Jeremy Clarkson quiere un Lexus LFA: su V10 aún resuena en su cabeza. "Sonaba como un oso herido"

¿Puede uno enamorarse de un coche? Eso es lo que le pasó a Jeremy Clarkson con el Lexus LFA y su genial motor V10. Tanto, que el presentador aún quiere tener uno.
El Lexus LFA fue un superdeportivo incomprendido en su momento, pero también enamoró a muchos por su carácter y por su inconfundible motor V10. Uno de ellos es el periodista y expresentador de Top Gear Jeremy Clarkson, que ha confesado que todavía se quiere comprar el superdeportivo japonés.
La imagen global de Lexus es la de una firma de coches lujosos capaces de pelear con grandes fabricantes del mundo premium con berlinas, SUV y algún monovolumen de lujo como el LM. Sin embargo, en 2010 dio la sorpresa con un deportivo biplaza con motor central-delantero y una producción limitada a 500 unidades.
El Lexus LFA demostraba que el fabricante japonés era capaz de explorar su carácter deportivo, ya mostrado por los modelos pertenecientes a la serie F. Sin embargo, no logró tener la acogida esperada y ha sido un modelo más apreciado con el paso de los años. Ahora es un coche que muchos catalogan como el deportivo de calle con mejor sonido de la historia, pero hay quien ve algo más en él.
Sobre este modelo ha hablado recientemente Jeremy Clarkson en el podcast del medio británico Autocar. Allí ha reconocido que “el LFA todavía vive en mi cabeza como el coche que me encantaría tener”. No es el único, ya que también ha afirmado que querría comprarse un Lamborghini Revuelto, pero el LFA es especial.
El presentador británico ha reconocido algunos inconvenientes del superdeportivo japonés con motor V10, como el hecho de que no se puede poner el cinturón de seguridad y que tiene “un mechero Zippo como tanque de combustible”, lo que hace que un coche eléctrico sea más práctico para él. Y eso, a pesar de que asegura que nunca tendrá uno por diversas razones:
“No los entiendo y no me gustan las características de su conducción. Pienso que si le quitas el motor a un coche, le has quitado su alma. Y no puedes querer algo que no tiene alma. ¿Qué más le da alma a un coche? Es el motor”, comenta.

Esa es la principal razón por la que Jeremy Clarkson quiere un Lexus LFA. Según apunta, “es el sonido que hace” lo que hace tan especial la experiencia de conducción. Ahora bien, no es algo que todo el mundo valorara en su momento.
“Cuando el LFA se lanzó, las valoraciones eran como como que nadie se emocionó mucho por ello. Entonces lo conduje y me dejó alucinado. El sonido (era como) el de un ‘oso herido’, según lo describí, como un aullido. Además, tenía ese cuadro de instrumentos que podías mover, algo que era inusual en esos momentos”, recuerda.
“Pensé ‘oh Dios mío, esto es un placer absoluto’. Y entonces recibí la carta más cariñosa del hombre que lo desarrolló, quien me dijo ‘nadie realmente entendió mi coche hasta que tú llegaste’. Así que estaba muy ilusionado. Me mandó un libro sobre ello. El libro más aburrido del mundo, [pero] muy detallado”, agrega Clarkson.

Así, el que fuera presentador del programa de televisión de Top Gear y más adelante de The Grand Tour en Amazon Prime, menciona que el motor es lo que hace al LFA tan genial y lo que realmente define a un coche. Tal y como afirma, no tienes que entender cómo funcionan, pero lo sientes cuando uno es realmente bueno.
“No entiendo cómo funcionan los motores, de verdad. Me encanta cuando encuentro uno bueno porque es como brujería. Eso es lo que sucedió para poder crear este motor de sondo tan espectacular”, comenta.
Ahora, Lexus prepara la llegada de un nuevo LFA, pero ya no será un superdeportivo de combustión, sino uno 100% eléctrico. Sin duda, su rendimiento se espera que sea espectacular, pero es el modelo V10 lanzado en 2010 el que ha pasado a la historia por su carácter complejo, su exclusividad y unas prestaciones en las que destaca un paso de 0 a 100 km/h en menos de 4 segundos y unos 325 km/h de velocidad máxima.
Sin duda, fue un coche que marcó una época y que ahora muy pocos afortunados pueden comprar. Solo se vendieron unos 500 ejemplares y un ejemplar usado te puede costar cerca de un millón de euros, sino más. Quien tenga uno, tendrá que tener una gran cuenta corriente. Casi tanto como la sonrisa que le pondrá en la cara el sonido del motor V10 al subir de vueltas.

Sergio Ríos
Redactor
Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor
