean todavía mejores: acelera de 0 a 100 km/h en unos 5 segundos y es capaz de completar el cuarto de milla en poco más de 13 segundos. Hablamos de un modelo de hace casi dos décadas, pero que presenta cifras que siguen siendo respetables incluso en la actualidad.

En el interior se ha seguido la misma fórmula que en el resto de apartados. El habitáculo mantiene gran parte de los componentes del M5 E39, incluyendo el salpicadero, el climatizador, los elevalunas eléctricos y diversos elementos de confort y tecnológicos modernos. Además, se han añadido otros tantos interesantes como los asientos Recaro o el sistema multimedia Pioneer.

Lo que hace que sea todavía más interesante es que a pesar de lo único que es, no se trata de un prototipo ni de una pieza de exhibición. MKO llegó a obtener la homologación necesaria para comercializarlo, hasta el punto de que el coche fue registrado bajo la propia marca MKO. Se puso a la venta en su día y recientemente ha reaparecido en el mercado de segunda mano, donde ha vuelto a captar la atención de los aficionados.

Actualmente está siendo subastado en Bring a Trailer y, a falta de tres días para que se cierren las pujas, la más alta ha alcanzado los 42.225 euros.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España