¿Puede uno enamorarse de un coche? Eso es lo que le pasó a Jeremy Clarkson con el Lexus LFA y su genial motor V10. Tanto, que el presentador aún quiere tener uno.
El presentador de Top Gear y de The Grand Tour se explaya en una entrevista en la que, como es habitual en él, reparte palos de todo tipo sin despeinarse.